Autor: EVA LUNA GATICA Enviada Especial
Extorsiones, sicariato y asaltos: la inseguridad marca la recta final de la campaña en Perú
Extorsiones, sicariato y asaltos: la inseguridad marca la recta final de la campaña en Perú tes venenosas impedirán que los reos escapen”, y permitir a EE.UU. capturar en Perú a criminales extranjeros buscados por ese país. Por su parte, Carlos Álvarez, de País para Todos, impulsa la pena de muerte para sicarios y promete replicar modelos de seguridad de países como El Salvador, Dinamarca y Singapur.
En contraste, hay otros candidatos como Ricardo Belmont, que defiende una estrategia basada en la rehabilitación de delincuentes mediante educación, deporte y el principio de que “amor con amor se paga”, muy cercano al “abrazos, no balazos” del mexicano Andrés Manuel López Obrador.
“La pena de muerte tomaría al menos 20 años entre salirse de los compromisos internacionales, adecuar el sistema para procesar a un criminal y ejecutar la condena, ¿qué efecto disuasivo tiene eso con un extorsionador hoy? Igual ocurre con muchas otras ideas que demandan presupuesto, tiempo de ejecución y decisiones políticas que no son inmediatas”, cuestiona Nicolás Zeballos, fundador del Instituto de Criminología de Perú, sobre la viabilidad de estas propuestas. José Luis Pérez Guadalupe, sociólogo y exministro del Interior de Perú, plantea que las principales medidas pasan por focalizar la estrategia de seguridad en los delitos más graves.
A su juicio, el Estado y la policía no cuentan con capacidad suficiente para enfrentar todo el espectro delictual, por lo que plantea concentrar recursos en los crímenes “más lesivos”, comenzando por el sicariato y la extorsión, debido a su alto impacto en el terror ciudadano.
El experto también propone “seguir la ruta del dinero de estas bandas y crear unidades policiales de élite territorializadas, enfocadas por distritos en la investigación de redes de extorsión y asesinatos por encargo”. Con todo, es el pesimismo frente a la inseguridad lo que predomina en la antesala de la elección del domingo, o como dice Rosa Martínez, vendedora de Gamarra de 63 años: “Lo único que le puedo decir es que han pasado tantos presidentes y no han hecho nada por el país. El que sale, sale preso y sale corrupto. Los peruanos lo único que tenemos que hacer es seguir trabajando y trabajando”. “L as extorsiones ya son algo rutinario que todo el mundo conoce.
Ahora vienen y por un sol ya te matan”, dice a “El Mercurio”, Juan Inostroza, un joven de 23 años que trabaja como kioskero en Gamarra, el barrio peruano ubicado en Lima que sirvió como inspiración para la intervención policial realizada en el barrio Meiggs de Santiago.
La operación incluyó el cierre de calles y el retiro de los “toldos azules”, tal como se observa en las bulliciosa zona de Gamarra, un barrio cercado conocido como el “emporio textil” de Sudamérica, donde operan más de 49.000 negocios formales e informales equivalentes al 0,4% del PIB peruano. Sus locales venden desde telas hasta ropa, zapatos y carteras, aunque a días de la elección, es la propaganda electoral la que cubre prácticamente cada esquina.
Y pese a las medidas de seguridad implementadas por las autoridades, la zona no ha escapado de la crisis de criminalidad sin precedentes que afecta a la capital peruana, golpeada por el sicariato, los homicidios y la extorsión, y que permanece bajo estado de excepción desde octubre del año pasado.
“Ojalá que el presidente que enE S S E R P E C N A R F toridades, aliadas con su partido, están manteniendo todo limpio por las elecciones para decir entre comillas qué bueno lo que han hecho. Pero días atrás, todo estaba lleno de basura. Siguen los robos, la extorsión y no hay soluciones”, cuestiona el joven. el narcotráfico.
