Autor: Rodrigo Contreras Vergara
La tímida irrupción del scooter
La tímida irrupción del scooter S i me dicen scooter, entiendo monopatín. Me veo con un pie arriba de un monopatín rojo y con el otro impulsándome como mono animado por el sitio de mi abuela Elba, pasando por el parrón y el gallinero. Nítido, claro. Pero si pregunto en una tienda de la Uno Sur por un scooter, me muestran una moto eléctrica. No, no, un scooter. .. un monopatín. Sí, tenemos. Ese, está en oferta a 299 mil 990.20 kilómetros por hora. Motor de 200 Watts. 20 kilómetros de autonomía. Oiga, pero por qué le dicen scooter a una moto eléctrica. No sé, responde la amable dependienta. Debe ser parte de la confusión del boom eléctrico, entre motos, triciclos y scooter. En ese mercado un scooter puede ser, al mismo tiempo, un monopatín o una moto, siempre que sea eléctrico. Para no confundirnos, en esta crónica el scooter es el monopatín.
Y según la ley, el scooter, cuando su motor es de hasta 0,25 W y su velocidad no supere los 25 kilómetros por hora, es un ciclo y se ubica en la misma categoría que bicicletas, triciclos, skate y patines. En consecuencia, bajo esas condiciones, no se requiere de licencia. Sí deben respetar cuestiones básicas de seguridad como circular por ciclovías y en caso que no existan, hacerlo siempre por la pista derecha de la calle. Y también, obvio, respetar las reglas de tránsito. Se recomienda además el uso de casco protector y chaleco reflectante. Si el scooter supera los 250 W y la velocidad de 25 kilómetros por hora, sí se requiere de licencia. ¿ Quién fiscaliza? Carabineros. No es que el scooter se haya tomado Talca. La delantera la llevan, lejos, las motos y triciclos eléctricos. Ese ha sido el verdadero "boom". Los scooter se asoman tímidamente, a cuenta gotas, pero haciéndose notar. Raudos por la Uno Sur hasta la 11 Oriente, se supone por el lado derecho. Y desde la 12 Oriente por la ciclovía. Conté tres scooter durante el recorrido que hice la mañana después del último aguacero.
Hombres todos, jóvenes o adultos jóvenes, con o sin casco, con o sin chaleco reflectante, veloces, no sé si a más o menos de 25 kilómetros por hora, haciéndole el quite, como burlándose, a los autos que transitaban por la Uno Sur. Ninguno de los tres me pescó. Dos porque sencillamente no me vieron. Y el tercero porque debí parecerle un delincuente intentando una encerrona. Creo que pensó seriamente en lanzarme el scooter encima. Afortunadamente no lo hizo. Me miró despectivamente y siguió por la Uno Sur hacia el oriente. Jorge Garcia, administrador del local "Koke", en la Uno Sur, que vende motos y triciclos eléctricos, dice que sí hubo un pequeño boom por los scooter, pero que ya pasó. Fue hace unos tres años. Cuenta que a fines del 2024 se instaló en el Portal del Centro una tienda dedicada exclusivamente a los scooter, léase monopatines eléctricos, pero que cerró dos meses después. La temporada pasada trajo poco más de 20 scooter y aún le quedan cuatro en stock. Cuando más se venden es antes de navidad.
Papás buscado un regalo para sus hijos o adultos jóvenes, universitarios o recién egresados de la universidad, que se atreven con la nueva movilidad urbana, respetuosa del medioambiente y que le hace el quite a los tacos. En Talca el desembarque ha sido lento y caprichoso. En cambio en Santiago, guardando las proporciones, el scooter marca presencia. Es evidente el perfil de los usuarios, con gente joven que va JESÚS QUIERE PERDONARTE TOS PECADOS a sus trabajos o universidades, especialmente de la Plaza Baquedano hacia el oriente. Están los particulares, pero también quienes optan por arrendar equipos a través de aplicaciones, con un costo por desbloqueo y minuto. Talca está lejos de esta opción. En todo caso, ¿está preparada Talca para un uso más masivo del scooter? ¿ Hay suficientes ciclovías? ¿ Hay una buena convivencia vial? Por el momento todo está en ciernes.
Peatones y automovilistas aun intentan acomodarse a la presencia de bicicletas y motos y triciclos eléctricos. ¿ Será posible una convivencia sana y constructiva con los monopatines? ¿ Serán responsables los usuarios de scooter al compartir espacio con otros móviles y peatones? Muchas preguntas aún sin respuesta. Y, por el momento, pocos scooter. Autor: Rodrigo Contreras Vergara. Ha pasado harta agua bajo el puente desde que jugaba con un monopatín durante las vacaciones donde mi abuela.
Hoy al monopatín se le llama scooter, es eléctrico y se le puede observar a cuenta gotas por las calles de la ciudad Está aún por verse cómo será la convivencia entre los usuarios de scooter y los automovilistas. ¿Está preparada Talca para la irrupción de los scooter?