IDEAS LUMINOSAS PARA SANTIAGO, EN UN NUEVO ANIVERSARIO
IDEAS LUMINOSAS PARA SANTIAGO, EN UN NUEVO ANIVERSARIO IDEAS LUMINOSAS PARA SANTIAGO, EN UN NUEVO ANIVERSARIO RODRIGO VALDÉS Nunca deja de crecer, siempre está cambiando y nadie está muy conforme con Santiago. Con un casco antiguo aporreado por el estallido y la pandemia, la ciudad cumple este jueves 485 años. Escritores, artistas, arquitectos e historiadores lanzan propuestas para renovar nuestra capital. E l primer plano de la ciudad tenía 126 cuadras, en 1558, y apenas pasaron un par de años para que fueran totalmente habitadas. Luego, Santiago creció. Y sigue creciendo. Como cualquier urbe moderna, nuestra capital está en un permanente estado de reconstrucción y rediseño, a veces sin plan alguno.
Otras con proyectos a la vista: en las próximas semanas se inaugurará la parte del proyecto Nueva Alameda, que reemplaza la clásica rotonda de la Plaza Baquedano por una nueva plaza donde se restituirá el monumento al general Baquedano y se instalará uno nuevo dedicado a Gabriela Mistral. Entre tanto, avanza la construcción del Teleférico Bicentenario, que conectará Huechuraba con Las Condes y Vitacura. Más allá o más acá, se construyen nuevas autopistas, se levantan edificios, se cierran y se abren pasos peatonales. Crece y crece. "Lo que Santiago necesita es volver a tomar conciencia colectiva de su larga historia.
Casi cinco siglos no es para nada poca cosa", dice el historiador Alfredo Jocelyn Holt, a pocos días de que se cumpla un nuevo aniversario de la fundación de la ciudad, a manos de Pedro de Valdivia, el 12 de febrero de 1541. Se van a cumplir 485 años y en el horizonte ya se dibuja una cifra impresionante: los 500 años de su aniversario, en 2041.
La historia de nuestra urbe es larga y zigzagueante, pero hoy parece SIGUE EN E 2 ROBERTO CAREAGA C.. IDEAS LUMINOSAS PARA SANTIAGO, EN UN NUEVO ANIVERSARIO RICHARD SALGADO Vitacura (NuMu, aún por construirse) para el arte actual y rupturista. Así el que propongo es algo que exhiba el período intermedio: Samuel Román, Marta Colvin, Federico Assler, Francisco Gazitúa, José Balmes, Ricardo Yrarrázaval, etc. ", dice el escultor.
El arquitecto Lorenzo Berg, parte del Instituto de Historia y Patrimonio de la U. de Chile, propone terminar una obra ideada por su padre escultor, del mismo nombre. "La obra que me gustaría ver realizada o mas bien terminada es el monumento a Pedro Aguirre Cerda en el parque Santa Isabel, que lleva 60 años abandonado el pleno remate del centro cívico de la capital. El poeta Raúl Zurita le dedico un poema señalándola como nuestra Pietá", sostiene. Santiago verde y la "basura aérea" Y no solo surgen ideas para el casco antiguo.
La arquitecta Magdalena Vicuña, decana de la Facultad de Arquitectura de la UC, cree que el desafío principal es "la superación del déficit habitacional en la Región Metropolitana". Plantea una propuesta concreta en la que se puede avanzar con más facilidad: "Me gustaría que en todos los barrios de Santiago, especialmente los más deficitarios, se eliminara la `basura aérea' mediante el soterramiento de cables, promoviendo la infraestructura subterránea y reemplazando postes de luz por árboles nativos". La vegetación también preocupa al escritor y cronista Oscar Contardo, que propone "un plan a largo plazo de desarrollo y cuidado de parques y plazas con énfasis en el cuidado de los árboles urbanos". A diferencia de la zona verde que se extiende desde el Parque Forestal al oriente, Contardo menciona otro Santiago dominado "sitios eriazos, bandejones secos y plazas que son sitios baldíos". Y añade: "Santiago es una ciudad de clima mediterráneo que necesita sombra, árboles y vegetación de la zona para capear veranos cada vez más largos y calurosos, lo razonable sería desterrar la moda de las plazas duras". Megabibliotecas y amor a la ciudad El escritor Miguel Laborde agrega que le gustaría "ver construirse tres modernos centros culturales en el anillo periférico, comunas de borde hacia el norte, sur y poniente del casco histórico.
