Mirada única
Mirada única S entada junto a una pequeña mesa dispuesta al costado de su living espacio que a ratos funciona como un minitaller, Adriana Asenjo relata parte importante de su vida: su primera infancia en Maipué, zona rural de la Región de Los Lagos; su llegada a Santiago, y sus acercamientos a la xilografía, técnica a la que se dedica desde hace seis décadas.
Por estos días, un conjunto de sus obras, realizadas entre 1964 y 2015, puede verse en la exposición "Cartografías de la ausencia", que se presenta hasta marzo en el Museo Universitario del Grabado (@mugupla), en Valparaíso. A esto se sumará una muestra en la galería D21 y la elaboración de un catálogo que dará a conocer su trayectoria. Una serie de iniciativas que su hija, Camila Estrella Asenjo, está llevando a cabo tras adjudicarse un Fondart cuyo objetivo es resguardar y poner en valor el legado artístico de su madre. Amable y cercana, llama la atención su bajo perfil. "Jamás me he creído famosa", reconoce Adriana, pese a haber compartido de cerca con figuras como Nemesio Antúnez, Eduardo Vilches y Francisco Brugnoli. Hoy, a sus 85 años, continúa su labor con el mismo interés que la acompaña desde los cinco, cuando hizo sus primeros trazos. Dice que su llegada a un internado de monjas suizas en Loncoche la transformó por completo: "Tenía compañeras de distintos orígenes: ricas, pobres, mapuches... y éramos todas iguales. Ahí una valía por lo que era, y eso me marcó. En ese lugar descubrí no sé bien cómo el arte de manera más profesional y fue donde escuché por primera vez la palabra Renacimiento", cuenta la artista. En esa época, recuerda que tenían una carpeta para guardar y presentar sus dibujos: "Había que reproducir imágenes y, para mí, el resultado nunca era fiel al original, pero las monjas lo encontraban maravilloso", señala. Entonces algo "hizo clic" en su cabeza, como cuando años más tarde visitó Florencia y se impresionó con la Galería Uffizi.
Así que apenas se presentó la oportunidad, en 1958 entró a Pintura en la Escuela de Bellas Artes de la U. de Chile, una experiencia que describe como maravillosa no solo por el aprendizaje, sino que también por el ambiente familiar: "Pasábamos muchas horas juntos. Todos éramos amigos y podíamos asistir libremente a cualquier taller.
Entre ellos estaba el de grabado, al que me costó entrar, porque siempre he sido vergonzosa y allí estaban `los capos'. Hasta que mi amiga Soledad Chuaqui, que estaba haciendo su tesis, me invitó, y fui un día. `Esta es una xilo', me dijo el profesor. Me pasó un pedacito de cholMirada única La obra de Adriana Asenjo se basa en la observación del paisaje y la memoria. Sus 60 años de trayectoria se sostienen en una práctica manual que convierte cada una de sus xilografías en piezas irrepetibles.
Hoy, su trabajo es revisitado en la exposición "Cartografías de la ausencia", que se presenta en el Museo Universitario del Grabado, a lo que se suma una próxima muestra en la galería D21 y la publicación de un catálogo destinado a resguardar su legado artístico. Texto, Constanza Toledo Soto. Retrato, Carla Pinilla G. Fotografías, Jorge Brantmayer. Adriana Asenjo cuenta con exposiciones individuales y colectivas, además de numerosos premios y distinciones. Desde 1986 es miembro honorario del Taller 99. "Lo más lindo de esto es que con muy poco puedes hacer mucho", dice la artista. "Gubias" (2005). PERFIL.
Mirada única guán y altiro hice una”. A partir de 1964 comenzó a trabajar con esa técnica, de manera intuitiva, ya que no recibió mayor instrucción, y sin uso de la prensa; así, cada copia es única.
Mientras le pide a Camila que muestre las pequeñas herramientas que desde siempre han estado a su lado, Adriana comenta que la presión manual sobre el papel le permite jugar con la intensidad de blancos y negros, y con una escala de grises muy distintiva distintiva en sus composiciones.
Su hija añade que esta es una característica importante, “ya que deja de concebir el grabado de manera serial o reproducible para insertarlo en las prácticas contemporáneas de creación”. Durante cuarenta años tuvo un taller en la casa Puyó “donde yo me crie”, dice Camila, y entre 1991 y 2003 se desempeñó como profesora profesora de Xilografía en el Departamento de Actividades Culturales de la Universidad de Santiago de Chile (Usach). Los paisajes de la Región de Los Lagos han cruzado sus proyectos proyectos y fueron clave en la elección de la madera como material principal para su creación.
Ese entorno de infancia, marcado sobre todo por el juego entre los árboles, ha sido uno de sus ejes temáticos, con el tiempo tratado desde una mirada más crítica y contemporánea, que alude, por ejemplo, a las transformaciones del bosque tras una tala indiscriminada.
De carácter autobiográfico, su obra revisita revisita fragmentos de su historia familiar y, adeLa adeLa muestra “Maniquí Los años del silencio” silencio” se presentó en 2001 en el Museo Nacional del Grabado Grabado de Buenos Aires.
Los códigos de barra responden la pregunta que la artista suele hacerse: hacerse: “,. Qué somos: maniquíes o humanos?”. “La primera cita” (1968) es una pieza sobre papel de arroz perteneciente a la colección del Museo Nacional de Bellas Artes.
Esta es la primera xilografía hecha por Adriana, Adriana, en 1964, cuando inició su práctica. más, aborda momentos sociales que “no pude dejar pasar”. En la serie “Los años del silencio”, silencio”, por ejemplo, un grupo de maniquíes remite remite a un episodio que vivió en noviembre de 1973: “Iba en micro por el costado del río Mapocho, a la altura del Parque Forestal, cuando vi mucha gente en el puente Purísima. Me bajé a mirar y pasaron tres cuerpos mutilados”, recuerda recuerda Adriana y, tras detenerse unos segundos, segundos, continúa: “Ese hecho me impactó, pero no podía retratarlo directamente.
Fue ahí cuando comencé con estas representaciones”. representaciones”. Figuras que, a su vez, buscan responder a una pregunta que la artista suele formularse: “LQué somos: maniquíes o humanos?” (@adriana. asenjo. xilografia). VD Los árboles y los bosques siempre han estado presentes en su obra. “Autorretrato” (iggg)..