Autor: Camilo Benavente Jiménez Alcalde de Chillán
Sin asignar
Sin asignar se traduzcan en obras que perduren en el tiempo. Con gratitud y confianza. Planificación territorial inexistente Señor Director: Los incendios ocurridos este fin de semana no son una anomalía, sino la consecuencia directa de una planificación territorial que no ha incorporado el riesgo como variable estructural.
La expansión urbana hacia zonas de interfaz urbano-rural se ha permitido sin criterios vinculantes de seguridad, sin exigencias de franjas de protección, sin control efectivo del uso de suelo y, en muchos casos, bajo planes reguladores obsoletos o derechamente ausentes.
El territorio se debe ordenar no solo en función de la presión inmobiliaria o de la urgencia habitacional, y tampoco del factor riesgo, el resultado es previsible: viviendas expuestas, infraestructura vulnerable y comunidades completas en peligro. El fuego no distingue entre lo formal e informal; la planificación tampoco debiera hacerlo.
Más allá de las cifras de pobreza Señor Director: Los recientes resultados de la CASEN 2024 muestran una disminución porcentual de la pobreza en Chile, pero esta mejora estadística no necesariamente se traduce en mejores condiciones de vida para millones de personas que continúan enfrentando precariedad, endeudamiento y acceso limitado a derechos sociales.
Hacer un "doble click" a las cifras es urgente: sin una lectura crítica y políticas públicas integrales que aborden la pobreza en su dimensión estructural y multidimensional, el riesgo es celebrar avances formales mientras se perpetúan desigualdades que afectan la vida cotidiana y la cohesión social. Edith Jorquera Directora Esc. Trabajo Social UNIACC Adolescentes neurodivergentes Señor Director: La llegada de las vacaciones suele asociarse a descanso. Sin embargo, para muchos adolescentes neurodivergentes, el quiebre de la rutina escolar implica un incremento de la carga mental: más decisiones, menos estructura y mayor exposición a contextos sensorialmente exigentes. Confundir ese desafío con "falta de ganas" es un error que perpetua el malestar. Una respuesta posible y efectiva es diseñar, de manera colaborativa, una estructura flexible pero predecible. Construir una lista de "deseos de vacaciones" con el adolescente, anticipar escenarios, acordar horarios aproximados de comidas y descanso, y establecer reglas claras del hogar reduce la incertidumbre y facilita la participación significativa. No se trata de rigidizar el verano, sino de ofrecer anclas temporales y sensoriales que cuiden el bienestar. También es imprescindible observar señales de sobreestimulación-cansancio excesivo, irritabilidad, rechazo a actividades antes agradables, aislamiento, problemas de sueño-y responder con validación: disminuir demandas, ajustar planes, priorizar la seguridad emocional por sobre el cumplimiento del panorama. La prevención de crisis pasa por aceptar que el confort sensorial y la previsibilidad son condiciones de participación, no concesiones. El verano puede y debe ser una oportunidad real de recarga. Si las familias, escuelas y municipios promueven actividades con anticipación informada, alternativas de retiro temporal y tiempos acotados de exposición, avanzamos hacia entornos más amables. Apostar por la previsibilidad no es renunciar a la libertad: es habilitarla con cuidado y respeto por la diversidad. Paulina Fermandois Poblete Académica Terapia Ocupacional UNAB Daniela Quintana Secretaria Académica Facultad de Arquitectura, Construcción y M. Ambiente U. Autónoma Autor: Camilo Benavente Jiménez Alcalde de Chillán. Daniela Quintana Secretaria Académica Facultad de Arquitectura, Construcción y M. Ambiente U. Autónoma