La guerra que Chile puede ganar
La guerra que Chile puede ganar El legado en cifras Señor Director: Los últimos datos económicos hablan por sí solos: un Imacec que decepciona y una tasa de desempleo que vuelve a subir. Difícil imaginar un resumen más claro del estado en que se entrega la economía. Resulta curioso escuchar aún discursos optimistas cuando las cifras muestran una realidad bastante distinta. No todos los Gobiernos logran combinar bajo crecimiento y deterioro del empleo con tanta consistencia. Quizás el principal legado económico de esta administración sea recordarnos algo que en Chile parecía obvio: sin inversión no hay crecimiento, y sin crecimiento no hay empleo.
CARLOS PÉREZ-COTAPOS UGARTE INGENIERO COMERCIAL Señor Director: La reciente escalada del conflicto en el Medio Oriente vuelve a recordarnos una verdad incómoda: la guerra por el petróleo es una guerra en la que Chile solo pierde. La dependencia de los combustibles fósiles expone a nuestro país a una vulnerabilidad constante. Durante la jornada de este lunes, el barril de Brent alcanzó máximos en un año, superando los US$ 78, mientras que el WTI de EEUU avanzó hasta los US$ 72. En paralelo, se anticipan nuevas alzas en los combustibles en Chile: cerca de $ 20 esta semana y otros $ 25 hacia fines de mes. Cuando esto ocurre, todos sentimos el golpe. El transporte encarece los alimentos, aumenta el costo de la logística, presiona la inflación y reduce el poder adquisitivo. Solo el pan, podría subir hasta $ 500 por kilo. Las empresas ven alteradas sus estructuras de costos y el Estado enfrenta mayor presión fiscal. En abril sube nuevamente el precio de la luz y esto podría ser peor, pues el país mantiene muchos contratos de suministro eléctrico que dependen del precio de los fósiles. La pregunta es cómo es esto psible, considerando que Chile ha avanzado mucho en energías renovables del viento y del sol. Y la respuesta es que hemos tenido un gran crecimiento, pero la cancha ya no es pareja. Las reglas del juego están frenando el crecimiento y hacen que los beneficios no lleguen completamente a las familias. Chile mantiene un mercado obsoleto que no favorece la transición energética. Debemos actualizar nuestro sistema, es urgente corregir distorsiones normativas y mejorar la infraestructura. Cada megawatt instalado reduce la necesidad de importar combustibles fósiles, disminuye la exposición a conflictos geopolíticos y aporta estabilidad a los precios de la energía en el largo plazo. En la industria, el costo de la electricidad representa hasta 15% en los procesos mineros, hasta un 30% en manufactura. En las familias, calefaccionar con electricidad mediante bombas de calor es 50% más barato que usar gas y no contamina como la leña. Mientras no adoptemos medidas responsables y urgentes, seguiremos perdiendo competitividad y dependiendo de conflictos geopolíticos.
MAURICIO HENRÍQUEZ GERENTE DE MEDIO AMBIENTE, COMUNIDADES Y ASUNTOS PÚBLICOS WPD CHILE Señor Director: Hace algunos días, el abogado Rodrigo Castillo afirmó en DF que la propuesta preliminar de expansión del sistema de transmisión sería insuficiente para las necesidades del sistema eléctrico. Soy un convencido que este tema debe abordarse con criterios de eficiencia económica, y no como una reacción frente a la actual sobreoferta de ERNC o el explosivo crecimiento del almacenamiento. La expansión en transmisión no se orienta a absorber excedentes circunstanciales de generación, sino más bien transportar la energía que los consumidores requieren. El abogado Castillo omite, por un lado, que es la demanda quien paga el 100% de esta infraestructura. Y por otro, que esta misma demanda no crece en la magnitud necesaria para grandes proyectos de transmisión. Asimismo, desconoce el tsunami en proyectos de almacenamiento que se integrará al SEN en los próximos años. Expandir un segmento del mercado solo mirando el lado de la oferta traslada costos innecesarios a los usuarios finales. Los actuales niveles de recorte de ERNC son producto del desbalance entre una oferta que creció con rapidez y una demanda que se mantiene débil. La expansión de este segmento del mercado debe ser oportuna, con sólidas bases técnicas y, sobre todo, prudente. Sobredimensionar la red no corrige desajustes en la planificación de la generación, ya que solo los encarece. CLAUDIO ESPINOZA M.
DIRECTOR DE EMPRESAS Y EX CONSEJERO DEL CEN La Ley Jacinta en el mercado asegurador Señor Director: La Ley Jacinta no solo moderniza el SOAP, sino que redefine el equilibrio entre protección al consumidor, sostenibilidad financiera y capacidad de adaptación del mercado. El alza de los montos asegurados implica un ajuste en las reservas y presiona los modelos de siniestralidad y suficiencia de primas. A la vez, reducir el plazo para pagar indemnizaciones por muerte exige reforzar capacidades operativas, verificación, gestión documental y tiempos de respuesta. En lo económico, la subida preliminar cercana al 30% del seguro en el precio refleja el traspaso de mayores costos al cliente y abre el debate sobre elasticidad en un producto obligatorio. Esto insta a recalibrar estrategias comerciales y supuestos actuariales. La CMF también ha debido actualizar su marco regulatorio, elevando exigencias de cumplimiento y estándares de supervisión en solvencia, transparencia y operación. En respuesta, las aseguradoras avanzan en digitalización, automatización y capacitación. En términos sistémicos, esta ley marca un punto de inflexión: fortalece la protección a las víctimas, pero tensiona la estructura de costos y anticipa más competencia en eficiencia y capacidad tecnológica. La tendencia es que este avance en derechos derive en un mercado más sólido y equilibrado, sin barreras de acceso. ROGERIO GALVEAS SOCIO DE CONSULTORÍA EN SEGUROS DE EY Expansión de la transmisión elécrica. Expansión de la transmisión elécrica