Autor: Alina Muñoz Rojas Académica de Ingeniería Comercial Universidad San Sebastián
CRISIS ECONÓMICA AGUDIZA FENÓMENO DE “NINIS”
Los jóvenes enfrentan un futuro laboral incierto, que los conduce en muchos casos a empleos precarizados, salarios más bajos, escasa protección social y, en ocasiones, auspicia periodos de cesantía de larga duración.
A OCDE, para el año 2019, posicionó a Chile en el cuarto lugar con la mayor cantidad de “ninis” entre los países pertenecientes a esta organización (544 mil personas). Se define como población *nini” a aquellos jóvenes menores de 30 años que no trabajan ni estudian.
Las posibles consecuencias negativas delos períodos se relacionan con que el individuo detiene el proceso de formación de capital humano y laformación de hábitos detrabajo, aumentando las probabilidades de drogadicción y delincuencia juvenil, entre otros efectos.
Cuando nos preguntamos por el origen de la población juvenil *nini”, la falta de interés en el estudio y el trabajo es por lejosla respuesta más frecuente, ya sea porque ya terminaron de estudiar o porque asuedadles parece que estudiar no es algo útil. Pero ¿ qué pasa con en contextos de pandemia? No hay duda de que la crisis sanitaria hatenido efectos negativos para las y los jóvenes, yla tendencia de este fenómeno es al alza. Los jóvenes se encuentran frentea un futuro laboral incierto, conduce en muchos casos a empleos precarizados, salarios más bajos, escasa protección social y, en ocasiones, auspicia periodos de cesantía de larga duración. Deserción escolar Si bien el fenómeno es multifactorial, una de sus causas podría relacionarse con las características familiares y el entorno más inmediato de losjóvenes. En general, las condiciones socioculturales generan condiciones idóneas para la existencia de un una pandemia no queda exenta. Otro factor que se debe destacar es la deserción escolar. De acuerdo con datos entregados por el Ministerio de Educación, cerca de 80.000 jóvenes desertarán en 2020, y de ellos el 35% corresponde aestudiantes de tercero y cuarto medio. Buena parte delos adolescentes dejarán tempranamente la escuela, movidos por la necesidad de conseguir dinero através del trabajo eirenapoyo de sus familias, pero muchos de ellos también caerán en inactividad productiva.
Desesperanza aprendida En el caso de los jóvenes que buscan su primer empleo, dadas las características actuales, se disminuAUMENTA DESERCIÓN ESCOLAR Yen sustancialmente las posibilidades de conseguir trabajo, transformándose en un espiral que los entrampa y que, poco a poco, las y los va dejando sin posibilidad de crear nuevas alternativas laborales. Esta situación, por lo demás, daña su autoestima. Existen diversos estudios que correlacionan alaactividad laboral con el ciclo económico que atraviesa un país.
Si el desempleo se llegase a convertir en un estado habitual en las y losjóvenes, prontamente pueden enfrentarse auna suerte de “desesperanza aprendida”, pues desde su lógica no tendría sentido buscar empleo, cuyos requisitos indican determinados estudios o años de experiencia; criterios que el joven o lajoven no loGra cumplir, generando como consecuencia una profunda desmotivación y falta de interés.
Diferencias socioeconómicas Es interesante observar que, de acuerdo con el nivel socioeconómico, existen brechas en torno a la relevancia delos deberes del hogar: mientras cerca del 10% delos enlos hogares más pobres consideran que éste es su mayor impedimento para estudiar, para casi ningún “nini” enlos hogares del quintil más alto éste es un problema de relevancia, siendo la falta de interés el factor más incidente entre los jóvenes de los hogares de mayores ingresos. Las mujeres entre 15 y 18 años son quienes concentran el mayor porCentaje de “ninis” y, que esto sea así, evidencia que en ellas hay más factores que les impiden trabajar o estudiar. La importancia de la maternidad y el embarazo, junto ala responsabilidad en los deberes del hogar, es varias veces mayor que en los hombres. Lo anterior, sin duda, evidencia las inequidades de género y no puede dejar de subrayarse que esta diferencia entre hombres y mujeres refuerza las brechas ya existentes en la materia.
Visión multifactorial Para promover lainserción educacional y laboral de estos jóvenes, es importante mantener una visión multifactorial del problema y, en ese sentido, se debiesen poLíticas públicas, como ya ha sucedido en materia desubsidios, por ejemplo.
Esinnegable que el embarazo, la dificultad para solventar los estudios y los problemas en hacia el mercado laboral, son elementos que pueden ser directamenteabordados porla política pública, pues entregan señales importantes respecto del reforzamiento delas capacidades de acompañamiento en etapas y procesos en las quelosjóvenes y adolescentes están expuestos a riesgos, sobre todo en épocas de pandemia.
Enel caso de aquellos jóvenes que reportan no estudiar ni trabajar por falta de interés o motivación, un requisito básico inserción educacional sería que aquello que el sistema educacional entregue les haga sentido tanto en suexperienciadeestudiantes, como también en su proyecto de vida, pero además respecto dela visión de sus familias, sobre todo en pandemia.