CAMILA: "NO SOY UNA MÁQUINA”
1 “NO SOY UNA MÁQUINA” CON UNA INFANCIA FELIZ PERO CRUZADA POR LA PRECARIEDAD DE PADRES QUE RESISTIERON LA DICTADURA DESDE EL TEATRO POPULAR, UNA ADOLESCENCIA CALLEJERA Y UNA JUVENTUD MILITANTE, LA ÚNICA MINISTRA DEL GABINETE QUE PERMANECE DE QUIENES SE FOGUEARON COMO DIRIGENTES ESTUDIANTILES JUNTO AL PRESIDENTE BORIC, REVELA EN ESTA ENTREVISTA EPISODIOS DESCONOCIDOS DE SU VIDA ÍNTIMA. TAMBIÉN HABLA DE SU RELACIÓN CON ÉL: “ME DICE QUE SOY UNA SÍNTESIS ENTRE ARROJO Y PONDERACIÓN.
NOS TENEMOS ABSOLUTA CONFIANZA”. Por Carolina Urrejola Scantlebury Fotos Simón Pais Thomas Asistente Fotografía Guillermo González Producción Natalia Ramírez y Pamela Hernández Maquillaje y pelo Melanie Tetzner Stylist Paula Moreno CAMILA VALLEJO VIVE EN ÑUÑOA HACE CUATRO AÑOS, PERO ACLARA QUE SU EXPERIENCIA DE VIDA “ES MUY FLORIDANA”, FLORIDANA”, donde pasó casi toda su infancia y juventud. Es la segunda de los tres hijos del matrimonio entre Reinaldo Vallejo y Mariela Dowling. Además, tiene una hermana mayor de una relación anterior de su padre. Vivió sus primeros años en el sector de Las Torres en Macul, en una casa con patio y vida de banio. Jugaba con sus vecinas en una casita de muñecas fabricada por su papá; actor, carpintero, albañil y el oficio que estuviera a mano para mantener a la familia. Su mamá se encargaba de la iluminación en la Compañía El Riel, cuando se conocieron en los años 80 realizando teatro en poblaciones; ambos eran militantes de partidos de izquierda. La familia se trasladó luego a La Florida, donde se asentaron y desarrollaron una pyrne familiar de instalaciones sanitarias. La actual casa de Camila Vallejo queda en las inmediaciones de la Villa Frei. Es cálida, acogedora y “bien hippie” según su dueña, que se declara feliz en este lugar de la ciudad.
Hay plantas en todos los rincones del espacio abierto que habita con Abel, su marido; Adela, su hija de 9 años; Tanga, un gran gato que domina la escena, y la más reciente incorporación familiar: Sakura, una gatita recién esterilizada.
Hay mantas, recuerdos de viajes, teteras de colores, afiches revolucionarios, libros sobre feminismo, juegos de mesa y una numerosa colección de imanes en el refrigerador con clásicos clásicos referentes de la cultura de izquierda en Chile y Latinoamérica. En este ambiente, la ministra se entrega con total soltura y honestidad a la sesión de fotos y la conversación que le propuso Velvet.
Como nunca antes lo había hecho. ,Tiene recuerdo de los años en que su papá trabajó en televisión? Recuerdo un programa de televisión como a los 5 años en que mi papá tenía que mostrar cómo se instala un retrato fotográfico en un muro de tabique, algo muy sencillo. Yo lo acompañé, fui con un abrigo de terciopelo azul hermoso que conservo hasta el día de hoy, y el director me hizo pasar a la escena. En mi casa estaba el VHS y ahí estoy, con cara de punto, con dos margaritas, sonriendo, redondita. Fue mi primer contacto con la televisión. Mis papás se la jugaron en dictadura con el tema del teatro y participaron participaron en distintos actos de protesta. En 1987 vino a Chile el actor de Superman, Christopher Reeve, a solidarizar con los actores y actrices por la persecución política. Mi papá tuvo que oficiar como una especie de guardaespaldas. Mi mamá, que estaba embarazada de mí, no estaba convocada a ese evento, pero se metió igual. De hecho, tiene una foto con Superman, con una sonrisa de oreja a oreja, y conmigo adentro de su guatita”, revela. CAMILA: "NO SOY UNA MÁQUINA”. 1 ç.. -_: CAMILA: "NO SOY UNA MÁQUINA”. ,Nunca pensó dedicarse al teatro o la televisión? ¿ Por dónde iban sus intereses? Cuando chica era una niña introvertida y curiosa. Tenía una buena relación con la naturaieza. De hecho, si me preguntaban qué quería ser cuando grande, yo decía campesina. Si había animales en mi casa era porque insistía en tener el hámster, la gallina, el pavo o el pececito. Una vez llegué con una culebra después de un paseo al cerro.
