Locatarios del barrio Moneda valoran mayor vigilancia y la apertura de nuevos negocios
Locatarios del barrio Moneda valoran mayor vigilancia y la apertura de nuevos negocios A casi dos meses de que el Presidente José Antonio Kast comenzara a habitar en Palacio: Han transcurrido 54 días desde el cambio de mando y la instalación del Presidente José Antonio Kast en La Moneda.
Y según opinan locatarios del sector, el barrio cívico de Santiago comienza a mostrar cambios que califican como “positivos”. Entre ellos, un aumento de la presencia policial, medidas de resguardo en puntos estratégicos y la apertura de nuevos negocios. En las calles cercanas al palacio se observan nuevas instalaciones, como un cuartel móvil en la Alameda con Ahumada y otro en las afueras del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. A esto se suma una caseta policial en las inmediaciones de la plaza de bolsillo de Morandé, uno de los puntos con mayor flujo de trabajadores y turistas. “Un cambio positivo” Greta Guimoye, dueña de la cafetería “Huaca Fusion” (Huérfanos), sostiene que “ha habido un cambio positivo” durante el último mes, como mayor seguridad, con rondas policiales, pero sobre todo más funcionarios municipales. No obstante, reconoce que sigue habiendo algunos robos, principalmente por los denominados “motochorros” que les quitan los teléfonos celulares a los transeúntes cuanANA NAVARRO Y DIERK GOTSCHLICH do van distraídos.
A d e m á s, l a m e n t a q u e l a afluencia de público disminuye considerablemente cuando se acerca la noche y queda menos gente en sus trabajos, algo que “se nota sobre todo ahora que oscurece más temprano”. Lo que sí valora es que “están abriendo más locales, y eso es una buena señal para el sector”. Se nota más vigilancia.
También cuando ha habido manifestaciones o marchas esta zona queda muy protegida por los carabineros”.. ................................................................ CHRISTOPHER WILLIAMS ENCARGADO EN CAFETERÍA DE AMUNÁTEGUI Están abriendo más locales, y eso es una buena señal para el sector (). Hubo un local abandonado varios años, pero ahora instalaron un minimarket”.. ................................................................ GRETA GUIMOYE DUEÑA DE CAFETERÍA EN HUÉRFANOS EXPECTATIVAS. Locatarios reconocen que hay “nuevos aires” a causa de un recambio en la clientela, con la opción de abrirse a más público que trabaja en el sector. SENSACIÓN DE SEGURIDAD. Nuevas cafeterías de la zona valoran un aumento en la presencia de Carabineros y de funcionarios municipales. Ejemplifica con un negocio que “estuvo abandonado varios años, donde ahora instalaron un minimarket”. También perciben estos “nuevos aires” en “Fome Café”, que abrió hace cinco meses en Amunátegui. Su encargado, ChrisO L L A V R A C N A I T S I R C topher Williams, señala que la llegada del nuevo gobierno ha implicado un recambio en el público. “Se ha notado más gente de los ministerios. Ese es nuestro público principal”, plantea.
Añade que el cambio de autoridades ha traído nuevos rostros al sector, por lo que viven “un proceso de adaptación, de que la gente te conozca”. Sobre la presencia policial, valora que esa parte de la calle “siempre ha sido tranquila, pero ahora sí se nota más vigilancia (). También, cuando ha habido manifestaciones o marchas esta zona queda muy protegida por los carabineros”. Más seguridad, pero algunos problemas persisten Para algunos emprendedores, O L L A V R A C N A I T S I R C la cercanía con el Palacio de Gobierno sigue siendo un factor decisivo. Es el caso de Mario Gutiérrez, dueño del local “El Contralor”, quien decidió instalarse en el sector precisamente por las condiciones de resguardo.
“La seguridad del cuadrante y la cantidad de edificios públicos nos impulsaron”, dice, junto con que tras el cambio de mando se ha observado un refuerzo evidente en la presencia policial, tanto los primeros días como en las últimas semanas. “Para quienes trabajamos acá, la seguridad es nuestra amiga”, señala.
Además, hace referencia a que llegó más y nuevo público al sector: “Se nota un cambio para bien”. En la cafetería “Maldito Buen Café”, con casi una década en el sector, su administradora María José Durán coincide en que hay más dotación policial, pero que los problemas de fondo continúan: “La semana pasada asaltaron a una chica en la plaza, aunque llegó rápidamente Carabineros”. Menciona la presencia constante de comercio ambulante, aunque ella, en particular, considera que “no hace daño: venden café o comida”. Una mirada más crítica tiene Pamela Castro, dueña de un foodtruck en la plaza de bolsillo de Morandé, quien relata que la inseguridad no ha desaparecido: “Últimamente hubo robos; por eso, pusimos cámaras.
Han robado mochilas de turistas por descuido”. Similar opina Boris Orellana, quien vende discos musicales en la misma plaza y dice que no ha habido mayores cambios, sino que la zona históricamente ha contado con resguardo debido a la presencia de edificios gubernamentales y el turismo.. Dueños de restaurantes y cafeterías del sector perciben un aumento en la presencia policial, un recambio en la clientela, que en gran parte proviene de los ministerios; y actividad comercial en tiendas que estuvieron cerradas por años.