Autor: Nicolle Peña
"Hay una enorme necesidad en el progresismo de generar liderazgos"
"Hay una enorme necesidad en el progresismo de generar liderazgos" T res exministros, cuatro exsubsecretarios y el exjefe de gabinete de Gabriel Boric conformarán el nuevo directorio de la Fundación Nodo XXI en los próximos días. Su presidenta, Pierina Ferretti, comenta que con ello comenzarán a elaborar un proyecto para proponerle al país.
Se integrarán a sus filas Javiera Toro, exministra de Desarrollo Social; Claudia Sanhueza, exsubsecretaria de Hacienda y de Relaciones Económicas Internacionales; Carolina Gainza, exsubsecretaria de Ciencias; Giorgio Boccardo, exministro del Trabajo; Francisco Figueroa, exministro de Bienes Nacionales; Víctor Orellana, ex subsecretario de Educación Superior; Víctor Ramos, exsubsecretario de Interior y Carlos Durán, exjefe de gabinete de Boric. Camila Miranda asumirá la dirección ejecutiva.
Ferretti, socióloga y militante del Frente Amplio (FA), explica que la primera etapa de la fundación que partió en 2012 estuvo marcada por una "articulación de crítica" al neoliberalismo, donde contribuyeron "al andamiaje intelectual y político de las nuevas fuerzas de izquierda". Esa fase, acota, terminó. "Ahora estamos recogiendo en este nuevo directorio mucho aprendizaje (. .. ) Es el momento de impulsar una nueva etapa donde la fundación logre procesar la experiencia que hemos acumulado y avanzar en la maduración de un proyecto de desarrollo nacional que pueda sacar al país del estancamiento en el que está entrampado hace varios años", plantea "Falta mucha madurez y claridad" -¿ Qué debe tener ese proyecto y por qué no se materializó cuando fueron Gobierno? -El proyecto político es algo que va madurando.
Hay elementos que están en el programa del expresidente Boric y de las otras fuerzas que concurrieron a primaria del progresismo; hay varias cosas que ya están avanzadas y se están discutiendo, pero hay que madurarlas más.
Cómo convertir a Chile en un país desarrollado y con bienestar, qué vamos a seguir haciendo por etapas si volvemos a gobernar, qué es lo que se puede hacer en cuatro años, qué vamos a hacer con los minerales estratégicos, cómo vamos a hacer para que esas riquezas se conviertan en un polo de desarrollo económico y de bienestar social, cómo convertir esas oportunidades en un crecimiento que permita a nuestra economía generar trabajos de calidad. Son estos los problemas que nos tenemos que plantear.
Veo que en la izquierda y centroizquierda hay una noción, pero falta todavía más mucha más madurez y claridad de hacia dónde debiéramos conducir el país. -¿ La izquierda debe disputar terreno a la derecha en materia económica? -Han sido las fuerzas progresistas de izquierda y centroizquierda las que han puesto en Chile el problema del desarrollo económico y social.
Ahora, es verdad que la generación a la que yo pertenezco, la generación del FA, durante muchos años puso el acento en la redistribución de la riqueza y en los derechos sociales más que en una forma de producción de riqueza. Reconozco que pusimos el énfasis en la redistribución y en la justicia social, pero estamos retomando una problemática que yo no reconozco en la derecha, sino que en nuestra larga tradición progresista. En ese sentido estamos retomando la senda del desarrollismo, pero tenemos que hacerlo con fórmulas del siglo XXI. -¿ Cómo sería eso? -Primero tiene que tomar en cuenta el factor medioambiental. Debe ser un desarrollismo que sea capaz de aprovechar las oportunidades del momento en materia de transición energética y energías renovables, y ayudarnos a superar la matriz simplemente primaria exportadora. Crear actividades productivas que generen valor y complejización de nuestra economía, que a su vez permita la formación de profesionales técnicos de mayor nivel. Crear una revolución en el campo de producción agrícola y que seamos una gran potencia alimentaria. Tenemos muchas posibilidades; lo que nos ha faltado son estrategias de largo plazo como en los años 90 donde había consenso de hacia dónde tenía que ir el país.
Y tienen que ser consensos bastante transversales desde el punto de vista político y también con el empresariado para un desarrollo que no sea interrumpido por los cambios de Gobierno. -¿ El Gobierno anterior hizo lo que pudo para un período de cuatro años o faltó apretar el acelerador? -Yo creo que hizo bastante, en el sentido que el Gobierno actual ha debido reconocer, por ejemplo, que el plan de seguridad que elaboró el Presidente Boric FOTOGRAFÍA: CLAUDIO CORTÉS V. Autor: Nicolle Peña. La presidenta de Nodo XXI cuenta que incorporarán como directores a exautoridades del Gobierno de Gabriel Boric y que trabajarán en una propuesta. Pero advierte: "No basta con un proyecto de desarrollo nacional si no hay líderes que lo encarnen". "Hay una enorme necesidad en el progresismo de generar liderazgos" estaba bien orientado.
