El Señor de la Querencia de Zapallar: Gustavo Alessandri, ¿un alcalde "showsero"?
El Señor de la Querencia de Zapallar: Gustavo Alessandri, ¿un alcalde "showsero"? T odo un personaje es el que ha desarrollado Gustavo Alessandri al mando de una de las casas edilicias boutique de la región de Valparaíso, nos referimos a Zapallar. Un estilo particular es el que tiene este hombre, que nos recuerda al Señor de la Querencia, esta mítica teleserie de TVN. Sin embargo, en su afán de protagonismo no puede perder el norte. Uno de los mayores dolores de Alessandri y de personajes fieles a su estilo es ser intolerante a la crítica. Eso lo incomoda, lo saca de sus casillas y lo descompone a un nivel que sobrepasa muchas veces el sentido común.
Hace unos días la Contraloría General de la República lanzó un informe develando que el municipio controlado por Alessandri es una de las 10 entidades que más dinero gastó en celebraciones, en relación al gasto social, por ejemplo. Este ranking realizado por el monto invertido per cápita por número de habitantes desató un verdadero colapso al ego del edil, quien, en su afán de protagonismo, siempre quiere ser adulado. Quienes conocen su círculo cuentan que justamente la "adulación" es uno de sus placeres más culpables, junto con la colección de ilustres cesantes.
En su municipio, por ejemplo, debido al alto presupuesto que maneja, le es factible contratar con millonarios montos a muchos de aquellos que la pasan mal en la política, pierden elecciones o literal no tienen donde trabajar.
Por Zapallar cobran o han cobrado en la época de Alessandri sueldos figuras tales como José Tomás Bartolucci (antes de ser juez de policía local), María de los Ángeles de la Paz, Daniel Morales, Andrea Molina, si hasta contrato en su minuto a Osvaldo Andrade, un verdadero coleccionista de aduladores o también dicho como el "purgatorio" de Chile Vamos. Justamente, este estilo político de patrón de fundo que tiene lo hizo tomar una decisión que poco se entiende, y devela un tremendo doble estándar de la máxima autoridad de Zapallar. Al ser cuestionado en su gasto en celebraciones, lo que hace el edil es suspender el desfile del 21 de mayo en la comuna y designar aquellos recursos a ayuda social.
En el fondo, busca hacer un lavado de imagen comunicacional luego de ser apuntado como uno de los 10 alcaldes que más malgastó el dinero municipal en celebraciones; así se entiende, tras el informe de Contraloría. ¿Cuánto se gasta el municipio o la escuela de Catapilco en organizar el desfile? La decisión del alcalde apaga la ilusión de una comunidad humilde que vibra con estos eventos republicanos.
El desfile del 21 de mayo, como el de Fiestas Patrias, son tradiciones que son parte de la cultura popular de localidades, que no pueden colocarse como moneda de cambio para intentar limpiar el herido ego de una autoridad.
Esto no es más que un "show" de un alcalde que actúa más con impulsos que con razonamiento. ¿ De verdad quiere dejar a sus comunidades sin desfile del 21 de mayo? Si esto no es una decisión arbitral, de patrón de fundo, de Señor de la Querencia o una actitud "showcera". .. ¿ Qué es? ¿ De verdad alguien le compra al alcalde Alessandri que quiere suspender el desfile para ir con ayuda social luego de gastarse más de 190 millones de pesos en un año y ser considerado uno de los 10 municipios que más gastó en celebraciones? Como dice el refrán: "A otro perro con ese hueso", no haga más show, señor Alessandri.. Editorial