Autor: Juan José Vega Rodríguez
El "hombre del tiempo" y su origen linarense
El "hombre del tiempo" y su origen linarense C orría el año 1997 y en las ondas de la popular radio Soberanía repicaba una novel voz. Un estilo distinto, alejado a los próceres que en esa época marcaban pauta en el dial, se abría camino en el periodismo linarense.
Alejandro Sepúlveda Jara cursaba sus primeros años de universidad en Concepción, pero ese entrañable vínculo con su tierra natal y la radio, lo llevaron a desarrollar sus primeras armas entre micrófonos, casetes, perillas y añosos estudios. Desde muy pequeño se familiarizó con la radio. Fue su fiel compañera en esas largas jornadas dominicales en la rural localidad de Abranquil, comuna de Yerbas Buenas, donde vivió su infancia y juventud.
Con la oreja pegada al transistor, vibraba y sufría con los partidos de su querido Deportes Linares; pero también se daba tiempo para soñar y dar forma al anhelo de muchos. .. convertirse en futbolista profesional. "En el campo, la pelota y la radio eran la compañía. En esos años no existían las facilidades para divertirse, como existe hoy () Lo de periodista deportivo fue por lo de futbolista frustrado. Me gustaba jugar fútbol, pero teniendo en cuenta que las habilidades no eran muy generosas, finalmente los caminos me llevaron al periodismo", comentó Sepúlveda. Y así fue. Entre relatos de partidos, informaciones a ras de cancha y la pasión inevitable por el balompié, su historia comenzó a tomar forma. La dinámica lo obligó a aprenderse de memoria formaciones, manejar estadísticas y pasar rápidamente del 4-3-3 al 4-4-2.
Sus primeros pasos en el periodismo estuvieron marcados por ese pulso deportivo, el ritmo de los domingos, el análisis post partido, entrevistas en camarines y la adrenalina de la noticia inmediata. "Estudiando en Concepción hubo una ocasión en que reemplacé como corresponsal de Radio Cooperativa a Luchito Díaz (N. de la R. elegido durante 2025 como Premio Nacional de Periodismo Deportivo) lo que fue un paso importante. Después de eso, a fines de los '90, pude hacer la práctica profesional en ese medio y tomar la decisión de quedarme en Santiago", recordó. De ahí en adelante, como si fuera un hábil y "gambeteador" delantero, el Jano" fue dejando atrás los obstáculos y cumpliendo sus sueños de niñez. Las radios Caracol y Llacolén en Concepción y las emisoras Chilena y Bio Bío en Santiago, también supieron de sus despachos y albergaron a este provinciano, que de reojo siempre miraba sus raíces. De cuando en cuando se escapaba a tierras maulinas para disfrutar de la tranquilidad familiar. Atrás quedaba la vorágine futbolera, y en Abranquil, todo era calma con sus padres Adrián (fallecido en 2003) y Elizabeth, y sus hermanos Lucía y Rodrigo. Salto a la tv y adiós al fútbol El estilo radial de Sepúlveda, con sus marcados matices y énfasis, no pasaron desapercibidos. Fue así como en una oportunidad, sintonizado el dial, ALERTA a un productor de TVN -quien buscaba un informador de cancha para Fox Sportle llamó la atención su voz. Era el año 2001 y se producía su arribo a la televisión. Con el paso de los años, ese camino comenzó a girar, casi sin percibirlo, hacia otro escenario igual de dinámico, pero mucho más impredecible, el de la meteorología.
Cuenta la historia que estando en el área deportiva de TVN, a uno de los directores a cargo de la transmisión de partidos -quien también tenía el "cacho" del tiempole gustaba mucho la forma de redacción de Sepúlveda. Por eso, no encontró nada mejor que "invitarlo" a escribir los libretos de ese espacio, que en aquellos años se emitía en directo.
Sacando sus antiguos dotes de exponente universitario de pool, no tuvo más que jugar "a dos bandas". CLIMÁTICA CIL NOTICIAS Fue en ese momento que conoció al meteorólogo Eduardo Sáez, con quien formó dupla por casi una década. Ahí ganó un profesor particular y de paso un gran amigo. "Él hacía los pronósticos. Me entregaba una planilla, yo traducía y lo llevaba al libreto () Así, por una cuestión de necesidad al mandarme a cumplir esa tarea, es que surge este vínculo con el tema", indicó.
Tras el cierre del área deportiva del canal estatal, Alejandro Sepúlveda siguió vinculado al informe meteorológico, "con la ventaja de tener todos los días a Eduardo, quien agarraba una pizarrita y me iba contando acerca de los distintos fenómenos, las heladas, precipitaciones o las altas presiones ( ) Fue un constante y extenso aprender". En ese intertanto, una profunda crisis golpeó a TVN, generando un éxodo / masivo, recorte en los presupuestos y una gran incertidumbre laboral.
Pero lo que en un comienzo fue un problema, finalmente se convirtió en una oportunidad, y es que fue ese episodio el que llevó a este linarense a aparecer en pantalla, y de paso a enfrentar un potente desafío. "Yo tenía esa chispa y la creatividad al momento de escribir, pero para que otro lo informara ( ) Comunicar esto es distinto al ámbito del deporte, y por eso al comienzo entendí que debía replicar a Iván Torres o Jaime Leyton", relató.