Que sean lugares de encuentro, formativos y recreativos, con áreas verdes, como las exitosas megabibliotecas populares que hay en Bogotá (El Tintal, Virgilio Barco, Santo Domingo, El Tunal). Algunas de ellas cuentan con apoyos privados y están orientadas a combatir la inequidad territorial. "Son obras de los mejores arquitectos del país, que ennoblec i e r o n e s a s á r e a s d e l a c a p i t a l colombiana. Es lo que decía Vicuña Mackenna, que colocar un monumento en un barrio hacía que los vecinos comenzaran a repintar más sus casas. Y a cuidar mejor el barrio: es el poder del arte y la cultura", añade. Por supuesto, la lista de opciones para cambiar Santiago es infinita. Para Alfredo Jocelyn Holt, en realidad no que hay que sumar más obras, sino revalorizar en especial la infraestructura cívica del casco histórico. "Santiago no es que precise de alguna novedad especial que falte. Sí mejoraría considerablemente nuestras vidas en cambio, si se volviera a estimar lo que alguna vez valoramos y ahora despreciamos por ignorancia, por falta de sentido de pérdida y por demencias políticas deplorablemente manejadas", sostiene.
Mientras que Contardo cree que, más allá del equipamiento de primer nivel en la región, nuestra ciudad necesita ciudadanos que la quieran. "El próximo desafío es hacer que los capitalinos quieran su ciudad, cultivar un orgullo que tenga como horizonte la idea de una ciudad amable y segura que se reconozca en su diversidad de barrios, la superposición de estilos arquitectónicos, en las formas de vida que se han fraguado en ella y en los personajes que la han habitado", dice. primar la idea de que Santiago, especialmente el centro, ha ido perdiendo brillo y la domina una decadencia.
Así lo dice Jocelyn Holt: "Seguimos condenando el casco antiguo a un declive irreversible y corremos el riesgo de perder nuestra precaria capacidad de autorrepresentación, obtenida a duras penas, como comunidad política, social y cultural medianamente armónica". Que vuelva la laguna Siempre se está haciendo algo por Santiago, especialmente tras el deterioro que sufrió con el estallido de 2019 y los estragos de la pandemia, pero aún se podría hacer más y así van surgiendo propuestas. "Creo que lo más interesante para Santiago, lejos, es que los preciosos edificios de profesionales que abandonaron el centro se transformen en departamentos residenciales. Ya con eso recuperaría seguridad y valor.
El centro es magnífico. ¿Qué viene antes? ¿ El deterioro o el abandono? ¿ Qué viene antes, la dignidad del patrimonio propio o la vanidad que trepa como enredadera de plástico?", plantea la investigadora Sol Serrano, Premio Nacional de Historia.
Si Serrano proyecta un movimiento social de rescate, el cronista Roberto Merino, especialista en las historias de Santiago, piensa en algo concreto, que también implica una recuperación: "Tengo una idea simple y realizable: recuperar la hermosa laguna del Parque Forestal frente al Museo de Bellas Artes, sepultada a fines de los años 40. No costaría mucho, a mi entender. La laguna le daba profundidad al Parque, y transfería a los usuarios los beneficios psicológicos de la proximidad del agua. La perdimos por falta de visión y mala voluntad. Sería una alegría que existiera de nuevo", sostiene. En la propuesta de Merino flota la idea de hacer de ese emblema que es el Parque Forestal un espacio aún más amable. Y también en esa dirección apunta la escritora María José Viera-Gallo. "Me gustaría que se habilitaran las orillas del río Mapocho para caminar o usar la bicicleta. Pondría zonas de descanso, uno que otro café o bar y lo llenaría de vegetación que se alimente de la misma agua del río.
Algo así como un oasis que cruce de Plaza Italia al Bicentenario", propone la escritora, que añade una iniciativa que suele aparecer en la discusión pública: "Me gustaría que desapareciera el exceso de autos del centro.