La dejé en el patio, se me olvidó y a la semana había un olor terrible porque la culebra estaba en plena descomposición, jajaja... Si me imaginaba ser actriz, me decía, “no seré capaz porque no tengo la personalidad que se necesita”. Pero me gustaba el ámbito y postulé a diseño teatral en la Universidad de Chile. Me fue bien pero decidí no entrar, porque no iba a tener mucho campo laboral a menos que me fuera de Chile. Y entré a Geografia. ,Hubo precariedad económica en su infancia? Hubo precariedad, pero no recuerdo haberlo pasado mal. Mis viejos me cuentan de haber tenido que vender empanadas en la calle para tener ingresos, o que nos preparaban fideos con aceitunas, que en ese tiempo era lo barato.
De adolescente, ¿se desordenó?, ¿tuvo una época de rebeldía después de la infancia introvertida? En general fui estudiosa, aunque sí tuve mi etapa de calle en La Florida, con amigos hiphoperos, en la época en que caminábamos una hora para llegar a una fiesta. Después en la universidad viví en reuniones, reuniones, puntos de prensa, asambleas, en fin. En ese tiempo renuncié a muchas fiestas y carretes que amigos y amigas de mi generación tenían.
Mi exposición pública me limitó, perdí ciertas libertades. jAlguna vez se rebeló contra eso? -Cuando entré al Congreso y me separé del padre de mi hija dije: No tengo por qué ser el ejemplo de militante, el ejemplo de dirigente, el ejemplo de parlamentaria, de madre, de pareja, el ejemplo de todo. Tengo que buscar mi propio equilibrio. Y ahí tuve un respiro. El feminismo feminismo me ayudó mucho a desprenderme de las culpas, también en mi maternidad.
Y así como tengo disciplina en la tarea política, también tengo disciplina para darme mis espacios de amar, de estar con mis amigos, de conversar, reírme, bailar y tomarme una cerveza, porque eso me permite mantener un equilibrio en mi trabajo. He superado mis umbrales de intensidad, pero no soy un robot. No soy una máquina. Soy un ser humano que tiene vida y que tiene derecho a disfrutar de ella. ,Y cómo le gusta disfrutar la vida? Con Abel nos encanta convocar gente, hacer asados y bailar. Para mí, bailar es un momento de liberación. Y aunque pierda horas de sueño, con mi compañero encontramos el espacio para conversar sobre el día que tuvimos. Nos gusta gozar de las cosas que le dan sentido a la vida.
“YO A ESTE HOMBRE LO BESARÍA AHORA MISMO” El verano pasado Camila y su entonces novio tenían todo listo para su fiesta de matrimonio, pero los incendios en la zona centro sur del país frustraron los planes. Cancelaron el evento, se casaron en la oficina del Registro Civil y tuvieron un íntimo almuerzo con sus familias y unos pocos amigos, instancia que se convirtió, sorpresivamente, en un momento especial. Abel Zicavo es hijo de un matrimonio chileno-uruguayo chileno-uruguayo que partió al exilio en los años 80. Vivió en Suecia, Cuba, Uruguay y fina]mente Chile. Junto a su hermano Camilo integraron por 12 años la banda La Mora] Distraída, y ahora lideran el grupo Plumas que acaba de sacar su segundo disco. Uevan 7 años de relación. ,Cómo se conocieron con su marido? Fue muy ridículo ahora que lo pienso. Después de separarme en buenos términos del padre de mi hija, me fui a vivir sola por primera vez. Y pensé que nadie iba a querer tener una relación estable con una mujer joven, en política, tan expuesta como yo, con una vida intensa y con una hija. Lo asumí y dije: está todo bien, voy a disfrutar, voy a conocer hombres, pero olvídate Camila de tener una relación estable. Eso va a ser mi vida de aquí en adelante. De repente conozco a Abel y todo dio un vuelco. Absolutamente todo. Lo conocí en un cumpleaños de un amigo en común, me lo presentaron a la pasada y no le presté atención ni conversamos. Y en otro momento llegó con un grupo de amigos al departamento que yo arrendaba. Éramos pocas personas, escuchando música y tomándonos un vino, y fue el momento en que pudimos conversar, en el balcón de ese departamento. Me hacía preguntas con genuino interés y curiosidad. En un momento dejé de escucharlo y pensé “yo a este hombre lo besaría ahora mismo”, Fue un flechazo fulminante. Decretamos que estábamos pololeando un 14 de septiembre y ha sido una relación de mucha intensidad hasta el día de hoy. Tenemos una muy bonita relación, cuando no dormimos juntos, dormimos mal.
