Autor: Luis Toledo Mora, periodista y máster en Protección Civil y Gestión de Emergencias
Columnas de Opinión: Referente en respuesta a emergencias químicas
Columnas de Opinión: Referente en respuesta a emergencias químicas H ace dos décadas, Puerto Montt inició un camino que parecía reservado a grandes centros urbanos: convertirse en un polo de preparación frente a emergencias químicas y ambientales.
Lo que comenzó como un esfuerzo local de capacitación bomberil hoy es un espacio de encuentro continental, donde bomberos, brigadistas industriales y profesionales vinculados al manejo de sustancias peligrosas se forman bajo estándares globales y regresan a sus comunidades con herramientas que fortalecen la seguridad de miles de personas.
La semana pasada concluyó en nuestra ciudad la vigésima edición del curso de Respuesta a Emergencias Químicas y Ambientales, Nivel Operaciones, ejecutado por la Segunda Compañía Germania de Puerto Montt bajo el estándar de la norma NFPA 470:2022 de la Asociación Nacional de Protección contra el Fuego de Estados Unidos. A lo largo de sus versiones, esta instancia ha formado a más de 800 respondedores especializados en escenarios complejos con materiales peligrosos, ampliando la influencia de Puerto Montt como centro de capacitación de excelencia.
Esta versión del curso, organizada por el Cuerpo de Bomberos de Puerto Montt, contó con el respaldo de la Organización de Bomberos Americanos (OBA), el apoyo de la Secretaría Regional Ministerial de Medio Ambiente de Los Lagos y el financiamiento del Gobierno Regional y el Core de la provincia de Llanquihue a través del Fondo Comunidad. Esta suma de esfuerzos permite que la ciudad continúe consolidándose como sede de un programa que trasciende fronteras. En esta ocasión participaron alumnos de Uruguay, Ecuador, Argentina, Paraguay y Chile, quienes compartieron experiencias y metodologías en un curso que combina teoría, práctica y simulaciones de alta complejidad. El ejercicio final puso a prueba la coordinación y respuesta en un escenario de derrame de sustancias peligrosas y trabajadores lesionados. La operación incluyó drones con cámaras termales, analizadores multigases y protocolos de rescate, demostrando que la tecnología y la cooperación son aliados inseparables en la gestión de riesgos. La trascendencia de este esfuerzo es evidente: en un continente expuesto a emergencias químicas y ambientales, contar con un polo de formación en el sur de Chile es un activo estratégico. Puerto Montt no sólo forma especialistas; sino que construye confianza continental en la capacidad de responder a emergencias que comprometen la vida, la salud y el medio ambiente. Esa es la verdadera dimensión de este hito: una ciudad que se proyecta más allá de sus límites, como referente de preparación y resiliencia para toda la región. Autor: Luis Toledo Mora, periodista y máster en Protección Civil y Gestión de Emergencias. C Columna