Editorial: El interés por el plan de Las Salinas
Editorial: El interés por el plan de Las Salinas on una inversión de US$ 1.200 millones al 2040, el proyecto urbano que impulsa la Inmobiliaria Las Salinas en Viña del Mar se constituye como la mejor apuesta para revitalizar el desarrollo C del borde costero local, con una iniciativa de nuevo barrio que contempla viviendas, comercio, hotelería, oficinas y equipamiento, junto con una amplia red de espacios de uso público.
La propuesta considera el uso de 270 mil metros cuadrados útiles, que se estructurarán con edificaciones de mediana altura, muy lejos de las paredes de edificios que provocaron temor en la comunidad viñamarina en los inicios de la iniciativa, hace exactamente 25 años.
Lo sustantivo de esta semana, sin embargo, es que la inmobiliaria confirmó el interés de más de 20 inversionistas, varios de ellos locales, en el desarrollo del nuevo barrio, una señal significativa de que los avances realizados en el saneamiento del terreno que ocuparon las firmas petroleras por casi 40 años fueron un acicate positivo para entusiasmar la movilización de una industria que vive días complejos debido a las complejidades de la llamada "permisología". La diversidad de opciones planteadas por Las Salinas en su Plan Maestro es un elemento clave de la apuesta.
La variedad de usos permitirá configurar un sector vibrante y lleno de actividad, por la combinación de los usos permanentes -viviendas y hotel, por ejemplo-, con las dinámicas de ocupación que surgirán de espacios públicos, como un centro de convenciones, las oficinas de negocios y una multitud de emprendimientos que buscarán aprovechar la ubicación privilegiada y los incentivos urbanísticos.
La creación de más de 4.500 empleos directos durante los primeros 10 años del proyecto es un incentivo más que alienta la coordinación de esfuerzos públicos y privados en favor de acelerar la materialización de este proyecto.
Esto no significa dejar en el aire las soluciones que los gestores inmobiliarios deben dar a los problemas que, evidentemente, surgirán en un plan de esta magnitud, pero dichos obstáculos no pueden ser usados por los históricos opositores a Las Salinas para volver a demonizar la iniciativa, como trataron de hacer con el plan de saneamiento, sin ningún argumento técnico ni legal de peso.. Inmobiliaria reconoce que ya conversó con más de 20 inversionistas para participar en el desarrollo de un nuevo barrio en Viña. E Editorial