Es decir, prohibir su entrada". Exhibir creadores del siglo XX A unos pasos del Mapocho y en el centro de Parque Forestal, hay un objeto de deseo para los artistas: tanto el escultor Mario Irarrázabal, que tiene obras en toda la ciudad, como el pintor Álvaro Bindis, creen que el Museo de Bellas Artes debería crecer. "Quisiera ver que por fin el Museo Nacional de Bellas Artes se conectara al Museo de Arte Contemporáneo y se transformara en un solo gran espacio, dotado de iluminación y climatización adecuada, donde colgar y mostrar de manera permanente la magnífica colección que hoy se exhibe fragmentada", dice Bindis. Irarrázabal propone que el museo albergue incluso el arte colonial hasta el siglo XIX. Los dos también creen que se necesita levantar un nuevo museo dedicado al arte contemporáneo. "Sería lindo verlo en medio de un parque en algún sector de la extensa ribera del Mapocho", dice Bindis. Irarrázabal piensa en algo más grande: "Tiene que ser un edificio imponente y central, no se puede esperar más que la Universidad de Chile cumpla ese rol con su MAC. El Bellas Artes para lo clásico. El nuevo museo de arte contemporáneo en Ideas luminosas... VIENE DE E 1 ALBERTO FUGUET: "Habría que hacer algo simbólico. Un hito. No estaría mal una nueva Biblioteca Nacional Centro Cultural Urbano. Podría levantarse como parte de la remodelación de la Estación Mapocho/La Vega/barrio Bandera. El Mercado Central podría ser parte. La biblioteca debe concebir la cultura como algo urbano, con cine, teatros, danza y recitales. También con bares, tiendas, salas de ensayo y espacios para talleres. Sus salas deberían tener nombres como José Donoso, Enrique Lihn, Alejandro Jodorowsky, Luciano Kulczewski, Stella Díaz.
Debería estar conectada a un nuevo museo de arte pop". MARÍA JOSÉ VIERA-GALLO: "Festejaría sus 500 años con la ciudad viva de noche, completamente despierta, que se pueda habitar como en el día, con vitrinas, cafés, librerías, cine y restaurantes abiertos.
Me la imagino con una luminaria cálida y bajita, con juegos de luces proyectados en edificios y en el cielo". MIGUEL LABORDE: "Celebraría con un concurso para ubicar una gran escultura en lo alto del cerro Provincia, que es el primer ascenso importante de los santiaguinos, `el bautizo iniciático' del ciudadano en la cordillera de los Andes, desde donde se ve y comprende la ciudad con otros ojos. Es un lugar desde donde pensar Santiago, esta ciudad andina que tiene en las montañas su mejor atributo identitario.
Sería un escalón más, para sumarlo al Anfiteatro Pablo Neruda del Parque Metropolitano (obra de Martner y Eliash), y al bien ubicado Umbral Plazoleta Negra de Cazú Zegers, en la curva 22 a Farellones". LORENZO BERG: "Enfatizaría lo loco que se hizo Pedro de Valdivia al no mencionar que fundó la ciudad sobre un asentamiento incaico casi sagrado y lo destacaría resaltando tales vestigios en espacios de aquella traza, como el cerro Huelén, la Plaza de Armas, la Quinta Normal, la avenida Independencia (camino indígena) y las huacas del valle de los ríos Maipo y Mapocho". Cuatro propuestas para celebrar los 500 años Álvaro Bindis, pintor. CARLA DANNEMANN Alfredo Jocelyn Holt, historiador. MACARENA PÉREZ Merino propone reponer la laguna que hubo en el Parque Forestal, hasta 1944. CENFOTO UDP El cronista Roberto Merino. FELIPE BÁEZ Magdalena Vicuña, decana de Arquitectura UC. El escultor Mario Irarrázabal.
JOSÉ LUIS RISSETTI Óscar Contardo, esritor y periodista MACARENA PÉREZ La historiadora Sol Serrano SERGIO ALFONSO LÓPEZ "El próximo desafío es hacer que los capitalinos quieran Santiago, cultivar un orgullo que tenga como horizonte la idea de una ciudad amable", dice Óscar Contardo..