Autor: Ximena Jara M.
Columnas de Opinión: La espina libertaria
Columnas de Opinión: La espina libertaria n las recientes semanas hemos visto, prácticamente en tiempo real, la configuración del gabinete del preE sidente electo. Como siempre, la prensa ha seguido las conjeturas en torno a los posibles nombramientos. Como nunca, ha sido el propio entorno de la administración entrante, e incluso los implicados, quienes han dado por sentados varios nombres. Pero una decisión que no termina de cuajar en el cuidado mecanismo de la instalación es el lugar en el que prefieren tener al Partido Nacional Libertario para que no les estorbe. Johannes Kaiser no es bueno con las indefiniciones y ha intentado adelantarse. Desde libertarios advirtieron que solo apoyarán al gobierno de Kast si se respeta una serie de propuestas sindicadas como "líneas rojas", varias de ellas, temas en que Republicanos no ha hecho ninguna declaración. Entre esas fronteras está el terminar con el Programa de Acompañamiento a la Identidad de Género (PAIG) y al de Educación Sexual Integral (ESI), así como la reevaluación del INDH.
La instalación mediática de esta lista implica una autoría a todo evento: si el gobierno republicano acepta estas condiciones, será un trofeo libertario; si no las acepta, los libertarios podrán quedarse fuera, pero erigirse como defensores de los valores de la derecha "verdadera". Es lo que conocemos como un win-win. La vacilación de Republicanos ha dado ventaja a los libertarios para pensar sus próximas jugadas. Johanes Kaiser anunció en Mesa Central que no le interesa estar en la nómina de ministros, alegando la falta de ofertas específicas. "Para qué", dijo. Esto le permite asegurar que estuvo disponible pero no fue requerido a tiempo. El desprecio propinado por Republicanos a partir de la falta de trato se convierte, así, en una forma de convicción valórica.
Consultado sobre qué harán si no entran al gobierno, respondió: "el Partido Nacional Libertario va a defender sus principios y va a criticar donde tiene que criticar y apoyar donde tenga que apoyar". Claro que, de estar dentro, el panorama no cambiará tanto: "apoyaremos en lo que podamos apoyar y probablemente también critiquemos si hay algo que nos parezca mal". En resumen, apoyo condicionado a todo evento.
Paralelamente, el partido de Kaiser ha resuelto crear un centro de estudios llamado "Fidelis", que busca contribuir al posicionamiento de su bancada, pero también establecer una plataforma de diferenciación con el que será el próximo Gobierno a partir del cuidado de unos ciertos principios de su sector. En otras palabras: el gobierno republicano no ha comenzado, pero ya tiene un centinela moral que, todo indica, estará fuera. Los incentivos para estar dentro se han terminado, al parecer, en ambos lados de la negociación. Ahora a Kaiser sólo le queda estar atento al menor error, para señalarlo y capitalizarlo rápidamente.
El camino se lo mostró, en la administración Piñera, el propio Kast. "A Kaiser sólo le queda estar atento al menor error, para señalarlo y capitalizarlo rápidamente". Autor: Ximena Jara M.. "A Kaiser sólo le queda estar atento al menor error, para señalarlo y capitalizarlo rápidamente".