Autor: Daniel Loewe Facultad de Artes Liberales, Universidad Adolfo Ibáñez
Columnas de Opinión: Algo que admirar en el ser humano
Columnas de Opinión: Algo que admirar en el ser humano Se puede representar el mundo en 50 ? años? Siempre ha sido un ejercicio especulativo. Pero estabilizando variables, por ejemplo, sin el exterminio por la peste negra, podíamos en general (ha habido otros procesos de aceleración) conjeturar que sería similar. Hoy sería una afirmación temeraria. Previsiblemente los hombres sabios, como pretensiosamente denominamos a este embutido biológico con característi cas angélicas y demoniacas, seguiremos siendo lo que hemos sido. 50 años en la evolución no son nada. Nos plantearemos las mismas preguntas y Platón, Maquiavelo y Nietzsche seguirán interpelándonos. Pero la organización y relaciones constitutivas de ese mundo son indiscernibles: hay buenas razones para sospechar que con la IA (especialmente una general) todo lo sólido se desvanecerá en el aire.
Ella ofrece tales ventajas en algunos contextos (como en la medicina) y conjuga tal cantidad y variedad de intereses, que plantearse moratorias o frenos éticos resulta irresponsable e implausible (lo que no implica que todo valga y haya que debilitar la ley de propiedad intelectual para favorecer inversiones en minería de datos como pretende el ministro Quiroz). La pregunta central es cómo prepararnos para ese futuro inmediato. Sobre todo, en lo que respecta al sistema más ingenieril de producción y reproducción social del que disponemos: el educativo. ¿ Cómo educar para el mundo de la IA? Indudablemente hay que prepararse. El problema es que los estudios muestran que en la educación la IA produce malos resultados y parece ir de la mano de la atrofia cognitiva de los educandos. Si cree en las políticas públicas basadas en la evidencia, debe tomarlo en serio y morigerar su entusiasmo tecnológico o su ansiedad de quedarse sin bailar en la fiesta. Recurra al sistema de pensamiento 2 de Kahneman, el lento, antes de apostar sus fichas a la novedad. Por supuesto, como se repite, todo depende del uso que se le dé. Los estudios apuntan a identificar capacidades metacognitivas, las fusion skills, que no deberían externalizarse, y estrategias pedagógicas para conseguirlo. Pero a continuación suelen afirmar que quizás así la IA no resulte dañina. Nada excesivamente auspicioso.
Mi sugerencia es tradicional: para contrarrestar la atrofia cognitiva que acompaña a la IA y prepararnos para un mundo en que muchas decisiones y procesos se externalizarán, demos más espacio a las artes liberales en la educación. Ellas se relacionan directamente con la metacognición, la creatividad, la flexibilidad y el pensamiento crítico. Capacidades que hacen toda la diferencia entre dominar y ser dominados por la IA, una fractura que previsiblemente dividirá la humanidad. Con algo de optimismo, si lo hacemos bien podríamos incluso generar antifragilidad: un incremento de la fortaleza cognitiva a pesar de la IA.
Así, con Nietzsche, quizás haya aún algo que admirar en el hombre. "Los estudios muestran que en la educación la IA produce malos resultados". Autor: Daniel Loewe Facultad de Artes Liberales, Universidad Adolfo Ibáñez. "Los estudios muestran que en la educación la IA produce malos resultados".