Los problemas no se solucionan en cuatro años de manera definitiva. -¿ La incorporación de exautoridades tiene que ver con defender el legado de Boric? -Son exautoridades que lideraron agendas de las que nos sentimos muy orgullosos. Pero más que defender un legado, nuestro directorio lo que pretende es recoger la experiencia adquirida y proyectar el futuro.
Una de las primeras tareas que nos propusimos como directorio es hacer un balance de este ciclo político, un reconocimiento de nuestro legado y de los errores que se cometieron, de cuestiones que fueron insuficientes, de decisiones que no se debieron haber tomado, y otras que se debieron haber tomado y no se tomaron. -El expresidente Boric está armando su oficina; uno hubiese pensado que sus exautoridades recalarían ahí. ¿ Se coordinan entre fundaciones? -Tenemos una red de centros de pensamiento progresista que funciona desde 2023.
Para los think tanks es mucho más fácil trabajar en conjunto porque en el campo político a veces se producen reyertas propias de la contingencia, pero en el área de los centros de pensamiento hay menos competencia y más colaboración. Una vez que la oficina del expresidente Boric tenga la forma, un equipo más armado y una agenda, por supuesto que va a estar invitado a ese espacio. El expresidente todavía está armando su oficina y no sabemos bien cuál va a ser la forma que va a adoptar. Todavía está bien abierto el escenario.
Pero el expresidente Boric es uno de los promotores más entusiastas de la unión del progresismo, entonces una cuestión de tiempo. "Vodanovic es una de las figuras con mayor capital" -¿ Qué le parece que el alcalde Tomás Vodanovic, una de las figuras más valoradas del FA, aparezca más con sus pares Karina Delfino (PS) y Claudio Castro (ind. ), y en actividades de la fundación de Bachelet que con ustedes? -La expresidenta Bachelet, a través de su fundación, tiene una capacidad súper grande de convocar transversalmente a toda izquierda y a la centroizquierda. Cuando está en Chile nos invita a todos los centros a hacer análisis de coyuntura. Ella tiene ese rol y es insustituible. Es una figura muy respetada, querida y su fundación tiene una particular preocupación por los alcaldes. En este contexto, donde lamentablemente los partidos políticos y el Congreso tienen una valoración negativa, los alcaldes comprometidos en solucionar los problemas de sus comunas son muy bien valorados.
Es la imagen del político con las botas puestas, con los pies en el barro, que resuelve; entonces no es extraño que figuras como el alcalde Vodanovic tengan tan buena aprobación ciudadana y suene como presidenciable. Es el espacio donde la política puede demostrar que puede mejorar la vida de las personas.
Vodanovic fue electo con el 70 % en Maipú, y evidentemente votó por él gente que no es de izquierda y que ve en él un político que está comprometido con su comuna, que es probo y que trabaja por la comunidad.
Vodanovic es una de las de las figuras políticas con mayor capital político, de eso no cabe ninguna duda. -¿ Boric o Vodanovic en 2030? -Falta mucho, pero cuando tengamos que decidir creo que debiese ser la persona que tenga las posibilidades más altas de derrotar a la derecha y a Parisi. Creo que va a ser una elección muy difícil. La figura de Parisi asoma con harta fuerza, hay que tomárselo muy en serio. Más allá de los nombres que se barajan y sea cual sea el mecanismo para elegir candidato, creo que deberíamos tener mucha sabiduría, ojo y tino de elegir al mejor del sector. Eso hoy no está claro. La oposición no tiene un nombre. El PDG tiene un nombre que está en campaña hace rato; Kast hizo lo mismo. En nuestro sector es un problema, pero también una oportunidad la construcción de un proyecto más que la construcción de un caudillo. Y aunque suscribo la tesis de que lo más importante es el proyecto de desarrollo, al mismo tiempo estoy muy consciente de que, sobre todo en estos tiempos, los líderes, las figuras son muy importantes. No basta con tener un proyecto de desarrollo nacional si no hay líderes que lo encarnen, que sean capaces de transmitir y generar confianza y adhesión.
