Columnas de Opinión: Las dos caras de la catástrofe
Columnas de Opinión: Las dos caras de la catástrofe A pocos días de los terribles incendios en diversas localidades de nuestro país surgen algunas interrogantes de las cuales hay que hacerse cargo. ¿Estamos preparados para emergencias de gran magnitud? ¿ Existe conciencia en la ciudadanía sobre la importancia de cooperar efectivamente en una catástrofe? ¿ Estáel Estado de Chile a la altura de las circunstancias? Todasestas preguntas permiten hilar una necesaria reflexión, pues nos encontramos en un escenario terrible que ha dañado la integridad de muchos de nuestros compatriotas. Chile es un país que está constantemente expuesto a las tragedias.
Terremotos, tsunamis, incendios o desastres naturales, parecen formar parte de nuestro día a día, sin embargo: ¿ Habrá alguna enseñanza que podamos obtener de todas estas situaciones? Si hacemos memoria para el 27F tampoco hubo una preparación (y no es que uno se ponga a calendarizar los terremotos, incendios o desastres naturales) pero debería haber una cierta intuición, que pueda orientar el actuar en momentos donde la racionalidad no es suficiente. El accionar de las autoridades parece no estar alineado con las desgracias humanas. Acá es donde debemos valorar una vez más el actuar de diversas instituciones de nuestro país que siempre han estado dispuestas a cooperar desde el primer momento. También, salta a la vista el accionar de miles de ciudadanos anónimos que se organizan de modo absolutamente independiente, prestando ayuda a los afectados desde el primer minuto. Bomberos de Chile ha dejado una vez más en claro su rol protagónico y crucial frente a emergencias de alto impacto. Diversas organizaciones no gubernamentales han desplegado a sus equipos en las zonas devastadas.
No nos vendría mal recordar las sabias palabras de San Alberto Hurtado: "Hay dos mundos demasiado distantes: el de los que sufren y el de los que gozan, y deber nuestro es recordar que somos hermanos y que en toda verdadera familia la paz y los sufrimientos son comunes". La otra cara de la moneda es el actuar de "pequeños grupos ratoniles" que se aprovechan de la desgracia ajena. Se ha podido constatar la presencia de falsos damnificados que acudieron a las zonas afectadas para solicitar ayuda en alimentos. No conformes con lo anterior, también han intentado adueñarse de pequeños predios con la finalidad de recibir apoyos del Estado.
Comosi no fuera suficiente, también hay personas inescrupulosas que invitan a la ciudadanía a transferir dineros en sus cuentas bancarias y que prometen "entregar ayuda a laszonas afectadas", con el pasar de los días desaparecen dejando atrás todo lo ofrecido.
Por otra parte, hay quienes han donado ropa en mal estado, sucia o con desgaste total, lo más terrible de esta situación es que esa misma ropa ha terminado convertida en montones de basura, complicando aún más las labores de limpieza y desinfección en las zonas afectadas. Todas estas acciones dejan a la vista lo peor de nuestra condición humana. Las sanciones en todos estos casos deberían ser ejemplificadoras, pues no hay excusa alguna que pueda justificar un actuar tan miserable.
Las víctimas de la catástrofe necesitan nuestra ayuda, se deben canalizar todos los esfuerzos para que puedan ir recuperando poco a poco la normalidad en sus vidas. ¿ Qué podemos hacer? Cooperar con las organizaciones que gozan de un prestigio inquebrantable, de este modo nuestra ayuda será efectiva y real. PATRICIO SCHWANER SALDÍAS Docente de Filosofía Magister en Educación Superior El accionar de las autoridades parece no estar alineado con las desgracias humanas.
Acá es donde debemos valorar una vez más el actuar de diversas instituciones de nuestro país que siempre han estado dispuestas a cooperar desde el primer momento.. Opinión El accionar de las autoridades parece no estar alineado con las desgracias humanas. Acá es donde debemos valorar una vez más el actuar de diversas instituciones de nuestro país que siempre han estado dispuestas a cooperar desde el primer momento.