Autor: MAURICIO SILVA
Jardín Botánico renace con el aporte privado tras ser arrasado por incendio y su director acusa: “Del Estado, nada”
Jardín Botánico renace con el aporte privado tras ser arrasado por incendio y su director acusa: “Del Estado, nada” Arrasado el 90% de su superficie por el megaincendio de febrero de 2024, el Jardín Botánico de Viña del Mar cerró el año pasado con un síntoma claro de su recuperación: 300 mil personas lo visitaron, acercándose al peak de casi 400 mil que recorrieron sus paseos y parques en 2023, año previo a la catástrofe.
“La gente siente que está igual que antes o mejor”, asegura su director, Alejandro Peirano, refiriéndose a que no notan los cerca de 200 árboles dañados por el fuego que debieron arrancarse del circuito de 3,2 km del sector principal, que es el que más recorre el público.
“Fuimos estratégicos en retirar los árboles peligrosos, pero dejamos ejemplares muy grandes que están vivos y le dan el ambiente de bosque”, resalta el también secretario ejecutivo del Jardín que, además de las 32 hectáreas en torno al acceso principal, cubre un total de 395 hectáreas destinadas a preservar bosque mediterráneo. Aunque el fuego lo alcanzó en casi su totalidad, la mayoría de los árboles sobrevivió y con el tiempo comenzó a rebrotar y reverdecer. Otros terminaron por sucumbir. Como es el caso de una centenaria haya roja, plantada por orden del empresario Pascual Baburizza y a cargo del paisajista francés Georges Dubois. “Ayer (jueves) fui a revisarla y se está horadando mucho el interior del tronco que quedó quemado. El perímetro quedó vivo y la haya para arriba está bonita. Pero creo que tomaré la decisión de botarla, pues al pudrirse por dentro puede tornarse en un riesgo. Le estamos aplicando, en todo caso, mil tratamientos”, relata.
Infraestructura recuperada Fundamental en recobrar su atractivo para los visitantes ha sido volver a levantar la infraestructura destruida por el fuego: la cafetería Casa de Jardín, las casas de los funcionarios, el laboratorio, el canopy, la glorieta y el sistema de riego, a lo que se suNOTA mó un centro de visitantes. “El grueso de la pega lo hizo la empresa privada. Mitsui, Gasvalpo, Emaresa y otras que pusieron fondos, maquinarias y reconstrucción. Y la organización Desafío Levantemos Chile, que articuló recursos del grupo Acciona y del Consejo Minero. Ellos pusieron $1.000 millones con que volvimos a levantar la infraestructura. Todo lo hizo Desafío, cero el Estado. Cero, que quede claro”, dice.
Su planteamiento es a despecho de los planes, por $2.458 millones, anunciados en abril del año pasado por el gobierno anterior, que sumarían recursos públicos a los aportes privados para ejecutarse entre ese año y 2028.
En diciembre, el Ministerio de Agricultura aseguró a “El Mercurio” que en 2024 se ejecutaron $403 millones de los recursos asignados al Jardín Botánico, y en 2025 se asignaron otros $680 millones que terminaban de ser ejecutados. En total: $1.084 millones. “Solo fueron anuncios. Que me dejaron la escoba. Porque la gente estaba aportando a una cuenta corriente en una campaña de colaboración. Juntaron $200 millones que nos sirvieron para no despedir personal mientras superábamos la emergencia. Pero con esa noticia dejaron de aportar”, asegura Peirano.
“Con esos $2.500 millones habríamos hecho mil cosas más, pero nunca llegaron”, insiste, apuntando que le deja muy inquieto el hecho de que en el plan gubernamental de reconstrucción del megaincendio aparezcan ejecutados $500 millones entregados al Jardín Botánico NUL / ZOÑUMSÉSIOM para dotarle de un nuevo cerco perimetral, según plantea. “Cuando lo supe, hice ¡ plop!, como en el chiste de Condorito. Porque esos fondos no han llegado ni se ejecutaron. Está todo abierto. Lo que hemos cerrado ha sido en base a recursos propios, con inversiones que arriesgan no pagar sueldos”, alega.
Puntualiza que incluso la Municipalidad de Viña del Mar le consultó por esos recursos, y cuando desmintió haberlos recibido, la corporación edilicia llamó al Ministerio de Agricultura y recibió como respuesta que la obra está financiada y ejecutada. “A la actual administración le dije: Aquí va el oficio de lo que respondió la anterior autoridad de Agricultura, para que me ayuden a ver qué pasa. No quiero que digan que recibimos la plata y no hicimos la pega”, asegura. Puede ser que estén en algún lado y no se hayan gestionado. Pero esos $2.500 millones nunca llegaron. Nunca. Nos defendimos solos, con la empresa privada y la comunidad. Así salimos adelante”. Autor: MAURICIO SILVA. “Nunca llegaron los recursos públicos”, reclama Alejandro Peirano, pese a que el gobierno anterior dice lo contrario. Él atribuye a la comunidad la infraestructura repuesta y las mejoras en las especies vegetales. Recinto de Viña recibió 300 mil visitantes en 2025, recuperando cifras previas a la catástrofe ‘‘Puede ser que estén en algún lado y no se hayan gestionado. Pero esos $2.500 millones nunca llegaron. Nunca. Nos defendimos solos, con la empresa privada y la comunidad.
Así salimos adelante”. RECUPERACIÓN. — También hubo aportes en miles de nuevos árboles y en investigación de la academia para rehabilitar este pulmón verde viñamarino bajo una perspectiva de mayor resiliencia ante la amenaza de los incendios. REACCIÓN. — La tragedia ecológica y humana —una trabajadora y tres familiares murieron en el lugar— desató iniciativas de apoyo en la comunidad.