Autor: El cable del fin del mundo
Elevando la discusión:
Elevando la discusión: Que la inteligencia no siempre acierta es un hecho.
Sucedió en Irak con las armas de destrucción masiva -sea por error o por otras razonesy también pasó -vale la pena recordarlo en estos díashace casi 50 años en Teherán, cuando un informe de la CIA de agosto de 1977 aseguraba que el shah sería "un activo protagonista de la vida iraní en los 80" y que no habría "ningún cambio político relevante en el futuro próximo" en ese país. Un año y medio después estalló la revolución islámica.
Scott Anderson recuerda el episodio en King of Kings, su libro sobre los ayatolas, lectura obligada en estos días, cuando vuelve la guerra a la región y crecen las dudas sobre su desenlace, porque, como apunta Anne Applebaum, aquí "no hay plan" ni "estrategia coherente". Pero mientras el mundo espera a ver lo que sucederá en Medio Oriente, las consecuencias de las tensiones globales también llegaron por acá. Es difícil estar desconectado del mundo. .. y a veces también estar mal conectados.
Como si del regreso a la Guerra Fría se tratara, de pronto volvimos a quedar atrapados entre dos potencias, China y Estados Unidos, que como apunta Paula Escobar "están en una batalla desatada por la hegemonía mundial". Por eso, dice, "¿cómo es posible que hayan tratado la aprobación de un cable submarino chino como business as usual?". "El momento geopolítico", agrega, "requiere prudencia, inteligencia y cabeza fría para poner los intereses de Chile por encima de cualquier afinidad o gusto personal". "El mundo es menos simple de lo que solía ser", apunta Ascanio Cavallo, y agrega citando una columna de Marisol Peña, que "hoy no es posible invocar la soberanía sin matices". En este escenario, dice, "no es responsable hacer como si la tensión entre China y Estados Unidos no existiera y se pudieran tomar decisiones lesivas para uno u otro bajo el amparo de una burocracia oscura y hermética". Más aún, señala Cavallo, considerando que "desde hace por lo menos siete años que los altos funcionarios del gobierno chileno saben que el cable chino es una línea roja para el gobierno de Donald Trump". Se lo advirtió en esa ocasión el secretario de Estado Mike Pompeo a Piñera, aunque entonces el cable chino era otro. .. , pero para el caso es lo mismo.
Y si bien para Cavallo no es exacto decir que la sanción de EE.UU. sea "una advertencia para el futuro gobierno de Kast", para Max Colodro es un hecho que el actuar sigiloso del actual gobierno deja al futuro mandatario en el dilema de escoger "entre una política que tensiona la relación con el actual gobierno de EE.UU. o incumplir un acuerdo muy importante con el Estado chino". No sólo, dice, "no hubo una discusión nacional para generar una política de Estado", sino que "se buscó operar en la lógica de los hechos consumados". "Un problema de debilidad y amateurismo", apunta Hernán Larraín.
Ya lo decía Lord Palmerson, hace ya más de un siglo: "En política exterior no hay amigos, sino intereses". Y en los tiempos actuales conviene no olvidarlo. 2 Los ciclos de la política "La política", decía Churchill, "es tan emocionante como la guerra y no menos peligrosa", aunque "en la primera se muere sólo una vez y en la segunda, muchas". En tiempos de cambio de mando, derrotas electorales y fin de ciclos parece oportuno recordarlo.
Pero más allá de ello y si de ciclos se trata, para Óscar Guillermo Garretón la forma en que está concluyendo el gobierno de Gabriel Boric supera, dice "la capacidad de asombro". "Todo se ha sabido a cuentagotas, abriendo una enorme duda de si eso se debe a ineptitud e irresponsabilidad o si se trata de un deliberado ocultamiento y un intento de endosar al futuro gobierno herencias envenenadas". Churchill también decía que la política no es un juego, sino un negocio serio, aunque a veces se olvide.
Y si de olvidos se trata, es bueno recordar, como decía Max Weber, que "cuando se acepta utilizar los medios propios del poder político, debe estar uno prevenido (. .. ) de que en su actividad lo bueno sólo produzca el bien y lo malo el mal". El punto lo recuerda Pablo Ortúzar en su columna sobre el fin del gobierno actual, que, según él, está cargado de contradicciones y remite a Los restos del día, esa novela de Kazuo Ishiguro sobre ese tramo final de la vida que permite sopesar la existencia.
