Editorial: Pargua: epicentro vial sin servicios
Editorial: Pargua: epicentro vial sin servicios L a monumentalidad del Puente Chacao se erige sobre una paradoja. Mientras los pilares de la megaobra conquistan el canal, a sus espaldas la localidad de Pargua languidece en una precariedad urbana que raya en el abandono y el absurdo. Hoy, la puerta de entrada a la provincia de Chiloé es un territorio asfixiado por su propia geografia y por la indolencia de las planificaciones viales que marginan al ser humano. Un vecino de Calbuco desembolsa $6.200 en peajes para transitar dentro de su propia comuna. Se trata de una excentricidad punitiva, inédita en el resto del país, según denuncian los calbucanos en la edición de ayer de este Diario. Esta barrera de peaje castiga doblemente a los habitantes de Pargua, quienes carecen de un hospital, entidades bancarias o una simple bencinera. Su rutina diaria consiste en tributar para acceder a los derechos más básicos. El Estado central diseña y ejecuta infraestructuras logísticas colosales, pero omite sistemáticamente el impacto en las comunidades que soportan el peso de estas estructuras. Se construye un puente hacia el futuro, dejando el presente de los habitantes locales a la deriva. La escasez de servicios urbanos se agravará críticamente cuando el viaducto entre en operación y el flujo vehicular se multiplique por la zona. La actual presencia policial es un reflejo transparente de este déficit de planificación. Un simple retén de Carabineros resulta inoperante ante la inminente realidad de un epicentro logístico y carretero de alcance internacional. La exigencia municipal de elevar esta unidad a tenencia representa una necesidad operativa básica frente a las urgentes demandas de control que impondrá el tráfico de carga y pasajeros. Pargua no puede resignarse a ser una mera zona de paso. La velocidad de los camiones y el turismo express hacia la isla grande no dejarán riqueza en un pueblo desprovisto de herramientas para retenerla. Urge que las autoridades del Ministerio de Obras Públicas y el Gobierno Regional articulen, de manera inmediata, un Plan Maestro de Desarrollo para el sector. La conectividad real exige integrar a las localidades colindantes al mapa de la inversión y los servicios. Solo con una planificación a escala humana el progreso será un motor de equidad comunal.. Convertir a Pargua en una simple zona de paso refleja la ceguera centralista ante el desarrollo del sur. E Editorial