Soy de cruzar las piernas con las suyas en la noche. ,Cómo vive su maternidad? ¿ Su hija es consciente de su rol público? Sí y lo expresa en los dibujos, los abrazos, en cómo se emociona cuando me afectan las cosas o cuando me alegro por algún logro. Está muy sintonizada conmigo y yo con ella. Para mí, la maternidad es una enseñanza y un aprendizaje. Yo trato de traspasarle lo mejor de mí y ella me traspasa sabiduría y perspectiva. Los momentos de intensidad felices o dolorosos, ella los siente y es empática, me dice: “Mamita te amo, fuerza, eres bacán”. Me aprieta, me mira a los ojos, me abraza. Y eso me da mucha fuerza. También me gusta que esté atenta a sus procesos, a sus emociones. Eso es parte de la conversación conversación que tenemos siempre. Me cuenta sus conflictos, sus molestias o dolores con sus compañeros, compañeras... todo eso es muy enriquecedor. Ese espacio de confianza para mí es fundamental. La comunicación y la confianza con mi hija. ,Le preocupa que la hostilidad del ambiente y su exposición pública puedan perjudicar a su familia? Si he tenido miedos, es a propósito de mi maternidad. Cuando era dirigente estudiantil mis padres tenían miedo. Me llegaban amenazas amenazas de muerte y llamaban todos los días al teléfono de la casa. No lo supe hasta después porque no querían preocuparme. Yo no tenía ese miedo hasta tener que pensar en la posibilidad de no estar para mi hija.
También me preocupa el arma de doble filo que son las redes sociales para niñas tan pequeñas, estoy vigilante de que las use para recibir las buenas contribuciones: saber cómo son los niños y niñas de otros países, del arte que generan, de los videos creativos que suben, pero evitando que le lleguen discursos de odio o cosas que puedan CAMILA: "NO SOY UNA MÁQUINA”. : Ç ti fa CAMILA: "NO SOY UNA MÁQUINA”. MUCHA GENTE CREE QUE CON GIORGIO Y GAbRIEL TUVIMOS UNA RELACIÓN DE AMISTAD Y COMPLICIDAD DESDE EL 2011 A LA FECHA, Y NO FUE ASÍ. GA5RIEL FUE MI COMPETENCIA EN LA LISTA DE LA FECH. TUVIMOS MOMENTOS DE ADVERSIDAD Y TENSIONES. Y EN EL PARLAMENTO TAMPOCO FUIMOS MUY ALIADOS”. fr / 1. ii 7. JI A df CAMILA: "NO SOY UNA MÁQUINA”. vulneraria. Es uno de los temas que me motia a enfrentar el fenómeno fenómeno de las plataformas digitales. Muchos niños y niñas se autodefinen en función de su interacción social en la red. Si se vue[ve en su contra, puede afectar su identidad. La ministra y el padre de su hija comparten el cuidado de Adela en corresponsabilidad. Pasa una semana con un progenitor y la siguiente con el otro. Este sistema determina también su agenda de trabajo y las muchas actMdades que debe atender. ,Cómo les funciona este sistema de cuidado compartido? Muy bien porque ordena nuestros tiempos, gastos y responsabilidades. responsabilidades. Además, nos permite abordar las tareas propias de su cuidado: llevarla y retirarla del colegio, las comidas, las tareas, en fin. Que no sea sólo el fin de semana, que es más relajado, el momento del padre.
