El párroco de la Catedral que lleva 38 años como sacerdote en Calama
El párroco de la Catedral que lleva 38 años como sacerdote en Calama C on seis años en la comunidad católica de la Catedral San Juan Bautista de Calama, y con toda su vida en la ciudad, el párroco José Luis Plaza Monárdez, de 62 años, con 38 de ministerio sacerdotal, manifestó que nació en el Hospital de Chuquicamata, y se educó en el Instituto Obispo Silva Lezaeta, desde donde egresó en 1980, y en 1981 entró al Seminario Pontificio Mayor de Santiago. Tras concluir los estudios eclesiásticos en 1988 fue ordenado sacerdote por monseñor Juan Bautista Herrada en la Catedral de Calama.
Asimismo, recordó que "en la Catedral he recibido dos grandes sacramentos, el que me abrió a la vida de la gracia, el bautismo en el año 64, y en el año 88, el 17 de diciembre, la ordenación sacerdotal. Toda mi vida la he desarrollado en Calama, he estado en cuatro parroquias: San Pablo, Guadalupe de Ayquina, La Merced y ahora en la Iglesia Catedral desde el 2020.
Así que este es mi sexto año dentro de esta comunidad". Es el menor de cuatro hermanos, donde la familia llegó procedente de la zona centro (Ovalle y Santiago), donde el cariño por esta tierra está reflejado en el punto de que sus padres eligieron morir en Calama.
Es así, que sus restos mortales permanecen en el Parque Topáter, como también un ánfora con las cenizas de la hermana que murió en un accidente de tránsito en Barcelona, España. "Somos una familia que nos hemos arraigado acá, que nos hemos quedado acá". ¿Cuál es su mirada de Calama? -Creo que siendo adolescente siempre me fui alegrando mucho de ver adelanto y de ver cosas nuevas que sucedían en la ciudad, como por ejemplo cuando se inauguró la radio Carillón, como la primera radio FM que había en la ciudad, y que sentí que era como un gran avance. Claro, gracias a Dios después hubo varias radios y hasta incluso la que nació la radio de la diócesis María Reina.
Pero, uno fue alegrándose de los avances, de sentir cómo Calama se iba desarrollando. ¿Cómo observa desarrollo de Calama? -Pero, ciertamente que después uno va viendo que ese desarrollo no es igualitario, que ese desarrollo a veces es improvisado, que incluso todavía leo, que el plano regulador, que hay que hacerlo, que hay que actualizarlo. O sea, uno ve que Calama de muchas maneras se queda un poquito atrás. Tenemos que reconocer y doy gracias a Dios de las hermosas entradas de Calama que se inauguró, las carreteras que une con Antofagasta, la doble vía.
En fin, uno siente que gracias a Dios sí ha habido avances, y sí hay obras de infraestructura mayor que se han ganado. ¿Hay desafíos por delante en lo inmediato y a futuro? -Pero, también hay cosas como la falta de sincronización de los semáforos. El gran, gran tema de los campamentos, Calama es la mitad, la ciudad y la otra mitad de Calama son campamentos. En el sector poniente de Calama son situaciones de barrios que están emergiendo, son tremendamente numerosos y tremendamente grandes, lo cual significa un tremendo también desafío para integrar y hacer definitivamente una sola ciudad.
Así que en realidad hay todavía muchísimos desafíos en el plan urbanístico. ¿Cuál sería su sueño para esta ciudad? -Para mí es una ciudad segura, donde ya no tengamos que vivir defendiéndonos, ni mirando con ojo de defensa al prójimo. Una ciudad segura, una ciudad limpia, que creo que ha crecido mucho en eso, una ciudad equitativa, igualitaria, una ciudad desarrollada que no estemos postergados. No es raro ver en los diarios, se postergó la carretera tal, se postergó este otro tramo de la carretera. Calama postergado, esa es como la gran sensación que tenemos quienes vivimos acá. Calama contaminado, como quisiéramos una ciudad que no estuviera contaminada por las mineras, por el polvo de las mineras.
Nos vemos afectados en nuestra salud todos los que aquí vivimos, si tenemos problemas bronquiales serios y que necesitamos sentir que vivimos en una ciudad limpia, segura, desarrollada o participando del desarrollo del país, siendo que aquí se fragua el sustento de Chile.
Y eso es poco reconocido por el resto del país.. "Uno ve que el desarrollo no es igualitario, que a veces es improvisado. .. Calama de muchas maneras se queda un poquito atrás". José Luis Plaza Monárdez