Autor: GONZALO SILVA Presidente de la Fundación Educacional Profesor Luis Silva Sánchez
Columnas de Opinión: Sin celulares en el colegio, pero con los padres
Columnas de Opinión: Sin celulares en el colegio, pero con los padres En muchos colegios hoy ocurre algo estudiantes vuelven a interactuar mas el celular se transforma en el principal que, hace apenas una década, habria parecido extraño: durante los recreos, entre ellos y los conflictos tienden a espacio de entretenimiento, compañia o regulación emocional de niños y adolescentes, cualquier esfuerzo de la escuela será necesariamente insuficiente. en lugar de conversaciones, juegos o grupos de estudiantes compartiendo, es cada vez más común ver a niños y jóvenes mirando una pantalla. disminuir. En uno de nuestros establecimientos en Chimbarongo, por ejemplo, profesores y equipos directivos han percibido menos peleas, menos agresiones y menos gritos durante la jornada. La evidencia muestra que este fenomeno no es inocuo. El informe PISA 2022 señala que cerca del 65% de los estudiantes reconoce distraerse con dispositivos digitales durante clases, lo que se asocia a caidas significativas en el rendimiento académico.
A esto se suma una creciente evidencia cientifica que advierte sobre efectos preocupantes del uso intensivo de pantallas en niños y adolescentes: menor capacidad de concentración, mayor impulsividad y patrones de uso que se asemejan cada vez mas a dinámicas de dependencia. Frente a esta realidad, Chile ha dado un paso relevante. La reciente ley establece como regla general restringir el uso de celulares durante la jornada escolar. Es una decisión necesaria. En los colegios de nuestra fundación hemos avanzado en esta dirección incluso antes de la ley.
La experiencia ha sido clara: cuando el celular deja de Durante años hemos normalizado la presencia permanente del celular en la vida escolar: en la sala de clases, en los pasillos e incluso en los recreos. Pero cada vez resulta mas evidente que un entorno educativo saturado de pantallas dificulta algo que es esencial para aprender: la atención sostenida. La escuela necesita espacios protegidos de distracción. Necesita salas donde sea posible concentrarse, recreos donde los estudiantes se miren a los ojos, conversen, jueguen y desarrollen habilidades sociales que ninguna pantalla puede reemplazar. Recuperar esos espacios no es nostalgia por un pasado sin tecnología. Es una condición básica para el aprendizaje y la convivencia. Sin embargo, seria ingenuo pensar que esta tarea puede recaer únicamente en los colegios. La regulación puede establecer limites dentro de la jornada escolar, pero el desafio real ocupar el centro de la vida escolar, los comienza fuera de ella. Si en el hogar La formación digital no puede ser contradictoria. No podemos pedir a los colegios que limiten el uso de celulares si, al mismo tiempo, los adultos hemos renunciado a establecer limites en casa. Educar en un mundo digital exige algo más difícil que aprobar una ley: exige que los adultos asumamos nuestra responsabilidad. Esto implica conversaciones incomodas, acuerdos familiares y decisiones conscientes sobre el tiempo de pantaIla. Implica tambien comprender que, en muchos casos, poner limites al uso del celular no es quitar libertad a los jovenes, sino proteger su desarrollo. La escuela puede ayudar a recuperar ambientes de aprendizaje mas sanos. Pero para que ese esfuerzo tenga sentido, necesita algo fundamental: coherencia. Y si queremos colegios con menos pantallas y más aprendizaje, la pregunta no es solo qué harán las escuelas. La pregunta es si los padres estamos dispuestos a hacer nuestra parte. Autor: GONZALO SILVA Presidente de la Fundación Educacional Profesor Luis Silva Sánchez.