La semana que estoy con ella hago todo lo posible por salir un poco más temprano siempre con flexibilidad, porque la idea es llegar a mi casa a comer con ella, conversar y acostarla a dormir. No llegar sólo a darle un beso para desearle las buenas noches. La ministra Vallejo trabaja más de 40 horas entonces... O sea!, mínimo 12 horas diarias, jajaja. Hay muchas contingencias todos los días. Ahora, cuando no estoy con ella, puedo terminar de trabajar a las 11 o 12 de la noche.
“TUVE QUE LIDIAR DESDE CHICA CON EL ESCRUTINIO PÚBLICO” Ministra, lleva un año y siete meses como vocera de gobierno. ¿Cómo ha sido “habitar el cargo”? Ha sido muy interesante asumir la vocería en un momento en que pensaba pasar a la tercera línea. No retirarme de la política, sino más bien bajar 3 cambios. Estudiar un magíster, retomar mi vida personal. Y cuando empocé el trabajo en el Ministerio Secretaría General de Gobierno ya convencida de la tarea, vi cómo el camino que uno se dibuja puede cambiar en dos tiempos. Asumí que tenía que estar ahí acompañando al Presidente, porque me lo había pedido, y que iba a entregar lo mejor de mí.
Su trayectoria previa, ¿ha ayudado en la labor? Ha servido mi experiencia como dirigente estudiantil, en que tuve que lidiar desde chica con el escrutinio público (no sólo nacional, sino que internaciona, entender los dimes y diretes de la política en el Parlamento y gestionar las ideas y proyectos para hacerlos avanzar. Mi militancia me ha ayudado a comprender la importancia de la disciplina y del proyecto colectivo y cómo unificar posturas más allá del Partido Comunista. No sentí que tenía que llegar a aprender a La Moneda.
Hay quienes llegaron al Gobierno sin la experiencia política que usted traía y han causado graves problemas por su desconocimiento e inexperiencia... Creo que todo proceso de cambio requiere renovación de personas personas con nuevos aportes. Y eso no tiene sólo que ver con la edad, porque a veces se le achaca la inexperiencia a la juventud. Pero por cierto que entrar a] Poder Ejecutivo sin esa experiencia requiere una compensación, que es la responsabilidad política. Uno no tiene que manejar el ABC de cómo funciona el Estado, pero tienes que tener el criterio polftico suficiente para prevenir posibles escenarios. Me pasó cuando asumí la FECH y dije no me siento preparada”. La respuesta de mis compañeras fue que nadie está preparado. Tienes que asumir con responsabilidad y aprender rápidamente, darte las herramientas, aprender de otros porque esto no es un tema individual, es una tarea colectiva. No asumir que uno no sabe por orgullo, por miedo, le hace mucho daño a la polftica. En este tiempo en el cargo, ¿cuál ha sido el o los momentos más difíciles? Recuerdo el cambio de gabinete después del plebiscito del 4 de septiembre. La vivencia del anticomunismo contra Nicolás Cataldo fue impactante. Lo sentí como un ataque a la esencia de ser comunista. Yo soy comunista y me siento muy orgullosa de ser lo que soy. Otro momento muy difícil fue cuando mataron al cabo de Carabineros Daniel Palma. Sufrí y empaticé con la muerte de esta persona joven y vi a un sector muy violento con el Presidente. Fue intenso. El 2011, a los 22 años, se convirtió en dingenta estudiantil y desde entonces no ha parado. ¿Ha pagado costos muy altos? ¿ Ha perdido libertad? Ha sido un vértigo constante. He tratado de no perder el rumbo por la presión y la exposición... el juicio es muy intenso. Aprendí rápidamente rápidamente que el hecho de ser mujer, joven, comunista y no llevar poncho y morral era una cuestión incomprensible para muchos. Una especie de fenómeno extraño. Creían que los comunistas tenían sobre 50 años y eran en su mayoría hombres barbones y amargados. Ese era el estereotipo. Además, llamaba la atención que hubiera un movimiento movimiento estudiantil tan grande, cuando en ese tiempo se decía que Chile era un ejemplo a seguir. Y de repente miles de jóvenes aparecieron protestando en las calles por una mejor educación y cuestionando la incapacidad del sistema político de dar respuesta a esas demandas. Lo fundamental fue desprenderme de la discusión en torno a mi persona o a una especie de personaje que se quería construir. Los proyectos que recaen en una sola figura son más fáciles de atacar y derrotar.
