Autor: José Luis Hernández
Cartas: Kast y la ciencia
Cartas: Kast y la ciencia · Las palabras del Presidente José Antonio Kast en contra del despilfarro se traducen como un supuesto "desprecio a la ciencia". Esa es la hipérbole permanente a todo lo que diga el Presidente que hace parte de la oposición para intentar caricaturizar su pensamiento. En el gobierno anterior, la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aisén Etcheverry, ocupó el cargo durante dos años y cuatro meses. Dentro de ese mismo período, se fue a reemplazar a la vocera de Gobierno y ahí estuvo, en otro ministerio, cambiando la ciencia por una vocería del Ejecutivo durante más de seis meses y medio. Nadie puso el grito en el cielo por el "desprecio" que con ese cambio se le hacía a la ciencia. Después de su paso por el Ministerio de Ciencia, fue destinada "al gabinete presidencial -del Presidente Gabriel Boriccomo jefa de Planificación Estratégica. La planificación estratégica es una herramienta de gestión que permite a las organizaciones establecer su dirección y tomar decisiones informadas a largo plazo. Sucede que la ex ministra de Ciencia fue cambiada a planificación estratégica, actividad para el largo plazo, a sólo siete meses del fin de ese gobierno.
Las palabras de Kast contra el despilfarro se han tomado como ofensa y desprecio a la ciencia y a los científicos para que, con el mini escándalo que produce esa hipérbole, no les reduzcan los recursos asignados.
En ningún caso es amor desinteresado por la ciencia que, como se demostró en el gobierno anterior, anduvo bastante a la deriva, y nadie dijo nada Es simplemente un tema de querer tener más recursos y el menor control posible de la autoridad en el uso de las platas públicas. Que un libro bien empastado vegete en una biblioteca sin que nadie lo lea no tiene importancia.
Pero sí es importante que ese hermoso libro sin lectores lo haya pagado un investigador o un científico con sus ahorros, es decir, de su propio bolsillo y no cada uno de los 900 mil desempleados cuando compró un kilo de pan. Autor: José Luis Hernández.