Autor: Alejandro Cifuentes, Consejero Regional
Columnas de Opinión: Desarrollo concentrado: la otra cara del éxito de Antofagasta
Columnas de Opinión: Desarrollo concentrado: la otra cara del éxito de Antofagasta C Columna n Chile hablamos hace E años del centralismo de Santiago como un problema estructural. Sin embargo, poco se dice de un fenómeno igual de preocupante: el centralismo dentro de las propias regiones. Y Antofagasta es un caso evidente. Hoy, gran parte de las decisiones relevantes, la planificación territorial y la inversión pública terminan concentrándose en la capital regional o, en el mejor de los casos, en capitales provinciales como Calama. Mientras tanto, comunas como Taltal, Tocopilla, María Elena, Ollagüe o San Pedro de Atacama junto a decenas de localidades rurales de la costa, la pampa y la cordillera siguen esperando soluciones estructurales. La cifra es clara: cerca del 86% de la población regional vive en Antofagasta y Calama. Pero eso no puede justificar que el desarrollo también se concentre ahí.
Porque mientras la región proyecta una cartera de inversión minera que supera los 100 mil millones de dólares, aún existen brechas críticas en acceso a agua potable rural, conectividad vial, infraestructura hospitalaria y acceso a educación superior. Ahí está la paradoja. Somos una región estratégica para Chile, pero con territorios completos que siguen operando en condiciones de rezago. En el Alto Loa y San Pedro de Atacama, comunidades enfrentan dificultades en sistemas APR y acceso a salud oportuna. En la costa, Tocopilla y Taltal requieren reactivación productiva y fortalecimiento de sus capacidades portuarias. En la pampa, María Elena sigue esperando una reconversión real. Y en · Calama, la deuda histórica de una universidad con presencia efectiva sigue siendo un compromiso incumplido por años. Al mismo tiempo, vemos cómo las grandes carteras de inversión logística, portuaria o industrial tienden a concentrarse en polos específicos como Antofagasta o el eje La Negra-Mejillones. Son avances importantes, sin duda, pero insuficientes si no se integran a una visión regional más amplia. El Corredor Bioceánico abre una oportunidad única. Puede transformar a la región en una plataforma logística de escala continental. Pero si no incorporamos a todo el territorio puertos como Tocopilla, nodos interiores como Calama y pasos fronterizos en la cordillera, corremos el riesgo de repetir la misma lógica: crecimiento concentrado y desarrollo desigual. La discusión de fondo es clara. Antofagasta no puede seguir replicando en pequeño el centralismo de Santiago. Se requiere una nueva forma de planificar el desarrollo regional. Una que establezca criterios de inversión con enfoque territorial, no solo poblacional. Que priorice infraestructura básica en zonas rurales. Que fortalezca una red logística multipolar. Que impulse educación superior descentralizada. Y que, sobre todo, incorpore a las comunas en la toma de decisiones, no solo como beneficiarias, sino como protagonistas. El desarrollo real no ocurre cuando crece un solo centro. Ocurre cuando la región avanza completa. Y esa es la conversación que Antofagasta ya no puede seguir postergando. 03 Autor: Alejandro Cifuentes, Consejero Regional. "El Corredor Bioceánico abre una oportunidad única. Puede transformar a la región en una plataforma logística de escala continental. Pero si no incorporamos a todo el territorio puertos como Tocopilla, nodos interiores como Calama y pasos fronterizos en la cordillera, corremos el riesgo de repetir la misma lógica: crecimiento concentrado y desarrollo desigual".