Autor: MARÍA ELBA CHAHúAN, vICEPRESIDENTA Y FUNDADORA DE UNIóN EMPRENDEDORA
Columnas de Opinión: Descentralización: emprender con valores desde regiones
Columnas de Opinión: Descentralización: emprender con valores desde regiones En Chile hablamos mucho de descentralización, pero todavía la entendemos poco. La asociamos a infraestructura, inversión pública o al traslado de servicios fuera de Santiago. Pero descentralizar no es solo mover recursos. Es, en el fondo, cambiar la forma en que entendemos el desarrollo y en ese cambio, las regiones tienen mucho que enseñar. Emprender fuera de la capital no es lo mismo y no sólo por las brechas en acceso a financiamiento, redes de contacto o visibilidad. Hay algo más profundo que tiene que ver con la relación con el entorno. Las pymes regionales suelen tener un vínculo mucho más directo con su comunidad. Conocen a sus clientes, entienden su territorio y toman decisiones considerando no solo el negocio, sino también el impacto que generan. Hay una lógica más conectada, más consciente. No es casualidad que muchas iniciativas ligadas a sostenibilidad, economía circular, turismo responsable o impacto social estén naciendo en regiones. Hay una forma distinta de emprender, donde el propósito no es un discurso, sino parte del día a día. Según datos de CORFO, más del 60% de las pymes en Chile se encuentran fuera de la Región Metropolitana. Sin embargo, la mayor parte de la inversión, las redes estratégicas y las oportunidades siguen concentradas en Santiago, por lo tanto aquí hay una brecha evidente, pero también una oportunidad. Estamos en un momento donde los valores dejaron de ser un plus y pasaron a ser un factor decisivo. Los consumidores hoy buscan empresas con identidad, coherencia y propósito. Y eso, muchas veces, ya está incorporado en las pymes regionales, de manera natural. El desafío, entonces, no es crearlo, sino que visibilizarlo y potenciarlo. Y ahí la digitalización juega un rol clave, porque permite que una pyme en regiones pueda mostrar lo que hace, contar su historia, llegar a nuevos mercados y competir en igualdad de condiciones. Hoy, una empresa en Coyhaique o en Arica puede venderle a todo Chile, e incluso al mundo, si tiene las herramientas adecuadas. Sin embargo, esto también trae nuevas exigencias.
La digitalización no es sólo abrir redes sociales o vender online, implica cumplir estándares, proteger datos, generar confianza en entornos donde el contacto ya no es cara a cara y ahí temas como ciberseguridad y protección de datos dejan de ser opcionales. Si no acompañamos este proceso de forma adecuada, corremos el riesgo de profundizar las brechas existentes. Podemos tener pymes con mucho potencial, pero sin las herramientas para competir en este nuevo escenario. Por eso, cuando hablamos de descentralización, no basta con el discurso.
Se necesitan políticas públicas que entiendan las realidades locales, programas de apoyo que lleguen efectivamente a los territorios y alianzas que conecten a las pymes regionales con oportunidades concretas, pero también se requiere algo igual de importante que es cambiar el relato. Dejar de ver a las regiones como espacios rezagados y empezar a reconocerlas como motores de innovación con identidad propia.
Como lugares donde están surgiendo nuevas formas de hacer empresa, más conectadas con las personas y con el entorno, porque emprender desde regiones no es hacerlo con menos, sino que hacerlo distinto, con una ventaja competitiva enorme: cercanía, propósito, identidad y coherencia. La descentralización que Chile necesita no es sólo territorial, es cultural, e implica entender que el desarrollo no puede seguir concentrado en un sólo lugar, ni en una sola forma de hacer las cosas. En ese cambio, las pymes, especialmente las de regiones, son protagonistas. Autor: MARÍA ELBA CHAHúAN, vICEPRESIDENTA Y FUNDADORA DE UNIóN EMPRENDEDORA.