"POR LA PATRIA, CON POTENCIA Y CIENCIA", 105 AÑOS DE LA ESCUELA DE ARTILLERÍA
"POR LA PATRIA, CON POTENCIA Y CIENCIA", 105 AÑOS DE LA ESCUELA DE ARTILLERÍA En sus aulas se forman oficiales y suboficiales, que posteriormente se desempeñarán en unidades operativas de la Fuerza Terrestre, aportando conocimientos técnicos, doctrinarios y de liderazgo para el cumplimiento de las misiones institucionales.
La instrucción y entrenamiento de los integrantes del arma de Artillería es una de sus principales misiones, en la cual se destacan los períodos de instrucción a los cursos básicos y a los cursos avanzados de oficiales y suboficiales de esta arma. Dentro de su oferta académica destaca el Curso Avanzado para Suboficiales de Armas, requisito para el proceso de ascenso, instancia orientada a competencias potenciar profesionales en áreas tácticotécnicas y de asesoría.
El programa contempla materias como ética, planificación de los apoyos de fuego, proceso de conducción de tropas, control de gestión, operaciones militares distintas a la guerra y gestión administrativa, consolidando una preparación integral acorde a las exigencias del servicio moderno. Junto con su misión formadora, el instituto ha avanzado en la incorporación de nuevas tecnologías aplicadas al entrenamiento operacional.
A través del Centro de Entrenamiento de la Escuela de Artillería (CEART), se han integrado herramientas como aeronaves no tripuladas (drones) y la aplicación Team Awareness Kit (TAK), tecnologías que permiten optimizar la observación, adquisición de objetivos, coordinación táctica y control del entrenamiento, incrementando la precisión, seguridad y eficiencia en escenarios de instrucción.
A ello se suma el entrenamiento práctico que desarrolla el Grupo de Artillería N. º 11 "Aldunate", unidad dependiente de esta escuela, cuyos integrantes ejecutan periódicamente ejercicios en terreno orientados a consolidar procedimientos tácticos, incluyendo desplazamientos diurnos y nocturnos, cambios de posición, empleo de distintos tipos de fuego y técnicas de combate específicas. No obstante, esta escuela mantiene una estrecha relación con la comunidad, donde reciben delegaciones de colegios, entidades de educación superior y distintas organizaciones de la sociedad. Como también, de apoyo a hogares de ancianos y el que brinda la sección Veterinaria.
Su Director, el Coronel Álvaro Inostroza A., explicó que la Escuela de Artillería "cumple un rol fundamental en la formación y entrenamiento de los hombres y mujeres del arma de Artillería del Ejército de Chile, contribuyendo directamente al alistamiento operacional y a las capacidades de defensa del país". En esa dirección, añadió: "Nuestra misión no solo considera la enseñanza doctrinaria y técnica propia del arma, sino también la formación integral de líderes militares preparados para enfrentar escenarios cada vez más complejos, dinámicos y exigentes.
En ese sentido, la Escuela aporta permanentemente al desarrollo doctrinario, a la modernización de capacidades y a la integración de nuevas tecnologías aplicadas al combate y al entrenamiento". Sus orígenes A través del Decreto Guerra N. º 1.231 del 27 de mayo de 1921, se estableció la necesidad de las escuelas de tiro de infantería, de artillería y de gimnasia para que los oficiales y suboficiales del Ejército puedan perfeccionar su instrucción teórica y práctica.
Se organiza en el fundo "El Culenar", ubicado en la Provincia de Talca, la Escuela de Tiro y Gimnasia, la cual dependía del Inspector General del Ejército, cargo que fue reemplazado por el Comandante en Jefe del Ejército.
El 26 de febrero de 1924, mediante un decreto supremo se integra a la Escuela de Artillería el Grupo de Artillería "General Aldunate", como Grupo del Regimiento de Artillería de la Escuela de Tiro, con asiento en la ciudad de Linares, perteneciendo a la Escuela en Talca. El 29 de octubre de 1924, el instituto formador toma su nombre definitivo: "Escuela de Artillería". Mientras que, en 1925, se traslada a Linares, siendo autorizados para usar el primer estandarte obsequiado por la ciudad.
Cabe destacar que, el principal desafío de la Escuela de Artillería es continuar evolucionando, sin perder su esencia, y manteniendo sus tradiciones. debido a que, en la guerra, la tecnología y los escenarios operacionales cambian con gran rapidez, exigiendo adaptar permanentemente sus procesos docentes, doctrinarios y de entrenamiento.
En ese sentido, junto con la modernización tecnológica, existe un desafío aún más importante, continuar formando mujeres y hombres con vocación de servicio, liderazgo, disciplina y sentido ético, capaces de actuar profesionalmente en escenarios complejos y al servicio del país.. Este 27 de mayo, la Escuela de Artillería cumple 105 años, desde su creación, se ha consolidado como el instituto formador del arma, cumpliendo un rol destacado en la preparación, perfeccionamiento y especialización del personal vinculado al apoyo de fuego y la conducción táctica de operaciones terrestres.