Usted se convirtió en diputada a los 25 años y en ministra a los 34. ¿Qué viene después? ¿ Abandonar la vida pública como pensó antes de llegar al gobierno?, ¿vivir en otro país, tener más hijos?, ¿o seguir en política y asumir una candidatura presidencial? Mira, francamente no tengo tiempo de pensar en eso. Que me vaya a otro país aunque me lo imagine no va a pasar. Al fin y al cabo tengo una convicción muy profunda, y con gusto la asumo, de aportar a un proyecto colectivo que mejore las condiciones de vida de las grandes mayorias de nuestro país. Me gusta asumir dificultades, resolver problemas. problemas. Uno no termina en sí mismo, como dice el poema. No me puedo aislar de la realidad que vivo, más cuando tengo una hija. Siempre me voy a sentir atraída a estar en el lugar donde creo que es correcto estar. Lo que quiero y lo que debo van de la mano, lo asumí hace poco. Yo no voy a dejar de ser política. Pero me hablan de candidaturas futuras y lo bloqueo inmediatamente porque mi tarea es ser ministra de Estado del Presidente Boric. Y sobre tener más hijos... lo he pensado, pero no encuentro el espacio. Estoy logrando cierto grado de equilibrio para tener los pies en la tierra. Para tener tiempo con mi hija, con mi pareja, con mis amigos.
Meter en la configuración a otro ser es complejo, no está en los planes. ,Cómo llegó a ese equilibrio? He aprendido que hay que atender a lo que uno es y le gusta hacer, desprendiéndose de las culpas que te tratan de imponer por el simple hecho de disfrutar de la vida. ,,Qué relación tiene con la belleza y su apariencia en medio de las responsabilidades de Estado? He aprendido más de lo que hubiese deseado que todo comunica. comunica. Y es un problema a ratos. A veces me levanto más despeinada o me pongo un blazer que chuta, tenía una mancha, voy a una ceremonia ceremonia protocolar y comunico desidia o falta de interés. Y no quiero comunicar eso. Es una batalla permanente entre “filo relájate, hay cosas que no son tan importantes” versus que se pueda generar una mala interpretación. Entonces, claro, he tenido que aprender que hay detalles y cosas que comunican, pero sin ser una esclava de eso.. , Lo dis fruta? En cierto modo, sí.
Por ejemplo, andar con mi pm del símbolo feminista y la bandera chilena, encuentro que es un mensaje de amor a mi país y al mismo tiempo hacia las mujeres, de lo importante que son en la polftica, en espacios de toma de decisiones. Ahora, sobre el tema de los estereotipos... ya estamos en un momento en que los gustos, las afinidades, las lecturas de lo que es bello han cambiado mucho.
La política tiene que saber conquistar, pero la conquista puede pasar no sólo por el físico, sino que por la mirada, por cuán fuerte le tomas la mano a una persona o cuánto escuchas respecto de cuánto hablas. Creo que el carisma, la empatía y la capacidad de conquistar no pasan sólo por los rasgos físicos o la ropa. En parte sí, pero hay otros CAMILA: "NO SOY UNA MÁQUINA”. elementos que son mucho más importantes. Y una de ias cosas que yo he aprendido para “habitar el cargo” es nunca perder el sentido del humor, aunque me vean seria al momento de comunicar en una vocería. vocería.
La capacidad de reírse de uno mismo frente a tanta intensidad, te hace poner los pies en la tierra y quitarle pesadumbre al ambiente. ,Cómo es para usted que su jefe el Presidente de la República República sea al mismo tiempo su amigo? Es que mucha gente cree que con Giorgio y Gabriel tuvimos una relación de amistad y complicidad desde el 2011 a la fecha, y no fue así. Gabriel fue mi competencia en la lista de la FECH. Tuvimos momentos de adversidad y tensiones. Y en el Parlamento tampoco fuimos muy aliados. Había formas distintas de leer el momento político, no era una bancada estudiantil que actuara en unidad. Teníamos diferencias y las expresábamos pacíficamente.
