Editorial: Enclaves criminales
Editorial: Enclaves criminales a desarticulación de una banda ecuatoriana que operaba en el campamento Génesis 2, en Antofagasta, no es un hecho aislado: es la confirmación de un proceso de larga data que ha ido mutando la fisonoL mía del delito en el norte de Chile.
Lo que comenzó, hacia 2015 y 2016, como un cambio gradual en los patrones delictivos -un aumento de homicidios con armas de fuego y la irrupción de redes extranjerashoy se ha consolidado en la presencia sostenida de organizaciones criminales transnacionales con capacidad de control territorial, logística y económica. Como advierte la Fiscalía Regional, este fenómeno tiene raíces claras. La combinación entre migraciones desreguladas, déficit habitacional y ausencia estatal en los campamentos ha generado un ecosistema ideal para la instalación de estructuras delictivas complejas.
Lo ocurrido en Génesis 2 no es distinto, en su lógica, a lo que ocurre en las favelas de Río o en los barrios periféricos de Guayaquil: la ocupación territorial se convierte en un instrumento de poder criminal. Allí donde el Estado no llega con servicios, infraestructura o presencia policial, lo hace el crimen organizado, imponiendo sus propias reglas. Desde un punto de vista técnico, el patrón es claro: territorialización del delito, sumada a la fragmentación institucional, es igual a la captura local del poder. El crimen organizado deja de ser una red invisible y pasa a ser un actor visible en el control de la vida cotidiana. A partir de ahí, la violencia deja de ser un efecto colateral y se convierte en un medio de gestión del territorio. El riesgo es que, sin una política sostenida de Estado -y no solo de gobierno-, esta evolución derive en la consolidación de "zonas autónomas del crimen", donde la intervención institucional es tardía y costosa. El desafío, en definitiva, es impedir que la frontera norte deje de ser un límite geográfico y se transforme en una frontera institucional.
Antofagasta concentra de las condiciones estructurales que favorecen este proceso: altos niveles de desigualdad urbana, campamentos, puertos y falta de Estado. la recuperación del territorio demanda décadas y de eso no hay conciencia.. E Editorial Antofagasta concentra de las condiciones estructurales que favorecen este proceso: altos niveles de desigualdad urbana, campamentos, puertos y falta de Estado. la recuperación del territorio demanda décadas y de eso no hay conciencia.