Autor: ISABEL LAMOLIATTE
Alejandro García cambió sus plantas de cerezas por avellanos: "Preferí perder $35.000.000"
Alejandro García cambió sus plantas de cerezas por avellanos: "Preferí perder $35.000.000" on dos temporadas para la histoCría, la segunda de la cuales dejó en evidencia que el problema de la cereza en China es estructural, y tiene que ver con un mercado que no tiene más cupo, no son pocos los productores chilenos que miran a otros cultivos. "Algunos han comenzado a vender sus campos a puertas cerradas", dice Alejandro García, agricultor de la Región del Maule. Afirma que frente a su terreno hay dos predios que se encuentran en esta condición. "También hay gente que está arrancando árboles de sus huertos. Hay mucha presión, créditos en juego", afirma. La compleja de decisión de salirse de la cereza no solo es económica, sino incluso emocional, y no es fácil tomarla. Alejandro García hizo algo parecido.
No se cambió de rubro, sino más bien se abstuvo de entrar a las cerezas, pese a que ya había hecho la inversión y tenía todo preparado. "Había dado un pie por las plantas y tenía el suelo acondicionado, con el riego y la fertilización adecuados, los camellones hechos, cuando justo colapsó el sistema. Di marcha atrás. Preferí asumir el costo y perder el pie ($35.000.000). Si ves que la piscina está sin agua, es una locura seguir", argumenta.
De manera inmediata llegó la otra decisión. ¿ Qué hacer? García se decidió y aprovechó las condiciones en que se encontraba su terreno para no seguir perdiendo dinero. "El campo estaba acondicionado para cerezos a 4,5 metros entre hilera. Los avellanos se plantan a cinco metros entre hileras y a 2,5 en la sobre hilera. Mi asesor me dijo que el costo sería un poco más alto, porque entrarían más avellanos, pero lo asumí”, relata. En febrero pasado plantó las primeras 28 hectáreas. A fines de este año planea sembrar otras 200 hectáreas que tenía arrendadas para producir semillas. García siempre ha trabajo en el rubro de las semillas. De maíz, girasol, canola y soya. "Tengo que cosechar lo último y me termino de reconvertir completamente a avellanos", dice. Según sus proyecciones, en 2028 debería cosechar 400 kilos; en 2029,700800 kilos, y en 2030,2.500 a 3.000 kilos. Su meta es llegar en 2031 a cosechar CEDIDA entre 3.500 y 4.000 kilos.
Los costos El agricultor destaca que la plantación de cerezos exige una inversión mucho mayor: "Los productores le colocan techo para formar un micro clima, una suerte de invernadero para tener una cierta precocidad y ojalá cosechar a fines de octubre, porque la fruta ya de diciembre y enero no consigue muy buen precio", señala. "Una hectárea de avellanos cuesta entre riego, preparación de suelo y las plantas desde $10.000.000 a $11.000.000 por hectárea. Plantar una García plantó en febrero las primeras 28 hectáreas. TO hectárea de cerezos cuesta alrededor de $50.000.000. Lo que encarece es la construcción del techo. A eso hay que sumar el costo de mantención: alambres, amarras, centrales y cabezales, cosa que los avellanos no necesitan. Los cerezos requieren mucha mano de obra", explica. García asume la pérdida que le significó concretar su entrada a la cereza. "Cuando pienso en lo que podría haber perdido se me pasa. En la vida se gana y se pierde", dice. Tampoco teme que todos se vayan al avellano y se sature el mercado. "Desde el momento en que decides ser agricultor hay que ser valiente. Todas las inversiones tienen su riesgo. Pero hay un mercado de avellanas tremendo a nivel mundial. Hasta ahora el principal comprador es Ferrero, que paga bien y a tiempo. Pero han entrado otros actores. La empresa turca Balsu se instaló en Chile para comprar y procesar producción local. Eso da tranquilidad que no existe un monopolio", afirma. Precio realista Andrés Reyes, director del Grupo Avexa, holding que abarca las áreas técnicas y productivas del cultivo de avellano, resalta que en la actualidad hay 65.000 hectáreas de avellano europeo en Chile. Cree que se podría llegar a las 100.000 hectáreas. "Con esa cantidad estaríamos aportando cerca 250.000 toneladas. Eso equivale al 20% de la producción mundial de avellanas, pero al 99% del hemisferio sur. Y el proceso industrial de la avellana es totalmente distinto. Puedes tener al fruto seco durante seis meses, ocho meses e incluso un año dando vueltas, cosa que con la cereza no se puede. Entonces, tú tienes mucho más posibles compradores, no solo un destino", puntualiza.
Aunque advierte que no es su tema, Reyes ve muy difícil que el negocio de la cereza se sostenga con las 92.000 hectáreas que hay plantadas actualmente. "El otro día nos reunimos con Antonio Walker (presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura), quien está muy al tanto de los números. Él hablaba que hay que hacer un recambio de 30.000 hectáreas. Un recambio de variedad. Eso significa que hay que reducir el 35% de la superficie nacional", señala.
El director de Avexa entiende la complejidad de tomar una decisión radical. "Para los agricultores establecer un proyecto es como tener un hijo, entonces es muy difícil tomar la decisión de arrancar cuando ni siquiera están llegando a plena producción", dice. Con todo, el ejecutivo del mercado de las avellanas encuentra importante evitar posible encandilamientos con los precios actuales de esta fruta.
Si bien durante la última temporada el kilo se comercializó entre US$3,66 la variedad yamhill y US$4,5 la tonda di giffoni, él asevera que el valor real es inferior. "En estos últimos tres años los precios han estado con las nubes, pero esa no es la realidad.
Me toca compartir mucho con gente que está interesada en comenzar a cultivar avellanos y soy súper transparente: son tres mil quinientos kilos por hectárea, lo que con un precio promedio de US$3, te genera US$7.000 a US$8.000 por hectárea. Entonces, ahí es importante el volumen.
El promedio de los avellaneros tiene que ser sobre treinta hectáreas". Cuenta que productores nacionales han comenzado a vender sus campos con cerezos "a puertas cerradas". "Desde el momento en que decides ser agricultor hay que ser valiente" Alejandro García Autor: ISABEL LAMOLIATTE. "Hay un mercado de avellanas tremendo a nivel mundial", explica Cuenta que productores nacionales han comenzado a vender sus campos con cerezos "a puertas cerradas". "Desde el momento en que decides ser agricultor hay que ser valiente" Alejandro García