A esto se suma, dice a “El Mercurio” Ricardo Valdés, exviceministro del Interior peruano, que en “estos últimos cinco años, cuando inició su mandato el presidente (Pedro) Castillo, hemos tenido cuatro presidentes y en este mismo período, 18 ministros del interior, lo cual habla ya de prácticamente la imposibilidad de poder llevar adelante políticas y planes de seguridad”. La cara más visible de la crisis han sido los transportistas, que han protagonizado protestas por el cobro de “cupos” por parte de mafias que amenazan con atentados si no reciben pagos diarios o sumas millonarias. La presión extorsiva ha derivado en ataques armados, suspensión de rutas y alzas de tarifas para trasladar esos costos a los usuarios. En 2025 fueron asesinados 239 choferes del transporte público en Perú, de acuerdo con datos recopilados por el Observatorio del Crimen y la Violencia. Una situación de la que tampoco ha podido escapar Gamarra, dice Inostroza. “Ves anuncios en las calles.
Está todo celeste (el color de la propaganda del candidato derechista de Renovación Popular, Rafael López Aliaga). Ahorita las aude fines de marzo mostró que el 76% de los peruanos unos 19 millones de personas considera la extorsión como el delito más alarmante del país.
El avance de la criminalidad ha impulsado además la demanda por liderazgos de mano dura, con un 51% de la población que admite que quisiera tener un presidente como el mandatario salvadoreño Nayib Bukele, según una encuesta de Datum.
Promesas de “mano dura”, cárceles y pena de muerte Impacto del crimen transnacional deja huellas en el país La magnitud de la crisis convirtió la lucha contra la criminalidad en el eje central de la campaña presidencial de mañana domingo, con candidatos que proponen desde la construcción de cárceles de máxima seguridad al estilo de El Salvador hasta la salida del país de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para habilitar la pena de muerte contra criminales.
Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, propone retomar el control de fronteras y cárceles con el apoyo de los militares, reinstaurar los “jueces sin rostro” para procesar a criminales y construir un megapenal inspirado en el CECOT de El Salvador. López Aliaga, en tanto, plantea enviar delincuentes a cárceles en zonas remotas de la Amazonía, “donde las serpientre se ponga los pantalones, porque verdaderamente ya no se puede vivir.
A veces uno sale y ya no sabes si vas a regresar”, lamenta Julio Tello, vendedor de 65 años del centro histórico de Lima, quien evitó entregar mayores antecedentes personales por temor a ser extorsionado, aludiendo a las bandas criminales que operan en Perú y que también tienen tentáculos en Chile. La inseguridad, precisamente, se ha consolidado como la principal preocupación de los peruanos, incluso por encima de la inestabilidad política que ha llevado al país a tener ocho presidentes en la última década.
Distintos sondeos recientes reflejan la magnitud de esa inquietud: una encuesta de Ipsos Según datos de la policía peruana, los homicidios anuales pasaron de 1.000 en 2018 a 2.600 en 2025 de los cuales 2.200 estaban vinculados al crimen organizado, mientras que las denuncias por extorsión se dispararon de 3.200 a más de 26.500 en el mismo período.
Los expertos estiman que este crecimiento se debe a la llegada en los últimos 10 años de organizaciones criminales extranjeras como el Tren de Aragua que han introducido nuevos métodos de violencia, como el sicariato y la extorsión, al tiempo que también ha influido el auge de la minería ilegal y Las bandas extranjeras que operan en Perú y Chile de Ecuador y Los Costeños de Colombia, que disputan el control de esta ruta binacional.
La droga es trasladada desde Lima hacia el sur peruano para cruzar a Chile por la frontera de Tacna, región que concentró más de la mitad de las incautaciones de ketamina en Perú entre 2020 y 2025, según la policía. “Chile ha sido uno de los más afectados con la criminalidad peruana”, señala Ricardo Valdés, exviceministro del Interior peruano. “Pero ahora también estamos teniendo criminalidad chilena en Lima. Hubo un reporte la semana pasada en que se identificó una tecnología que organizaciones criminales están utilizando para vaciar cajeros automáticos en el país”. ha sido detectada en Recoleta, Independencia y Estación Central. Los Pulpos, a su vez, compiten con organizaciones como el Tren de Aragua, vinculado a extorsión, trata y secuestros. Este grupo suele subcontratar a socios locales, tanto en Perú como en Chile.
Ligadas al Tren de Aragua, también generan alerta facciones como Los Gallegos, que han operado entre ambos países con fuerte presencia en Arica, y Los Hijos de Dios, grupo con presencia tanto en la Región de Valparaíso como en Perú, según un estudio del consultor chileno Pablo Zeballos.