Eso, manifestó, hasta su arribo a Chilevisión, donde conoció a la española Susy Fischkin, formadora de un importante número de talentos de la TV. "Ella me inculcó que tan importante era el fondo como la forma y también lo esencial que era diferenciarse ( ) Me di cuenta que tenía que ser distinto y ahí comencé a realizar videos, gráficas o ilustrar situaciones. Esto tiene que ser como un Icarito, donde agarro una información y debo traducirla para que sea entendida", aseguró.
Rompiendo esquemas Ya lejos del ruido de las galerías y los gritos de gol -etapa ya superada según sus propias palabrasAlejandro Sepúlveda encontró una nueva narrativa. .. la de las altas y bajas presiones, los sistemas frontales y las nubes que cuentan historias si se saben leer. Todo eso con un sello propio y característico. "La gente lo reconoce y valora.
Y en cierto modo, mi llegada cambió un poco el esquema de los espacios del tiempo en los canales () El hecho de ser periodista también me permite emplear otro lenguaje o traducir de manera más coloquial todos los tecnicismos, pero siempre con el desafío de no perder la rigurosidad en la información", enfatizó. Mega es hoy su casa televisiva, vitrina donde despliega un estilo que lo convirtió en uno de los "hombres del tiempo" más reconocidos y respetados del país.
Más de 20 años de trayectoria avalan una decisión que no fue menor: dejar la cancha, guardar las alineaciones y soltar las estadísticas para abrazar un lenguaje distinto; donde el protagonista no es un goleador, sino una masa de aire. Acá el suspenso no está en el marcador, sino en si lloverá o no. En definitiva, "levantó su puesto de cancha" y se instaló en un territorio donde la precisión convive con la incertidumbre. En ese tránsito, no solo cambió de tema, modificó también la forma de comunicar. Sepúlveda rompió con el molde clásico del presentador del tiempo. Lejos de la rigidez y el tono monocorde, construyó una puesta en escena cercana, didáctica y, a ratos, lúdica. Explica fenómenos complejos con lenguaje cotidiano, permitiéndose metáforas, juegos con los mapas y más que un reporte técnico, convirtiendo el pronóstico en una conversación. Su estilo no sólo informa, también conecta y traduce la ciencia en algo comprensible para la vida diaria. Así, las altas temperaturas dejan de ser sólo números y se transforman en advertencias; las lluvias no son sólo milíebbibp metros, sino impactos concretos en la rutina de las personas.
Desde la humilde escuelita F 505 de Abranquil, pasando por el Liceo "El Rosario", luego la Universidad del Desarrollo y hasta llegar al prime televisivo, la historia de Alejandro Sepúlveda Jara es también la de una reinvención profesional poco habitual.
Un periodista que entendió que el oficio no está amarrado a un sólo ámbito, y que supo leer -como quien interpreta el cieloel momento justo para cambiar de rumbo. "El camino largo es bien sacrificado, pero cuando se logran los objetivos, todo es reconfortante. El trabajo constante, responsable y con mucha paciencia entrega resultados (. .. ) Lo logrado me llena de orgullo, y en eso la familia es importante. El apoyo de mi señora Macarena y mis hijos Pedro y Matías es fundamental (. .. ) Ellos saben que cuando empiezan los temporales me pierden", puntualizó.
Hoy, cuando anuncia una ola de calor o anticipa un sistema frontal, este hombre de la Villa San Ambrosio de Linares, no sólo entrega información, confirma que, a veces, los giros más inesperados son los que terminan definiendo una carrera y la vida, "por eso lo importante es que hoy vibro con lo que hago, al igual como lo hacía 30 años atrás en radio Soberanía". Pronóstico para el Maule Sí o sí el fenómeno de El Niño se va a instalar en la zona central del país, lo que habitualmente es sinónimo de más lluvia. El último episodio de esas características fue en junio y agosto de 2023, el cual dejó serias inundaciones en la región.
De cada 10 eventos de El Niño, detalló Alejandro Sepúlveda, 6 o 7 son lluviosos, pero en el escenario actual, que se ve más intenso, con un mar que está cálido -que implica más vapor disponible y por ende, lluviasmás el factor de los ríos atmosféricos, el riesgo es evidente. "El llamado es a estar preparados para un invierno duro, a partir de junio y principalmente entrando a la primavera, en que se prevé una intensificación de El Niño.
Es una época en que no es tan habitual recibir lluvias, pero hay que tomar los resguardos () Si no pasa nada y llueve lo habitual, bienvenido sea, pero siempre hay que ponerse en el peor escenario", recalcó el periodista.
Finalmente, otro factor a considerar -dijoes el cambio climático, donde la isoterma tiende a estar más alta y por tanto a nevar sólo en las altas cumbres. "Con El Niño, llegan los ríos atmosféricos, que en ocasiones se conectan con el sistema frontal que es una baja presión que deja lluvia. A diferencia de las nubes, que se compone por agua en estado líquido, estos 'ríos voladores' vienen de la zona tropical, se componen de agua en su estado gaseoso y por su origen traen calor. Por eso, en pleno julio puede llover con 10 o 15 grados, lo que significa que no está nevando en la cordillera y ahí es donde queda la escoba", puntualizó. Autor: Juan José Vega Rodríguez.
El periodista oriundo de la villa San Ambrosio dejó atrás el vértigo de la actividad deportiva para convertirse en una de las voces y rostros más reconocidos de la meteorología televisiva en Chile, construyendo un estilo propio que rompe esquemas y conecta con la audiencia El "hombre del tiempo" y su origen linarense Autor: Juan José Vega Rodríguez.