Y aquí, escribe Ortúzar, la pregunta es si "¿ serán capaces los frenteamplistas de observarse bajo la luz del ocaso de su mandato, o buscarán de inmediato el brillo artificial de las oposiciones rifleras y desleales?". He ahí la cuestión.
Pero volviendo a los ciclos, para Josefina Araos "parece una jugada del destino que en los últimos días del mandato de Gabriel Boric se anuncie el retorno de la estatua de Baquedano" y que ese regreso sea "reivindicado" por un presidente que cuando era diputado llamaba a reemplazar la estatua por "un símbolo que nos uniera". "Es un abismo", apunta Araos, "el que separa las declaraciones del diputado Boric de aquellas que hoy formula el presidente saliente". Un reconocimiento, dice, de que "no tenían en sus manos el país que imaginaban” y que "no queda más alternativa que aceptar que todo vuelva a su lugar". Pero sin olvidar, agrega, 24 que resignación no implica aprendizaje. Ese es al final el desafío que tienen ahora.
Y recordando a Churchill y eso de que la política no es un juego, sino un negocio serio, los sucesos de estos días con el quiebre entre el presidente en ejercicio y el presidente entrante revela que eso a veces se olvida.
De pronto, como apunta Cristóbal Osorio, "un cambio de mando que iba a ser ejemplar se erosionó al punto de disolverse consensos mínimos democráticos". "Una crisis", NEWSLETTER DE OPINIÓN Suscríbase al newsletter de Opinión, Elevando la discusión, los debates que marcaron la semana, para conocer los temas que fijaron agenda y las columnas de la semana. latercera. com apunta, "que resume estos cuatro años: ausencia de rigor técnico, versiones cambiantes (. .. ) y un relato dicotómico que divide amigos de enemigos". Y más allá de si hubo, en el quiebre, "decisiones racionales o azar", lo cierto, dice, es que avisa una etapa de "incertidumbre y crispación". 3 En un escenario incierto Pero más allá de lo crispado e incierto que sea el tiempo que se inicia, lo cierto es que el futuro gobierno enfrenta desafíos complejos. El mundo ya no es lo que era y la política tampoco. Cambiaron las formas y lo improbable se volvió posible. Son tiempos de cambio, esos donde aparecen los monstruos, como decía Gramsci, y que ya se ha vuelto casi un lugar común.
Y en estos tiempos los problemas parten por casa, como apunta Álvaro Vergara, porque con el nuevo gobierno llegarán "quienes se dediquen a reclamar desde el primer día". Son "los cobradores y recaudadores de aplausos", dice, unos que no sólo están en las filas del rival. "Las críticas más dolorosas", agrega, "provendrán de los amigos". Pero más allá de las inevitables tensiones de la política interna, los desafíos del nuevo gobierno, como apunta Guillermo Larraín, no son pocos.
La lista es larga, dice, y "más allá de nuestras diferencias ideológicas, necesitamos que tenga éxito en impulsar un desarrollo económico sostenible y equitativo". No hay que inventar la rueda. "Los avances", escribe, "los logran países capaces de mantener políticas económicas estables, previsibles y orientadas al largo plazo, que corrigen errores, pero no rehacen todo en cada ciclo". Ese es el desafío. "Se necesita ajustar el rumbo con pragmatismo" y "el éxito del nuevo gobierno se medirá si logra estabilizar las bases institucionales para que Chile recupere su potencial de crecimiento". Habrá que ver. Como también habrá que ver cómo se desenvuelve el futuro presidente en un escenario mundial complejo. Se nos apareció el mundo y habrá que lidiar con ello.
Es "un momento internacional áspero", como apunta Jorge Burgos, "donde la neutralidad cómoda dejó de existir". Cambiaron los tiempos y, dice, "Chile no gana nada actuando como satélite de nadie (.. ), su fortaleza radica en su institucionalidad, en su reputación de país previsible". Por eso, según él, "la verdadera prueba del nuevo gobierno no será demostrar cercanía con una potencia, sino relacionarse con todas sin hipotecar su autonomía nacional". Nada fácil, dirán algunos, en tiempos de doctrinas Monroe, cables submarinos y áreas de influencia. Muy decimonónicos. Por Juan Paulo Iglesias Autor: El cable del fin del mundo. Los debates que marcaron la semana Por Juan Paulo Iglesias