Autor: Rodrigo Contreras Vergara
A lo antiguo retorna todo lo perfecto
A lo antiguo retorna todo lo perfecto sta discusión es vieja. Yo leo, no de una manera compulsiva ni sistemática como sé que otros lo hacen. Leo por deformación profesional, E porque un periodista que no lee no es periodista. Pero también por un asunto de carácter personal que me llevó a cobijarme de adolescente en las páginas de los libros. En esos tiempos no había internet ni redes sociales. Leer es una experiencia muy personal. Muy solitaria, reafirma Alan Pauls en su introducción a "Alguien que canta en la habitación de al lado", una serie de ensayos donde analiza a 20 escritores. Cada uno sabe por qué lee. O no lo sabe y solo lee. Tal vez sea inútil discutir de la vigencia del libro en pleno siglo XXI. Quizás el libro tradicional no tiene que defenderse de nada. El libro es. El libro existe porque existimos. Como Dios. Y punto. Pero bueno, hay que celebrarlo en su día, en su mes. Marcelino Saavedra entra al local de Plus Ultra en la 2 Oriente, entre 1 Sur y 1 Norte. Mal nombre para una librería. Denise Olivares, la encargada, le pregunta qué busca, si le puede ayudar. Él le responde que si tiene algo sobre Inteligencia Artificial. Hay un texto, pero Marcelino ya lo tiene. Antes, acota, leía más. Es ingeniero electricista y ahora busca libros técnicos. Por eso lo de la IA. El libro, piensa Marcelino, es único. Aunque igual está pensando en comprarse una Kindle. A Denise le gustan las novelas fantásticas. Pero está leyendo "Lecciones de química", de Bonnie Garmus. Que no es una novela fantástica y tampoco una lección de química. Plus Ultra tiene tres locales en la ciudad. Sus dos dueños son de Talca.
Le pregunté por email a uno de ellos, ya que Denise no estaba autorizada para darme su número, por qué se habían arriesgado, no con uno sino con tres locales, en un rubro que uno supone complejo. Pero no me respondió. Supongo que el libro se vende bien. Denise explica que son los jóvenes quienes más compran liCHIN UHJO 4 bros, especialmente el manga japonés. Después, a distancia, vienen los adultos jóvenes. Antes el local estaba en el Portal del Centro. En la 2 Oriente están cerca de varias notarias, así es que buscan aprovechar la presencia de personas en el sector. La miro con cara de qué tienen que ver las notarías con los libros, más allá del flujo de gente. Claro, me explica, por lo general quienes van a una notaría tienen que esperar y en esos ratos pueden darse una vuelta y entrar a la librería. Optimista Denise. A ver, los jóvenes leen. Aunque sea manga, sin desmerecer la versión japonesa del cómic. Jaime González, coordinador del Centro de Recursos para el Aprendizaje del Liceo Amelia Courbis, nombre rimbombante para la clásica biblioteca, reconoce que en términos generales cada vez hay más resistencia al libro. Corrobora el interés de los estudiantes por las novelas gráficas, que no son exactamente los cómic o mangas, pero apuntan a la misma lógica de combinar textos e imágenes. También observa que les interesan las temáticas propias de su edad. En ambos casos, analiza, se establece una ¿ SABÍAS QUE? OCÉANOS COLOR 9 relación virtuosa de amistad y amor hacia el saber. Una oportunidad para reflexionar y responder las incertezas de la adolescencia. Junto con criticar el deterioro de las capacidades cognitivas que ha traído el uso del celular, Jaime admite que el libro está viviendo una etapa de crisis y resistencia frente a las tecnologías.
Es más, instancias como sacar el teléfono de las salas de clases, tendencia que se ha ido imponiendo a nivel global, en Chile -con la nueva ley que restringe su uso en marcha blancale parecen aún demasiado tímidas. No es posible generar una competencia real ante la avasalladora presencia de internet. Lo que sí se puede y se debe hacer, propone, es insistir y ser constante en la valoración del libro desde la perspectiva del ser humano. Es decir, aprovechar el ejercicio de la lectura y la comprensión de los textos como una instancia de reflexión. Tiene razón Jaime. A mayor lectura, en un contexto propicio, mayor reflexión. Nos podríamos ahorrar muchos problemas. Tal vez tendríamos menos violencia en las aulas, menos encapuCRACKS GUINNESS WORLD RECORDS 2026 SONIC EL NOVIO FREIDA MCFADDEN & chados y overoles blancos. Leer, reflexionar y conversar puede ser una buena fórmula. El poeta Bernardo González Koppmann, mientras prepara la presentación de su último libro, "El hablante. Biografía de un pájaro", programada para el viernes 24 de abril en el salón Pedro Olmos del Centro de Extensión de la Utalca, define la lectura de un libro como un placer indescriptible.
Inspirado, acota que hojear las páginas con olor a bosque tiene el valor agregado de la vieja tradición del lector, del buen lector de novelas rusas, del Quijote, de la gran poesía chilena, allí en los retiros de la montaña maulina, donde aún no llega la electricidad. González Koppmann, más terrenal, agita una Kindle sobre su cabeza y grita: estos aparatitos son incómodos, hipersensibles al viento, a la arena y a la lluvia. El libro, suspira por el esfuerzo, es insustituible. Yo elijo el viejo libro de papel, agrega como si fuera necesario reforzar la idea. Y remata: a lo antiguo retorna todo lo perfecto, como diría Rilke. Ve poeta, en un diario también hay espacio para la poesía. Autor: Rodrigo Contreras Vergara. Con permiso del poeta González Koppmann, quien citando a Rilke defiende la vigencia del libro, le pongo título a esta crónica. Porque el libro es la mejor de las tecnologías Larga vida al libro de páginas infinitas.