Otro ámbito de preocupación es el auge del tráfico de ketamina entre Perú y Chile, impulsado por el Tren de Aragua y sus facciones, junto a Los Tiguerones EVA LUNA GATICA El crimen transnacional es una preocupación en Perú compartida en Chile, con muchas de estas organizaciones que operan en ambos lados de la frontera, y que llevó al gobierno peruano a declarar estado de emergencia el jueves en tres distritos de Tacna, limítrofes con Arica y Parinacota. Una de las bandas que más alarma genera es Los Pulpos, una organización nacida en Trujillo y especializada en secuestros y extorsiones. Su presencia en Chile quedó en evidencia tras la captura de varios de sus integrantes.
A febrero de este año, se estimaba que al menos 50 miembros de la banda permanecían detenidos en el país, mientras que su actividad E S S E R P E C N A R F SOL CARRANZA, comunicadora social. SOL CARRANZA, comunicadora social de 21 años. “Yo creo que sinceramente no va a cambiar mucho tras la elección. Ahorita los políticos por estar en campaña se preocupan por el pueblo, pero estoy segura que después se van a olvidar.
Entonces me gustaría que eso cambie, que haya más compromiso por parte de nuestras autoridades (... ), porque los peruanos necesitan a alguien que esté realmente comprometido con ellos, para enfrentar la pobreza y la inseguridad”. ROBERT RAM O S, g e s t o r cultural. PILAR RODRÍGUEZ. A D R I A N A QUISPE, vendedora.
A C I T A G A N U L A V E A C I T A G A N U L A V E A C I T A G A N U L A V A C I T A G A N U L A V E Criminalidad transnacional: E N P E R Ú VOX POPULI ROBERT RAMOS, gestor cultural de 50 años. “La verdad es penoso lo que acontece en el Perú. Toda esta cuestión de la criminalidad que se ha expandido. La verdad es que para nosotros como peruanos es vergonzoso que en 10 años tengamos ocho presidentes. Eso demuestra la inestabilidad que existe en nuestro país, y para que cambie esto tienen que cambiar muchas cosas, y lo primero es la educación”. E PILAR RODRÍGUEZ de 64 años. “La seguridad es lo más urgente. Ahora están utilizando prácticamente varios métodos para delinquir. A mí antes de ayer intentaron estafarme por teléfono. Pero menos mal ahora están encabezando candidatos un poquito diferentes a los anteriores. Hay más confianza en ellos y que puedan cambiar las cosas”. ADRIANA QUISPE, vendedora de 54 años. “Hay bastante robo, delincuencia y no sabemos cómo vamos a estar ahora con el nuevo presidente que entre. Esperemos que cambie, y que sea una persona con principios y que sea justa”. Autor: EVA LUNA GATICA Enviada Especial. LIMA| En las calles de la capital, la principal demanda de los votantes se centra en la lucha contra el crimen. Las propuestas para enfrentar la criminalidad han dominado el debate electoral Criminalidad transnacional: E N P E R Ú VOX POPULI ROBERT RAMOS, gestor cultural de 50 años. “La verdad es penoso lo que acontece en el Perú. Toda esta cuestión de la criminalidad que se ha expandido. La verdad es que para nosotros como peruanos es vergonzoso que en 10 años tengamos ocho presidentes. Eso demuestra la inestabilidad que existe en nuestro país, y para que cambie esto tienen que cambiar muchas cosas, y lo primero es la educación”. E PILAR RODRÍGUEZ de 64 años. “La seguridad es lo más urgente. Ahora están utilizando prácticamente varios métodos para delinquir. A mí antes de ayer intentaron estafarme por teléfono. Pero menos mal ahora están encabezando candidatos un poquito diferentes a los anteriores. Hay más confianza en ellos y que puedan cambiar las cosas”. ADRIANA QUISPE, vendedora de 54 años. “Hay bastante robo, delincuencia y no sabemos cómo vamos a estar ahora con el nuevo presidente que entre. Esperemos que cambie, y que sea una persona con principios y que sea justa”. BANDAS como el Tren de Aragua o Los Pulpos tienen redes en ambos países. EN PERÚ, las denuncias por delitos de extorsión aumentaron de 3.200 en 2018 a 26.500 en 2025.