Autor: ALEXANDRA CHECHILNITZKY
Abogada Cheryl Saunders: “Se zanjaron principios en que la Constitución debería basarse y es buena forma de empezar”
“=== La expresidenta de la Asociación Internacional de Derecho Constitucional advierte que resolver el funcionamiento del órgano, como sus comisiones y plazos, será determinante para el éxito del nuevo proceso. “Chile no es el primer país en donde un proceso constituyente no funciona la primera vez”, dice Cheryl Saunders, expresidenta de la Asociación Internacional de Derecho Constitucional. La profesora emérita de la U. De Melbourne explica que hace alrededor de 100 años, en Australia, su país de origen, hubo un proceso constituyente que fracasó y que tuvo éxito en su segunda oportunidad. “Más recientemente, en Kenia, hubo un proceso en 2005 que también fracasó.
Luego, el país fue capaz de revivirlo, de tener una mejor propuesta y tuvieron un gran éxito en sacarlo adelante en 2010”, detalla quien asesoró a Nepal, Popoaniquini y Surilanka en sus procesos constituyentes y le dio seguimiento a más de 20 etapas de este tipo en el mundo, y quien hoy participará de la Cátedra Jorge Huneeus Zegers de Derecho, de la U.
Diego Portales, para hablar sobre el proceso chileno qué cree que hace tres meses el 62% de los chilenos rechazó la propuesta de Constitución? —Son muchos los factores que influyeron y la respuesta debe ser una combinación de todos esos factores. Uno de esos fue el voto obligatorio.
También, que la propuesta era muy ambiciosa y probablemente una nueva vaa ser mejor, y es importante mencionar que explicar una Constitución es muy difícil porque los conceptos son muy abstractos, por lo que es difícil que las personas lo entiendan en un referéndum. "La gente en la mayoría de los países espera un grado muy significativo de participación popular en la elaboración de una Constitución”, dice Cheryl Saunders.
“No sé cómo funcionó ese proceso de informar a la gente acá en Chile, pero si miramos el resto del mundo, sies quefue similar, es probable que haya habido harta desinformación o información falsa en las redes durante ese momento”. —Los partidos han negociado durante este tiempo cómo darle continuidad al proceso constituyente. ¿Cómo cree que debiese proceder? —Se zanjaron principios en que la Constitución debería basarse y eso es una buena forma de empezar. También hay una discusión sobre el tamaño de la Convención y creo que si bien no hay una regla sobre ello, pareciera que un grupo más pequeño es más manejable. Sin embargo, solo los chilenos pueden decidir cómo la asamblea será lo suficientemente representativa para que tenga legitimidad. —-¿ Es recomendable que participen expertos en el proceso? —Es importante ese debate.
Los expertos en un proceso constituyente pueden resolver problemas y ayudar, pero no necesariamente tienen que ser miembros de la asamblea y tener derecho a voto. —-¿ Qué se entiende por experto? —Es una pregunta muy importante, que se tiene que debatir.
Uno tiende a pensar que son personas que saben de constituciones, pero no necesariamente es así, porque en realidad lo que se está discutiendo también son políticas públicas que van a estar incluidas en la ley más importante del país. Por ejemplo, yo soy experta en un comité constitucional en mi país que ahora está proponiendo un cambio constitucional, pero las preguntas que nos hacen son específicamente legales.
En cambio, si se están discutiendo temas que tienen que ver con pueblos originarios o con el medio ambiente, necesitarías expertos que sepan de eso y tener esa diversidad. —Todo indica que se planteará una convención mixta, algo rechazado en el plebiscito de entrada en 2020, pero sectores de izquierda, incluidos los partidos de gobierno, plantean que el texto, así, podría tener problemas de legitimidad a futuro. ¿Está de acuerdo? —Hay dos preguntas ahí: qué aceptarían los chilenos como legítimo y, al mismo tiempo, cuál sería el órgano que generaría una Constitución que finalmente les guste a los chilenos. En mi opinión, hacer una convención mixta sería complejo, porque no sabemos cuál sería la dinámica de los expertos. Sería difícil en el sentido de qué pasaría con las personas que fueron electas, si es que cederían ante los expertos porque saben más. O al revés, si es que los expertos no tendrían la legitimidad por no ser electos. “Lo que hay que resolver es qué queremos que los expertos hagan: si queremos que resuelvan problemas o que definitivamente hagan aportes e ideas a la Constitución misma. Lo importante es resolver cómo va a funcionar el órgano, es decir, cuántos comités va a haber, cómo va a funcionar el comité de armonización, cuánto tiempo se va a demorar el proceso.
Esas son las cosas que van a determinar si es que el proceso va a terminar con éxito o no”. —Los partidos políticos están pensando en un plazo de seis meses para que el nuevo órgano escriba una propuesta constitucional. ¿Es un plazo suficiente? —Cuando empezó el proceso en Chile, miramos la experiencia internacional y varía desde unos pocos meses hasta años.
Más importante que definir el tiempo, que seis meses puede estar bien, es definir cómo va a Operar en ese tiempo la convención, porquesien ese plazo, pasamos tres meses discutiendo los procedimientos, el reglamento, eso va a ser un problema, y si no se deja suficiente tiempo para armonizar todos los artículos también va a ser un problema. —Los partidos también plantean que un grupo de expertos debe trabajar antes en un anteproyecto. ¿Cree que se debe contemplar como insumo el texto rechazado en septiembre pasado? —Creo que, definitivamente, decidan lo que decidan los chilenos, se vaa incluir parte de la Constitución que ya rechazaron, porque ningún proceso parte completamente de cero.
Se parte con la Constitución vigente, con el borrador ya rechazado, así que me parece inevitable que se incluya. —¿ Cómo debe ser la participación de los pueblos originarios en este proceso? —Son parte de la sociedad chilena y en ese sentido tienen que estar representados en la convención, por lo que el número también es parte del debate. —¿ Qué hace que una Constitución sea “legítima” para la ciudadanía? —Lo que hace que una Constitución sea legítima a ojos de la gente depende un poco del país del que estemos hablando y su historia.
Sin embargo, en términos generales, se puede decir que en la primera parte del siglo XXI, la gente en la mayoría de los países espera un grado muy significativo de participación popular en la elaboración de una Constitución. Esa participación popular debe ser inclusiva para todos los grupos del país, lo que de algún modo, por supuesto, también va a variar, dependiendo del país. “La razón de esto es la relevancia de la Constitución como ley fundamental y, si se quiere, como marco para el contrato social. Las constituciones son muy superiores a la ley ordinaria, necesitan elaborarse en un proceso que supere a la política ordinaria y el pueblo es la fuente de legitimidad”.