El acercamiento mayor ha sido con este desafío, hemos logrado construir una complicidad en el camino desde el gobierno. tPero no hay una relación de amistad? Creo que ahora hemos ido construyendo una relación de mayor amistad, de compañeros de ruta. Usted que lo conoce hace años, ¿ha visto cambios en el Presidente Presidente desde que asumió? Ha evolucionado para bien, ha sido un salto tremendo. El Presidente Presidente es una muy buena persona, genuina y honesta, que sabe leerse a sí misma. Tiene autocrítica para asumir errores y al mismo tiempo tomar decisiones y construir colectivamente claridades políticas en función de lo que cree correcto, en el diálogo. Él me dice que soy una síntesis entre arrojo y ponderación. Nos tenemos absoluta confianza y nos decimos las cosas.
Cuando no estoy de acuerdo en algo, procesamos la diferencia y trabajamos con unidad. ,Usted cree que se pueda revertir el mal momento del gobierno gobierno por los casos de corrupción y los desencuentros con la oposición? oposición? La ciudadanía está impaciente. ¿Cómo ve los próximos dos años y cinco meses de gobierno? Guardo optimismo. Es un momento difícil para gobernar, pero es lo que nos toca. Y qué bueno poder hacerlo con cariño, con amor. Hay que escuchar a la ciudadanía y desde el gobierno lo hacemos cada vez que vamos a actividades públicas y nos expresan sus vivencias, sus necesidades.
Es bueno poder estar acá en un momento que es CAMILA: "NO SOY UNA MÁQUINA”. “EL FEMINISMO ( MEAYUDÓMUCHOA 1 DESPRENDERME DE LAS CULPAS, TAM5IN EN fr k 1 MIMATERNIDAD YASI 1 H í COMOTENGO DISCIPLINA ¡ 1.. Y” E : : nni fl A. P frW7j] -. :4 ENLATAREAVLJL 1 L. R, ( W-A ! eÇ;. TAMBIEN TENGO DISCIPLINA iaP:2 PARA DARME MIS ESPACIOS 1 DE AMAR”. [_aW 1 “L. 1, 1 ½ 11 i, krzsi \:4t:, : : Tr IItIIItIiiiiiin.
Ji s/ \ 1, ç\\ \ t1Y 1E\, \\ i:;4a* * r a 4, rif; $, CAMILA: "NO SOY UNA MÁQUINA”. CAMILA: "NO SOY UNA MÁQUINA”. “LO QUE QUIERO Y LO QUE DEBO VAN DE LA MANO, LO ASUMÍ HACE POCO. YO NO VOY A DEJAR DE SER POLITICA. PERO ME HA5LAN DE CANDIDATURAS FUTURAS Y LO 5LOQUEO INMEDATAMENTE PORQUE MI TAREA ES SER MNISTRA DE ESTADO DEL PRESDENTE 5ORIC”. difícil y no estar mirando desde afuera. Nunca ha pensado en renunciar o cambiar de ministerio? La vocería des gasta a las figuras políticas... No le voy a pedir jamás como un favor personal al Presidente que me mueva a otro ministerio. Voy a estar donde él crea que soy un mejor aporte. Y si me siento cansada, me voy a tener que reinventar y buscar la energía.
Pero cuando hay momentos de agotamiento, porque la jornada fue intensa, rápidamente al otro día digo como la canción de Serrat “hoy puede ser un gran día, plantéatelo así”. De hecho, cuando me resfrío me dura un día. Es como una energía que te da la responsabilidad. responsabilidad.
Hay dificultades porque somos seres humanos, porque esta cuestión no es perfecta, porque el Estado es muy grande y uno trata de administrar todo lo posible para conducir de buena manera las distintas instituciones del gobierno. Pero hay cosas que fallan. Lo importante es no dejarlas pasar, sino enfrentarlas, como el caso de corrupción. O sea, fue tremendo, brutal, un golpe muy fuerte, algo que ojalá no hubiese sucedido, pero sucedió. El valor del Presidente y de nuestro gobierno ha sido enfrentarlo con toda las herramientas que están a nuestra disposición sin caer en la grandilocuencia sólo del discurso, discurso, sino que con acciones. Y entendiendo que esto no es algo que se pueda decretar que se resolvió porque hubo un discurso acalorado de condena del hecho. Hay que tomar medidas de políticas políticas públicas, sanciones, contribuir con otros poderes para que sean juzgadas como corresponde. Y los estándares que uno se tiene que imponer tienen que ser compartidos por todos y todas. Esta cuestión que nos hemos autoimpuesto en la izquierda, de que nuestros estándares y nuestros valores tienen que ser mayores mayores que los de otros, quizás no es el camino correcto. Quizás es un estándar que tenemos que exigirles a todos y todas, sean de derecha, sean de centro o sean de izquierda. Sea una persona de edad avanzada o sea una persona joven.
