"La esgrima cambió mi vida y me enseñó que cada uno es protagonista de su propia historia"
"La esgrima cambió mi vida y me enseñó que cada uno es protagonista de su propia historia" Con tres medallas de oro obtenidas en sable, espada y florete en el Campeonato Nacional realizado en Coyhaique, Gladys Alvarado Díaz marcó uno de los resultados más sólidos de su proceso deportivo reciente, en un circuito que hoy la mantiene activa en la búsqueda de puntos para el ranking nacional y su proyección hacia competencias internacionales durante este año.
Su participación en este tipo de torneos responde a una planificación que se ha consolidado en el tiempo, donde cada competencia cumple un rol dentro del sistema de clasificación "Todos los torneos que se hacen a nivel nacional nos permiten juntar puntos para el ranking, lo que sirve para clasificar a los campeonatos panamericanos y sudamericanos que se realizan durante el año", explicó, dando cuenta de una lógica competitiva que exige constancia y desplazamiento.
En Coyhaique, además de los tres primeros lugares en las distintas armas, también integró el equipo que obtuvo un tercer puesto, sumando experiencia tanto individual como colectiva. "Tuve la oportunidad de lograr tres medallas de oro, en sable, espada y florete, en mi categoría. Y también hicimos una competencia como equipo y sacamos el tercer lugar", señaló. Ese proceso, sin embargo, no tuvo un origen competitivo. Su vínculo con la esgrima comenzó en febrero de 2020 en el Gimnasio Fiscal de Punta Arenas, en un taller de verano al que asistió junto a su nieto. El contexto en que se dio ese primer acercamiento estuvo marcado por la pandemia, periodo en Cedidas ALVA CI el que el deporte pasó a ocupar un lugar distinto dentro de su rutina. Mientras se desempeñaba como paramédico en el área médico quirúrgica del Hospital Clínico, la esgrima se transformó en un espacio de sostén personal. A partir de ese punto, el entrenamiento se volvió constante, incluso en condiciones adversas, adaptándose a espacios disponibles y a las restricciones del momento. Con el tiempo, ese compromiso permitió el paso desde una práctica recreativa a una participación competitiva, integrandose de manera estable al equipo máster del Club Esgrima Punta Arenas. El año 2023 marcó un punto de inflexión, al iniciar su participación en torneos nacionales que le permitieron acceder a competencias internacionales.
Ese mismo año clasificó a su primer Campeonato Panamericano en Montevideo, Uruguay, donde avanzó hasta octavos de final. "Ahí tuve una experiencia tremenda, compartir con deportistas de muchos países", recordó, destacando el impacto de ese primer contacto con el circuito internacional.
Posteriormente, participóen el Campeonato Sudamericano realizado en Lima, Perú, donde obtuvo medalla de bronce en florete, resultado que se transformó en uno de los hitos más significativos de su trayectoria. "Nunca imagine que iba a competir a nivel internacional y menos representar a Chile", agregó. En 2024 continuó su desarrollo con su participación en el Campeonato Panamericano realizado en Escazú, Costa Rica, donde sumo experiencia enfrentando a deportistas de distintos países. En paralelo, ha mantenido una participación constante en campeonatos nacionales, compitiendo en sable, espada y florete, disciplinas en las que se ha especializado dentro de la categoría máster. Actualmente, su preparación se realiza en el Gimnasio Fiscal de Punta Arenas, donde entrena de manera regular junto al equipo máster en horario nocturno. Las sesiones consideran trabajo técnico y combates, adaptándose a las condiciones de uso del espacio.
En ese entorno, destaca el componente colectivo del entrenamiento y la forma en que se construye la confianza competitiva. "El entrenamiento diario es enriquecedor porque compartimos las vivencias, los campeonatos, competimos en pista, independiente de si son hombres o mujeres", señaló.
A la fecha, Gladys Alvarado suma 24 medallas, cifra que sintetiza su proceso, aunque el énfasis está puesto en el significado de cada una dentro de su trayectoria. "Más que el número, lo importante es lo que representa cada una. La primera tiene un valor enorme porque marca el inicio, y la medalla de bronce que traje a Chile en florete también es muy especial, porque fue representando al país. Cada medalla tiene su momento, su adrenalina y su historia", expresó. En el corto plazo, se prepara para el campeonato nacional que se realizará entre el 16 y el 19 de mayo en el Gimnasio Fiscal de Punta Arenas, instancia válida para el ranking nacional. En paralelo, proyecta su participación en competencias internacionales durante el segundo semestre, incluyendo un campeonato panamericano, además de otros torneos sudamericanos", comentó. "La esgrima cambió mi vida. Me enseñó que nunca es tarde para comenzar y que los sueñios se pueden cumplir. Cada uno es protagonista de su propia historia", señaló.. Gladys Alvarado Díaz El Equipo Master. En competencia. Parte de los entrenamientos en el parque Maria Behety en tiempo de pandemia