La difícil decisión que nos cambia la vida
La difícil decisión que nos cambia la vida POR CYNTIA LEMUS SOTO FUNDADORA FUNDACIÓN PATICORTA CURICÓ. Valentín cumplió siete años con su mamá Cyntia, pero no pudo celebrarlos con ella. Tuvo que partir al cielo de los perritos, ya no caminaba, no comía ni tomaba agua, y su calidad de vida empeoraba cada día. Es difícil tomar la decisión de dejar ir a un ser que se ama tanto, humano o animal, cuesta soltar. Hay un fuerte sentimiento de culpa y de cuestionamientos de haber hecho las cosas bien. Pero finalmente el amor es tan grande que uno prefiere sufrir y llorar a diario a que ese otro ser siga sintiendo dolor y pasándolo mal.
Valentín, también conocido como "Ojitos de Aceituna", fue víctima de mucho maltrato y le costó confiar en los seres humanos, pero con paciencia terminó siendo un perrito muy dulce que amaba salir a pasear, tomar sol en el jardín y ladrarle a cuanto perrito pasara por su casa. No le gustaban los otros canes y, por lo tanto, no quería que estos se le acercaran y lo olieran. Eso le molestaba mucho. Cuando salía a pasear con su hermana Lupita, Valentín se hacía a un lado y la que ganaba protagonismo era "Lupi", a quien si le gustaba conocer otros perros y seres humanos. Eran muy distintos, pero se amaban con locura. Después que Lupita murió, "Ojitos de Aceituna" se puso triste. Ya no tenía con quien pasear ni jugar. Nada fue igual con la partida de "Lupi", Valentín se deprimió y enfermó. Tuvo un daño neurolóf gico de envergadura y mamá Cyntia tuvo que hacerlo dormir. No quiso que sufriera más. EUTANASIA Hay muchos cuestionamientos de quien se encuentra en la situación que su mascota esté enferma y no sabe si prolongar la vida de ella, aunque lo esté pasando mal.
Hay largos períodos de insomnio, dudas y bastante llanto. "Son vínculos afectivos muy fuertes y, hoy en día, los animales son parte de nuestras familias", planteó la sicóloga Lilia Morales Díaz, quien se refirió además a la compañía que éstas nos hacen. "Cuando ellas parten, se genera un fuerte vacío y el duelo cuesta bastante. Es el mismo dolor por la muerte de un ser humano y un animal", enfatizó la profesional. Es difícil decidir qué hacer, cuando hay tanto amor de por medio. Pero en algunas oportunidades, se debe soltar por ese cariño y lealtad que se ha extendido por varios años. Siempre se habla que las personas no son capaces de ver cómo tu mascota parte al otro plano, hay mucha pena de por medio. Y en varios casos, se la deja sola y ésta no sabe a quién dirigir su mirada. En mi caso, estuve con Valentín hasta el último minuto.
De hecho, cuando cruzó el arco iris, me miró y su carita era de pura paz, parecía que estaba durmiendo.. EUTANASIA PARA MASCOTAS: Valentín fue rescatado del maltrato y recibió mucho amor de parte de su mamá y hermanitas. La sicóloga Lilia Morales Díaz reconoció las dificultades que se atraviesan en el proceso de duelo.