Resultado parcial, nuevas rutas y refuerzo en puntos críticos: advierten que “Escudo Fronterizo” podría funcionar, pero solo en período inicial
Resultado parcial, nuevas rutas y refuerzo en puntos críticos: advierten que “Escudo Fronterizo” podría funcionar, pero solo en período inicial E.
CANDIA Diversas reacciones ha generado en el mundo político el a n u n c i o d e l p l a n “ E s c u d o Fronterizo”, el que contempla, entre otras medidas, la construcción de zanjas en sectores limítrofes del norte de Chile, las que tendrían una extensión de 600 metros, con tres metros de profundidad, en lugares como Colchane y Chacalluta, en los límites con Bolivia y Perú (ver nota superior). La política se enmarca en el intento de enfrentar los problemas relacionados con la inmigración irregular. ¿Pero qué dicen de este tipo de medidas los especialistas en seguridad? Apuntan a una efectividad parcial.
Daniel Johnson, director ejecutivo de la Fundación Paz Ciudadana, comenta que “la evidencia internacional muestra que las barreras físicas pueden reducir el ingreso irregular en puntos específicos de la frontera, pero rara vez eliminan el fenómeno”. n Aumento de dependencia de redes criminales La observación en cuanto a la experiencia internacional también es compartida por el exfiscal Luis Toledo, hoy director del Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado de la U.
San Sebastián (Cescro), quien asegura que “las barreras físicas en las fronteras como muros, cercos, zanjas, rejas u obstáculos metálicos sí pueden tener efectos en el control de la migración irregular, pero esos efectos suelen ser parciales y acotados en el espacio”. En la misma línea está la exdirectora ejecutiva del Ministerio Público Francisca Werth: “En general, existe consenso técnico y evidencia que las barreras físicas no solucionan el problema de fondo que es la migración irregular, pero sí pueden reducirla”. Lo anterior, coinciden los expertos, es debido a que tras este tipo de medidas se producen otro tipo de fenómenos.
Así lo explica Daniel Johnson, quien menciona “lo que suele ocurrir es un desplazamiento de los flujos hacia otras rutas o hacia circuitos controlados por redes de tráfico de migrantes”. Por su parte, Werth advierte la posibilidad de que el segundo fenómeno descrito por Johnson se intensifique.
“Se ha estudiado también que cuando la presión migratoria no baja, por las condiciones adversas que llevan a las personas a querer salir de sus países, se puede producir un aumento de las redes de tráfico de personas y muchos abusos en ese sentido”. Ello también podría generar un impacto en los réditos económicos de este ilícito: “Al elevar el costo del cruce irregular, pueden fortalecer a las organizaciones que trafican personas, aumentando la dependencia de los migrantes respecto de estas redes criminales”, comenta Toledo. n Combinar medidas para mejorar efectividad Así, aunque no descartan que las medidas puedan funcionar, apuntan a la colaboración con otras estrategias. “La experiencia comparada muestra que estas medidas solo funcionan cuando se combinan con vigilancia, cooperación internacional y persecución de organizaciones criminales”, afirma Johnson.
Y agrega que “es mucho más efectivo en ese caso la persecución penal focalizada”. De igual modo, Werth afirma que estas medidas “han tenido mejores resultados cuando se combinan con vigilancia tecnológica y se aumenta la presencia de la policía o los militares, dependiendo del caso, así como también un aumento de la capacidad institucional de frontera, es decir, más personas que puedan tomar decisiones en el control, ya sea a través de la detención, identificación y expulsión”. n Efecto de disuasión Respecto de los pros y contras de estas medidas, Werth dice que “sí se ha demostrado que tienen un efecto simbólico importante: se trata de una definición que se da en el territorio a través de construcciones que sí entregan una señal, tanto a la población migrante o que piensa migrar, como también a las personas que viven en el país que recibe la migración”. En ese sentido, dice que “en un país como Chile, en que la percepción de la seguridad es tan importante, es muy posible que sea una medida bien evaluada por las personas y altere los números en percepción de seguridad”. En tanto, Toledo cree que “permiten recuperar control en puntos críticos de ingreso irregular, especialmente cuando existen pasos fronterizos muy utilizados por redes de tráfico”. Y, además, “generan un efecto de disuasión inicial al aumentar la dificultad del cruce irregular, lo que puede reducir episodios de ingreso masivo o desordenado”. Y por último, las barreras físicas tienden a canalizar los flujos hacia puntos más controlables, facilitando la labor de las autoridades fronterizas y permitiendo concentrar recursos de vigilancia y fiscalización.. Tiene un peso simbólico y es esperable una buena evaluación de la ciudadanía, que podría alterar los índices de la percepción de seguridad, según especialistas.
Expertos evalúan aspectos positivos y negativos del anuncio del Gobierno: SEÑAL. — Se construirán zanjas, además de adoptarse otras medidas de seguridad, en lugares como Colchane y Chacalluta, en la frontera con Bolivia y Perú, por ejemplo.