Editorial: Ojos atentos sobre el río Futaleufú
Editorial: Ojos atentos sobre el río Futaleufú D efender el territorio en el sur de Chile ha dejado de ser una consigna abstracta para convertirse en una práctica concreta. Esto se vio claramente en la provincia de Palena: ante la irrupción ilegal de vehículos motorizados en el río Futaleufú, la alerta no esperó la burocracia que brilla por su lentitud. Fueron los propios habitantes y operadores turísticos quienes, entendiendo el riesgo para la actividad náutica y el ecosistema, se revelaron ante un grupo de extranjeros. La geografía de la región, con sus innumerables ríos, fiordos, lagos y zonas costeras de difícil acceso, plantea un desafío logístico mayúsculo para la Armada, Carabineros y los inspectores municipales. Pretender que la autoridad esté omnipresente en cada recodo del río Futaleufú o en cada islote de Chiloé es una utopía. Es aquí donde cobra un valor estratégico el empoderamiento de la sociedad civil. La reacción en cadena generada en la provincia de Palena, y los reportes similares emanados desde Queilen ante amenazas a la fauna local, demuestran una madurez que trasciende la queja. Se trata de una ciudadanía que entiende que el cuidado del ecosistema -ahora respaldado legalmente con la figura de Reserva de Caudales sinónimo de cuidar su propia fuente de ingresos, su seguridad y su futuro. Es fundamental analizar la gravedad técnica del hecho.
La presencia de vehículos motorizados en un río de rápidos no solo altera el equilibrio ambiental, sino que introduce un riesgo mortal para actividades consolidadas como el rafting y el kayak, según denunciaron los propios vecinos. La incompatibilidad es absoluta. Por tanto, la denuncia no responde a un capricho, sino a una lógica de supervivencia económica y seguridad pública. La celeridad con la que actuó la autoridad, cursando las infracciones correspondientes, valida el mecanismo de denuncia y refuerza la confianza en el sistema. Si el vecino llama y la autoridad llega, el círculo virtuoso de la seguridad se cierra correctamente. Sin embargo, este episodio debe servir como recordatorio de que la presión turística sobre áreas sensibles irá en aumento. La llegada de visitantes que desconocen o ignoran deliberadamente las normativas locales exige una vigilancia constante.. El incidente con motos de agua subraya la importancia de la denuncia para frenar prácticas que amenazan la seguridad. E Editorial