Esta superioridad moral que se le atribuyó especialmente a Giorgio Jackson, ¿ha sido uno de los grandes tropiezos del gobierno? Yo entiendo que haya caído mal, porque en el fondo se está diciendo que no tuviste altura moral para evitar o enfrentar ciertas situaciones. 4Fue un error político grave? Creo que la consecuencia de eso está a la vista, generó un problema de relacionamiento con el Parlamento. El mismo día de su declaración, el exmínistro Jackson empezó a hablar con parlamentarios y partidos para hacer control de daños, pero pasó lo que pasó.
Más allá de que estoy segura de que no fue su intención, muchos procesaron ese discurso como algo ofensivo. ,Su salida fue un costo político que había que pagar? Fue un proceso muy propio de él.
Fue injusto porque la salida de Giorgio acumula las consecuencias de esa entrevista, pero se sitúa en el escenario del Caso Convenios, donde se le adjudican delitos que no cometió, responsabilidades que no tenía y se condicionó el diálogo a su salida. Finalmente toma como decisión propia dar un paso al costado para no ser la excusa de la ausencia de voluntad de diálogo de un sector de la oposición. “La tarea política siempre es compleja. Cuando se asumen tareas políticas se cometen tanto errores como aciertos y eso no siempre se puede justificar o argumentar desde un punto de vista moral.
Uno puede criticar a otros decisiones que no te parecen correctas desde el punto de vista político, pero no como un tema de superioridad moral”, agrega. ,CuáI es el sentido de ser una líder comunista en el siglo XXI? Tiene mucho sentido en estos tiempos de romper estereotipos y demonios, que en parte se han construido por los errores de los socialismos socialismos reales, pero que tienen poco asidero.
Cuando hablamos de la importancia de defender la democracia, de comprender la raíz de los problemas, de pensar fuera de la caja de lo que se nos ha dicho como la verdad absoluta y la única posibilidad de futuro o de modelo de desarrollo, es muy importante nuestro aporte. Hay gente que percibe al PC como un partido cerrado, incluso sectario, demasiado vertical. Quién conoce realmente cómo funciona el Partido Comunista de Chile? Yo creo que muy poca gente. Incluso gente de alto nivel intelectual y conocimiento de la historia no conoce cómo funcionamos y tomamos nuestras definiciones. Se puede hacer pedagogía política sobre el Partido Comunista. Tenemos ciertos principios de funcionamiento que son básicos, incluso de sentido común.
Cuando uno quiere empujar propuestas y soluciones a problemas que son colectivos, ¿cómo lo hace?, ¿cada uno por su lado o empujándolos colectivamente? Es más fácil hacer fuerza y encontrar la mejor respuesta respuesta a ese problema. Y hay una conciencia histórica en el partido de que cuando apoyamos un gobierno, aunque tengamos diferencias, diferencias, vamos a estar siempre ahí.
Ha habido desacuerdos importantes entre el gobierno y el PC, especialmente por la conmemoración de los 50 años del golpe y el rol de Patricio Fernández, a partir de una idea que expresó en una entrevista. Como todos los partidos de la alianza de gobierno. Hemos visto a militantes o parlamentarios del PPD y del Partido Socialista Socialista pidiendo renuncias. Y ojo que tenemos tres parlamentarias que han sido víctimas de violación de Derechos Humanos. Tienen una posición atendible, por empatía, frente a esa declaración. Esas cosas hay que administrarlas y procesarlas. Pero eso no hace que uno ni rompa ni nada, es parte de la libre expresión y de las diferencias que legítimamente podemos tener. Ahora, yo tomé por convicción la tarea de ministra de Estado. Y en eso la lealtad y la complicidad con el Presidente la asumo a plenitud.. CAMILA: "NO SOY UNA MÁQUINA”.