Autor: Eduardo Vera Wandersleben
Columnas de Opinión: Aysén como epicentro científico: El desafío de la continuidad
Columnas de Opinión: Aysén como epicentro científico: El desafío de la continuidad Abogado y Ex Administrador Regional Aysén La reciente realización del Congreso IFR en nuestra región, liderado por el CIEP, no fue solo un evento académico de alto nivel; fue una demostración de lo que Aysén puede lograr cuando se propone metas grandes.
Con la participación de más de 150 investigadores de prestigio mundial dedicados a la conservación del bosque nativo, nuestra zona se transformó en el corazón del pensamiento ambiental global, logrando algo que siempre buscamos: una ocupación total de la capacidad gastronómica y hotelera fuera de la temporada estival. Este éxito, sin embargo, no debe quedar como un hito aislado. Aquí es donde surge un desafío político y administrativo fundamental. La Delegación Presidencial Regional y el Gobernador Regional en lo suyo, tienen hoy, respectivamente en sus competencias institucionales, un rol protagónico para convertir esta excepción en una política permanente. Es imperativo que, desde la Delegación, se instruya y se coordine a cada uno de los servicios y seremías para que la promoción y organización de congresos internacionales sea una prioridad de gestión sectorial.
No basta con que una institución lidere un esfuerzo puntual; se requiere que el aparato público, bajo la conducción de la Delegación, entienda que atraer este tipo de eventos es una herramienta directa para combatir la baja estacionalidad y fortalecer nuestra economía local. Cada sector, desde Agricultura hasta Economía y Ciencias, debe trabajar en sintonía para que Aysén sea visto no solo como un destino contemplativo, sino como una sede de clase mundial para el conocimiento. El Congreso IFR nos dejó la vara alta y demostró que el turismo de reuniones es viable y rentable en la región. Ahora la pelota está en la cancha de las autoridades.
La capacidad de gestión para articular a las distintas instituciones públicas será la clave para que eventos de esta magnitud se repitan periódicamente, transformando a Aysén en un polo de desarrollo que no se detiene cuando termina el verano. Autor: Eduardo Vera Wandersleben. Opinión