Reconozco la enorme necesidad que tenemos de generar liderazgos, de ir construyéndolos y trabajándolos, porque no nacen de un día para otro. -En junio el FA terminará el congreso que viene realizando hace meses. ¿Qué expectativas tiene? -He tenido una grata experiencia en el congreso. No me parece menor que un partido tenga la capacidad de mover entre 3.000 y 4.000 personas que se junten todas las semanas a discutir de política, hacer balances y proyecciones. Creo que eso es algo que habla de un partido que está vivo, que mueve gente y que tiene una base militante activa. Espero que el FA se vaya consolidando como un partido volcado a Chile, que no desgaste su energía en el "internismo", sino que la invierta en la sociedad.
Nuestro partido debiera estar presente en los comités de seguridad de los barrios, en los comités de administración de los condominios y los edificios, en los centros de alumnos, en las federaciones estudiantiles, en los gremios profesionales. Tenemos que desplegarnos hacia la sociedad, eso es una tarea que hay que retomar.
El FA nace hablando de las deudas para estudiar, de los problemas de las pensiones, de salud pública; hay que volver a hablarle al Chile que está endeudado, a las familias jóvenes que no pueden comprarse una casa porque no les dan un crédito hipotecario.
Hay que volver a conectarse con los problemas de las clases populares y medias emergentes. -¿ Cómo pedir que vuelvan a confiar en ustedes si no se cumplieron promesas claves para su electorado, como poner fin a la deuda educacional? -Lo digo muy honestamente y muy desde adentro: para nosotros en Nodo XXI el tema de las deudas educativas y su ilegitimidad ha estado en el corazón de nuestro proyecto y de nuestras luchas, entonces es una gran frustración y un gran dolor no haber cumplido con ese compromiso. Es difícil volver a decir "crean en nosotros" después de que gobernaste y no cumpliste con todas tus promesas. Hubo una tardanza en presentar el proyecto y efectivamente tenemos que cargar con la mochila de haber adoptado compromisos que no fuimos capaces de cumplir. Fue difícil para el FA empujar ese proyecto al interior del Gobierno, no era un acuerdo de todas las fuerzas políticas hacerse cargo de la condonación de deudas estudiantiles. Era algo que no le parecía bien a todas las fuerzas políticas del Gobierno. Nos faltó ganar esa posición al interior del oficialismo y eso es parte de la dimensión crítica del balance que estamos haciendo. Pero tenemos que retomar y hacer que la fuerza política ponga los problemas del Chile endeudado.
Por más que no hayamos sido capaces y no hayamos tenido la fuerza para cumplir con una de nuestras promesas más importantes, no significa que tengamos que renunciar a recoger esos dolores y a construir un modelo económico y social que pueda dar respuesta a estas demandas. -Si ese fue un costo de gobernar con el Socialismo Democrático, ¿conviene volver a aliarse con ellos? -Para la pega que tenemos, no basta solo con la izquierda. La izquierda va a ser un componente de la alianza político social, pero no el único y de eso hay que hacerse la idea. No hay en este momento condiciones para que la izquierda se eche el país al hombro y conduzca Chile. Hay que ir a conquistar sectores de la sociedad que en la segunda vuelta votaron a Kast. Cualquier posibilidad de volver a ganar el Gobierno en el futuro pasa porque una parte de esa gente que votó por Kast vote por nosotros y eso no es menor.
Hay que partir por la izquierda y el progresismo, pero nuestra tarea ya no debería estar solo en unirnos políticamente y dejar de pelear, sino que nuestro quebradero de cabeza debiera estar en cómo reconquistamos a la sociedad, que nos vuelvan a escuchar, que vuelvan a confiar, que vuelvan a ver en nosotros una alternativa de futuro mejor. -¿ El desempeño que ha tenido hasta ahora la oposición va en esa línea? ¿ Debe ser más dura o dialogante? -La oposición tiene que ser dialogante, pero es el Gobierno el que se ha negado a dialogar. Ser dialogante no significa dejarle pasar al Gobierno un proyecto (reconstrucción) que no es bueno para Chile. La oposición tiene que proteger los derechos que se han conquistado y los bienes públicos que se han construido. No hay en este momento condiciones para que la izquierda conduzca Chile.
Hay que ir a conquistar sectores de la sociedad que en la segunda vuelta votaron a Kast". Por más que no hayamos sido capaces de cumplir algunas de nuestras promesas, no significa que tengamos que renunciar a recoger esos dolores y a construir un modelo que pueda dar respuesta a estas demandas". Autor: Nicolle Peña. No hay en este momento condiciones para que la izquierda conduzca Chile.
Hay que ir a conquistar sectores de la sociedad que en la segunda vuelta votaron a Kast". Por más que no hayamos sido capaces de cumplir algunas de nuestras promesas, no significa que tengamos que renunciar a recoger esos dolores y a construir un modelo que pueda dar respuesta a estas demandas".