Autor: LA COLUMNA DE J . J . JINKS
Columnas de Opinión: Hora de cobrar
Columnas de Opinión: Hora de cobrar "E vadir, no pagar, otra forma de luchar" gritaban enfervorizados los colegiales mientras saltaban los torniquetes del Metro en octubre del 2019. Esa secuencia es la precuela del estallido cuyos traumas y consecuencias nos acompañan hasta hoy en múltiples formas y versiones. Saltarse -en ese caso literalmentelas reglas se ha vuelto parte del paisaje de nuestros estudiantes y por tanto del ethos del pais y sus futuras generaciones.
Por esto, nadie hoy se extraña que no haya mayor escándalo cuando las nuevas autoridades dan a conocer en medio de la estrechez fiscal que la deuda impaga del CAE se ha multiplicado por OCHO (las mayúsculas son mías) en los últimos años y que el Estado, simplemente, no ha ejercido en ese periodo ninguna acción de cobro.
No es raro que esto haya ocurrido ya que si las autoridades -alérgicas a los incentivospromovieron politicamente durante años la condonación de las deudas sin ningún cuidado de sus efectos, sólo los chilenos virtuosos se mantuvieron pagando y ha quedado claro que éstos, lamentablemente, son una minoria. Es fácil que la atención se vaya a los datos más desvergonzados: deudores del CAE con salarios sobre los cinco millones de pesos deben en conjunto 20 millones de dólares.
Si bien no hay duda de que el Estado tiene que ir con premura y una guadaña en la mano a cobrar esas platas, eso no puede eclipsar a la gran masa que está bajo ese umbral y se mantiene morosa. El CAE es un crédito con tasa subsidiada, con plazos largos y. lo más importante, contingente al ingreso. Si una persona está desempleada no CAE -DEUDA DAE ESTUDIANTIL tiene obligación de pagar. Salvo casos de borde no debiese haber razones para tener una morosidad alta, menos aún para la situación actual donde el no pago es la norma. En un momento como el actual donde en las arcas fiscales resuena el eco del vacio, naturalmente, es muy importante aceitar a la maquinaria enmohecida del Estado para cobrar sus acreencias. Pero estamos hablando de mucho más que sólo plata. Una juventud que ha tenido la oportunidad y privilegio de acceder a estudios universitarios no puede desentenderse de sus obligaciones, asi como asi. Eso no le hace bien al alma de la Nación.
Por esto es francamente insoportable escuchar a parlamentarios frenteamplistas señalar que al cobrar las deudas CAE se está afectando derechos sociales. ¿ Cómo es posible llegar a ese nivel de tergiversación de la realidad? Es evidente que ante el no pago de sus deudas por parte de los profesionales de este pais el único derecho social que se está afectando es el de los más vulnerables que dependen de la acción estatal.
Molesta tener que decir lo evidente, pero es de una incoherencia sin nombre el propugnar por una socialdemocracia en la mañana y en la tarde alentar para que los privilegiados no paguen sus deudas con el Estado. No es sólo la hora de cobrar las deudas, sino también de exponer públicamente a quienes con su desidia nos han llevado a esta situación. Cobrar y cobrar. Autor: LA COLUMNA DE J. J. JINKS. Es fácil que la atención se vaya a los datos más desvergonzados: deudores del CAE con salarios sobre los cinco millones de pesos deben en conjunto 20 millones de dólares.