Editorial: Carretera Austral
Editorial: Carretera Austral Este año se cumple medio siglo desde el comienzo de la construcción de la Carretera Austral y, en este contexto, el Presidente Kast ha anunciado un ambicioso programa de conectividad en la Región de Aysén, al que se destinarán 800 millones de dólares durante su gobierno. El programa incluye la pavimentación de 150,4 km de la carretera (a los 49,7 ya en ejecución se sumarán otros 100 km), así como mejoramientos en caminos secundarios y puentes. La conectividad lacustre contará con nuevos ferris en los lagos General Carrera y OHiggins. Por último, se mejorará Puerto Yungay, de donde salen los transbordadores a Puerto Natales y hacia el embarcadero de Río Bravo, donde continúa la carretera hasta Villa OHiggins. Esta ruta, de más de 1.200 km de extensión, ha tenido una enorme importancia para los habitantes de la región. Seguir mejorando la carretera tiene un efecto integrador, estratégico para el país, que no puede olvidarse. Los aiseninos piden permanentemente terminar de pavimentar la carretera, y en este gobierno han encontrado una respuesta. De hecho, en el escenario de restricción fiscal que vivimos, esta es una de las pocas materias a la que esta administración parece decidida a destinar recursos fiscales cuantiosos. El monto asignado a pavimentar relativamente pocos kilómetros muestra las dificultades que enfrenta el trabajo de construir caminos en la zona y la lentitud de los avances. De hecho, al final del gobierno aún quedará una parte de la Carretera Austral sin pavimentar, desde un poco más al sur de Cochrane hasta Villa OHiggins, unos 300 kilómetros. Pero las principales localidades, incluyendo rutas secundarias, tendrán una conectividad pavimentada. Pero no se trata solo de eso: también es necesario destinar recursos a un mantenimiento permanente. Los caminos básicos tienen una capa de pavimento delgada, que dura poco tiempo, y en las condiciones climáticas australes, cualquier imperfección en la superficie se transforma rápidamente en un bache. La Carretera Austral se ha convertido en un hito turístico internacional, reconocido globalmente. Esta temporada, más de 180 mil personas la visitaron, casi doblando la población de la región.
La idea romántica de la Patagonia profunda, los grandes espacios, los bosques, glaciares y cordilleras despiertan un interés especial para los visitantes de los grandes centros generadores de turismo de Asia y Europa, por lo que sus atractivos deberían mantenerse en el tiempo. En el más largo plazo, hay proyectos para continuar con la denominada Ruta 8, que conectaría la Ruta 7 con la Región de Magallanes. Es un proyecto de muy largo alcance y alto costo, que requeriría varios transbordos. Con ello se tendría un atractivo turístico continuado desde Aysén hasta Puerto Natales.
Si esto alguna vez se concreta, finalmente se completaría la conectividad del país, una tarea que ya lleva 50 años y que probablemente tomará otro medio siglo, a menos que aparezcan nuevas tecnologías que permitan acelerarla.
El programa anunciado es clave por su efecto integrador, estratégico para el país, además de responder a una sentida demanda.. El programa anunciado es clave por su efecto integrador, estratégico para el país, además de responder a una sentida demanda.