Pese a contar con vacuna y detección precoz, cáncer cervicouterino sigue cobrando vidas en Chile
Pese a contar con vacuna y detección precoz, cáncer cervicouterino sigue cobrando vidas en Chile Posicionado entre los cinco cánceres más frecuentes en mujeres y una de las principales causas de muerte oncológica femenina, el cáncer de cueIlo uterino sigue siendo un problema relevante en Chile debido a la baja adherencia a controles, pese a contar con herramientas efectivas como la vacunación contra el VPH y el Papanicolau para su prevención y detección temprana.
El 26 de marzo se conmemoró a nivel mundial el Día de la Prevención del cáncer de cuello uterino, es por esto que se refuerza la importancia de visibilizar una enfermedad que sigue siendo un problema relevante de salud pública.
De acuerdo con estimaciones del Global Cancer Observatory (GLOBOCAN), en Chile se registran cerca de 1.559 nuevos casos al año y alrededor de 825 muertes, posicionándolo entre los cinco cánceres más frecuentes en mujeres y una de las principales causas de mortalidad oncológica femenina. La mayoría de estos casos está asociada a la infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH), especialmente los genotipos 16 y 18, responsables de aproximadamente el 70% de los diagnósticos. Este tipo de cáncer suele desarrollarse de manera progresiva a partir de lesiones precancerosas que pueden detectarse con controles ginecológicos.
Aunque puede afectar a mujeres de distintas edades, su incidencia suele concentrarse con mayor frecuencia entre los 30 y 40 años y luego entre los 55 y 65 años, lo que refuerza la importancia de mantener controles preventivos de forma periódica a lo largo de la vida. Para el Dr.
René Letelier, oncólogo y sub investigador del Centro de Estudios Clínicos Saga, "El cáncer cervicouterino es uno de los pocos cánceres que hoy podemos prevenir de forma muy efectiva si logramos combinar vacunación, controles ginecológicos periódicos y acceso oportuno al diagnóstico". A diferencia de otros tipos de cáncer, el cervicouterino cuenta con herramientas claras de prevención y detección temprana, como la vacunación contra el VPH y los programas de tamizaje mediante controles ginecológicos periódicos. Los especialistas coinciden en que el desafío actual no radica únicamente en el desarrollo de nuevas tecnologías médicas, sino también en fortalecer las estrategias de prevención, educación y acceso al diagnóstico oportuno. La detección precoz permite identificar lesiones precancerosas y tratarlas antes de que evolucionen hacia un cáncer invasivo, cambiando de manera significativa el pronóstico de la enfermedad. En ese contexto, reforzar la conciencia pública resulta clave.
A nivel internacional, distintos organismos de salud han planteado incluso la posibilidad de eliminar el cancer cervicouterino como problema de salud pública en las próximas décadas, siempre que se logre una cobertura adecuada de vacunación y tamizaje.
Para el especialista, el desafío en Chile está en cerrar las brechas de acceso y reforzar la prevención, especialmente en poblaciones donde el control ginecológico no siempre se realiza de manera regular. "Cuando logramos detectar lesiones en etapas tempranas, las posibilidades de tratamiento y curación son muy altas. Por eso es fundamental mantener los controles y avanzar en educación sanitaria para que más mujeres accedan a estas herramientas de prevención", concluye el Dr. Letelier..