Comentarista EMOL (Chile)
02-12-2025
“Narcofunerales”: Claves de un fenómeno que golpea al espacio público y choca con el Estado de Derecho
Autor: Emol Social Facts, El aumento sostenido de funerales de alto riesgo expone la influencia del crimen organizado en barrios y comunidades, obligando al Estado a reforzar su respuesta frente a un fenómeno que mezcla violencia, ostentación y poder territorial Andrea Cova Moore Durante la Cuenta Pública de 2023, el Presidente Gabriel Boric afirmó que una de las expresiones más intimidantes del narcotráfico es la ostentación de armas y el miedo que generan en los vecinos durante los funerales de integrantes de bandas criminales Casi dos años después, el proyecto de ley que regula la fiscalización de funerales de alto riesgo, conocidos como “narcofunerales”, está vigente desde mayo de este año y comienza a configurarse como una herramienta para enfrentar este fenómeno La ley establece nuevos protocolos para estas ceremonias, consideradas una amenaza para la seguridad y el orden público En su promulgación, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, explicó que los delegados presidenciales deberán determinar si un funeral presenta riesgo, basándose en el historial delictual del fallecido y los informes de Carabineros, la PDI y Gendarmería Según cifras de Carabineros, desde 2019 se han identificado 2 305 funerales de alto riesgo en el país y más del 65% de ellos han ocurrido en la Región Metropolitana, lo que evidencia la magnitud territorial del fenómeno En cifras más actuales, durante 2025 ya se han registrado 133 Alteración de la vida cotidianaPara Christian Alveal, oficial y exdirector nacional de Gendarmería, el aumento de estas ceremonias refleja la expansión de una cultura narco-criminal que altera la vida cotidiana con suspensión de clases o interrupción de servicios esenciales Advierte que estos rituales funcionan como mecanismos de legitimación social y territorio para las organizaciones delictuales, y que su persistencia muestra una brecha creciente entre las capacidades institucionales y la sofisticación del crimen organizado En su perspectiva, se requiere una respuesta transversal y sostenida que impida que el narco siga ocupando espacios simbólicos y materiales que le pertenecen al Estado El experto agrega que estas agrupaciones actúan bajo una lógica de autonomía frente a la autoridad, desafiando el monopolio estatal de la fuerza y avanzando gradualmente hacia fenómenos que pueden derivar en narcoestados Advierte que cualquier retroceso en la aplicación del Estado de derecho es interpretado por las bandas como una oportunidad para expandirse Desde la mirada del abogado de la Unidad de Alta Complejidad Germán Klug de la Fiscalía de Casablanca, el auge de estos funerales se explica por la cultura del narcotráfico, donde la exaltación del poder y el desprecio por las normas sociales se transforman en elementos centrales La masividad de los cortejos, el uso de pirotecnia y los disparos al aire generan un alto riesgo y complejizan la labor policial El desafío, dice, está en “compatibilizar ritos mortuorios válidos con la cultura asociada a este tipo de organizaciones e imponer el respeto a las normas sociales y al resto de la ciudadanía” Por su parte, Norma Villanueva, coordinadora del Centro de Seguridad Urbana de la
Universidad Alberto Hurtado, señala que la creación de la categoría legal permite contar, monitorear y visibilizar estos eventos con mayor precisión Pero advierte que esto no implica necesariamente un aumento real del fenómeno, sino una mayor capacidad de registro El narcofuneral, sostiene, es parte de una “narcocultura” que produce identidad, símbolos y mitología alrededor del crimen, alimentada por redes transnacionales y el consumo social del morbo narco Villanueva profundiza en que el funeral se convierte en un dispositivo de comunicación territorial, una oportunidad para exhibir cohesión interna, marcar presencia donde el Estado es débil y proyectar miedo hacia rivales y autoridades Además, genera efectos de deterioro comunitario: miedo, estigmatización y una falsa cohesión basada en la intimidación, lo que debilita el control social informal Los desafíos Alveal advierte que, el principal desafío es “comprender que el crimen organizado no solo disputa espacios materiales, sino también legitimidad social y simbólica Ignorar esta dinámica o subestimarla facilita su avance y debilita los cimientos institucionales que sostienen el orden democrático El poder coercitivo y la autoridad legítima deben permanecer exclusivamente en manos del Estado; cualquier ambigüedad alimenta el deterioro institucional y abre la puerta a escenarios propios de Estados fallidos Esto aplica tanto para las calles como para las cárceles Para él, “la urgencia hoy recae en tomar decisiones políticas valientes, informadas y orientadas a la protección del interés público, sin postergarlas por cálculos electorales” Villanueva complementa que enfrentar el problema requiere acción en tres niveles: prevención basada en inteligencia territorial; recuperación del espacio comunitario donde el narco ha ocupado funciones sociales; y una disputa simbólica para desmontar la épica criminal que fascina especialmente a los jóvenes Mientras la respuesta estatal llegue solo cuando hay un aviso de funeral, afirma, se seguirá reaccionando al síntoma y no al fondo del problema
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