Autor: HAROLD MAYNE-NICHOLLS S.
Cartas: Un homenaje a Juanita
Cartas: Un homenaje a Juanita Un homenaje a Juanita Señor Director: Como expresidente del fútbol chileno y en nombre de todos los amantes de este deporte, quiero dedicar unas palabras a Juanita Barros Orrego. Hace exactamente 70 años, Juanita recibía noticias de diferentes partes del mundo. Le escribía su marido, Carlos, quien recorría diversos países buscando los votos para traer a Chile la fiesta de la Copa del Mundo 1962.
Estoy seguro de que la historia registrará la obtención de la sede como el logro de mayor trascendencia de nuestro país durante el siglo pasado. ¡Fue un triunfo épico el de Lisboa en junio de 1956! Tras esta estruendosa victoria, se alabó con justicia a quienes la prensa llamó los 4 Mosqueteros de Lisboa: Ernesto Alvear, el autor de la idea, que no estuvo en Portugal; Manuel Bianchi, diplomático chileno miembro del Comité Ejecutivo de FIFA; Juan Pinto Durán, abogado y dirigente de U. de Chile, y Carlos Dittborn, dirigente de Universidad Católica, presidente de la Federación de Fútbol de Chile, alma y corazón del sorprendente triunfo ante Argentina en los pasillos del Palacio de Bellas Artes de Lisboa (este solo hecho ya pone a Dittborn como el mejor dirigente en la historia de nuestro país). Seis años de arduo trabajo ahogaron a Carlos Dittborn, quien a un mes de que empezara la fiesta nos dejó para siempre y no pudo ver culminada su gran obra.
He estudiado mucho lo que fue la década previa al Mundial de 1962 y creo poder afirmar con total propiedad que sin Juanita la Copa del Mundo disputada en Chile no habría tenido el éxito ni la repercusión que aún tiene. Sin ella al lado del gran directivo, nada habría sido como fue. Ella, ni en los momentos más difíciles dejó de apoyar a su marido y a creer en un proyecto en el que muy pocos confiaban. Siempre atenta, siempre optimista, no callaba cuando creía necesario dar el consejo adecuado para seguir levantando una obra imposible.
Cuando se recuerda el torneo disputado en Arica, Viña del Mar, Santiago y Rancagua, se habla mucho del público; de los jugadores; de Fernando Riera y su cuerpo técnico; de los dirigentes... pero se olvida mencionar la gran cantidad de mujeres que apoyaron la fiesta. Y ahí Juanita brilla con luces propias. A Juanita Alicia Barros Orrego, ¡Chile le debe un gran homenaje! Autor: HAROLD MAYNE-NICHOLLS S..