Columnas de Opinión: Día Nacional de la Ingeniería: Recordando nuestro propósito
Columnas de Opinión: Día Nacional de la Ingeniería: Recordando nuestro propósito Paula Rojas Saperas Directora Ingeniería Civil Mecánica, Facultad de Ingeniería y Ciencias Universidad Adolfo Ibáñez.
La conmemoración en Chile del Día de la Ingeniería es una muy buena ocasión para recordar qué hacemos y para quién lo hacemos, es decir, recordar el sentido más esencial de nuestra profesión: resolver problemas reales de nuestra sociedad. La ingeniería no nace en los laboratorios ni en las universidades, sino en la mente de quienes observan su entorno, imaginan soluciones y las convierten en realidad frente a necesidades concretas.
Hoy esos problemas nos plantean desafíos tan complejos como los que enfrentaron quienes, siglos atrás, se atrevieron a navegar los océanos sin instrumentos y en embarcaciones precarias. ¿ Qué nos diferencia de aquellos ingenieros de la antigüedad? El contexto. Cambio climático, escasez de recursos naturales, ciudades cada vez más densas, pandemias y la necesidad de desarrollos más sostenibles exigen soluciones técnicas, pero también responsables y bien pensadas. En ese escenario, la ingeniería cumple un rol clave, muchas veces silencioso, pero fundamental para nuestra vida cotidiana. Para que estas soluciones sean verdaderamente útiles, también es importante preguntarse quiénes las diseñan. La incorporación de mujeres a la ingeniería se ha dado de manera más sostenida solo en las últimas décadas, y hoy su presencia ha demostrado aportar valor al desarrollo de soluciones más sostenibles y responsables. Ampliar esta participación no es solo una cuestión de acceso, sino también de calidad en el diseño y en las respuestas propuestas. Cuando personas con trayectorias y experiencias distintas trabajan juntas, se enriquecen las miradas sobre las necesidades de la sociedad, los usos de la tecnología y los efectos que estos tienen en la vida cotidiana. Conmemorar el Día de la Ingeniería es, entonces, una invitación a volver sobre el propósito de nuestra profesión y a pensar una ingeniería más diversa, más consciente y conectada con las personas. Una ingeniería que no busca protagonismo, sino impacto; que entiende que su razón de ser está en poner el conocimiento técnico al servicio de la sociedad..