Autor: J. M. M. F.
Un Maduro “atleta”, lector de la Biblia y que grita por las noches, vuelve a tribunales
Un Maduro “atleta”, lector de la Biblia y que grita por las noches, vuelve a tribunales Cerca de tres meses después de su captura: A un día de la segunda audiencia sobre las acusaciones de narcotráfico contra el derrocado Presidente venezolano, Nicolás Maduro, crece la expectación sobre su estado a casi tres meses de su captura, ocurrida junto a su esposa, Cilia Flores, por fuerzas estadounidenses en la madrugada del 3 de enero. Desde entonces, poca información ha salido a la luz sobre su situación.
Mientras su hijo afirma que estaría con “mucho ánimo” y haciendo “ejercicio todos los días”, reportes de prensa señalan que Maduro no estaría en las mejores condiciones, denunciando a gritos que fue “secuestrado” y que sigue siendo el “Presidente de Venezuela”. Actualmente, Maduro se encuentra recluido en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn (MDC), prisión federal, solo en su celda, sin acceso a internet ni a periódicos. Según una fuente cercana al gobierno venezolano consultada por France Presse, algunos presidiarios llaman a Maduro “presidente” en los pasillos, quien además dedicaría gran parte de su tiempo a leer la Biblia. Solo se le permite comunicarse por teléfono con su familia y sus abogados, por un máximo de 15 minutos por llamada.
El hijo del líder chavista, el diputado Nicolás Maduro Guerra, aseguró el lunes que su padre está “muy bien, fuerte, con mucho ánimo, con mucha fuerza”, y agregó que “vamos a ver a un Presidente delgado, atleta, haciendo ejercicio todos los días”. A pesar de ese supuesto ánimo positivo, información de ABC señala que Maduro pasaría noches enteras gritando en español desde su celda, acusando haber sido secuestrado y pidiendo que transmitan mensajes a su familia.
El mismo medio, tras consultar con fuentes conocedoras del funcionamiento del recinto penal, explica que el líder chavista habría sido ubicado en la Unidad de Alojamiento Especial (SHU), que contiene a los presos de unidades de confinamiento en solitario. El diario español detalla que la celda de Maduro sería de unos tres metros de largo por dos de ancho, y tendría una cama metálica, un baño, un lavamanos y una pequeña ventana. Los internos del SHU solo pueden salir de sus celdas tres veces por semana durante una hora, siempre engrillados de pies y manos, y escoltados por al menos dos guardias. Durante esos espacios de tiempo, Maduro puede ducharse y salir a un patio al aire libre.
Una audiencia clave Mañana será la segunda vez que Maduro se presente ante un tribunal de justicia norteamericano, luego de una primera audiencia el 5 de enero en la que EFE acusó ser un “prisionero de guerra” tras su captura dos días antes. Esta vez, su defensa buscará que se desestimen los cargos relacionados con el narcotráfico. En la misma audiencia, se definirá la situación de Cilia Flores. Aunque ambos permanecen en el mismo complejo penitenciario, se encuentran en áreas separadas y solo han tenido contacto visual durante las comparecencias en el tribunal, donde se les ha visto asistidos por traductores simultáneos. Según France Presse, parte central de la nueva comparecencia ante la justicia estadounidense será sob r e q u i é n s e ocupará de los honorarios legales del expresidente y de su esposa.
El gobierno de Venezuela buscaría hacerse cargo de los gastos, pero antes necesita que el abogado de Maduro, Barry Pollack, logre obtener una licencia de la Oficina de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro, debido a las sanciones que mantiene Washington sobre Caracas.
Por otro lado, las visitas han sido extremadamente reducidas y hasta ahora solo se conoce un encuentro con un representante consular venezolano concretado el 30 de enero, tras una orden judicial emitida por el juez de la causa, Alvin Hellerstein. Un juez de 92 años bajo la lupa Este magistrado ha participado en casos de alta connotación pública, entre ellos los juicios civiles vinculados a los atentados del 11 de septiembre de 2001. Además, desde el 2011, Hellerstein está a cargo del proceso por narcotráfico contra Hugo “El Pollo” Carvajal, exjefe de inteligencia militar venezolano, un caso en el que también aparece Maduro.
También ha tenido enfrentamientos con el Presidente Donald Trump, a quien rechazó una solicitud de traslado de su juicio por falsificación de registros comerciales para enmascarar pagos hechos a la exactriz de cine porno Stormy Daniels. A pesar de su larga carrera, existen dudas de su desempeño por su avanzada edad, según información de France Presse. Con 92 años, ya el año pasado The New York Times reportó que Hellerstein se había quedado dormido durante un juicio y tuvo que ser despertado.
Dentro de los cargos formulados en contra de Maduro que deberá juzgar el magistrado figuran tres delitos de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos; y un cuarto delito de posesión de estas armas. HONORARIOS El gobierno venezolano buscaría financiar los honorarios legales de Maduro y Flores, pero sin éxito hasta ahora. Autor: J. M. M. F.. Su hijo afirma que está con “mucho ánimo”, aunque otros medios apuntan a dificultades en prisión. HONORARIOS El gobierno venezolano buscaría financiar los honorarios legales de Maduro y Flores, pero sin éxito hasta ahora. NICOLÁS MADURO compareció por primera vez el cinco de enero pasado en Nueva York.