Columnas de Opinión: «QUERER ES PODER»
Columnas de Opinión: «QUERER ES PODER» · Columnista Espacio de Opinión Seguimos siendo testigo de la poca efectividad que vemos en áreas o parte de las políticas de gobierno. Me voy a referir esta vez en forma particular al tema ESENCIAL, que es marca de un desarrollo armonico y motor de la buena formacion de una sociedad como debe ser la educación chilena. Uno de los temas pendientes y muy venido a menos. Si no tenemos una "aceptable" y real educación, exenta de ideologías de por medio, creo que será muy difícil saltar el escollo de lo mediocre.
Todos sabemos que estamos en una seria crisis en este aspecto; sin embargo veo con mucha pena que, hoy, se sigue formando a jovencitos que más que se dediquen a aprender y educarse, son o lo han convertido en serios destructores de esta tan necesaria educación. Ejemplos: "curiosamente", han vuelto con gran euforia los paros de estudiantes, conjuntamente con las tomas de colegios insignes.
Las manifestaciones por todas partes, intentando formar una juventud de destructores, lanzando piedras al buen desarrollo y habiendo detrás de ellos, una escuela poderosa del no aprender, pero luchar por ese cambio negativo de nuestra sociedad. Tenemos al presidente del colegio de profesores, quejarse y quejarse, sin argumentos sólidos, lo que por tantos años han hecho ese tipo de "dirigentes" defender o pedir lo indefendible o no realizable. Es un muy negocio para estos dirigentes. Enardecer los ambientes, la mayoría de las veces no hacen clases y su renta asegurada.
El ex ministro de Educación, formador o parte importante en el engranaje de esta mal llamada educación, luego de ayudar en forma, "al parecer", excesiva a una universidad, es hoy contratado para ocupar un cargo importante en la organización de la parte pedagógica de esa misma universidad. Qué tal? ¿ Podremos esperar buenos resultados? De seguro que los estudiantes con este maestro saldrán ideologizados. No buenos estudiantes, pero sí, buenos agitadores.
El "pitutero" número uno de Chile que ha vivido de la política en nuestro país, además, profesor de historia en universidades, habla y habla contra todos los gobiemos que no sean de su preferencia y dictando verdaderas clases magistrales de economía y otras materias que no domina. ¿Cómo logra tener cabida en todos los canales, radios y redes sociales? No lo puedo entender. Podemos esperar algo positivo que pueda enseñarles a sus alumnos ?. Me parece que es poco probable, dado su fanatismo y fantasía que inventa todos los dias.
Yo no estoy en contra de sus convicciones politicas: es legitimo que él y todo el que desea, tenga sus propias ideas, pero cuando se ocupan cargos de relevancia, debe abstenerse de anteponer sus ideas al sentido común. Por estas cosas que son vistas por todos nosotros es que tengo la esperanza de solicitar que se abra una posibilidad de matricularse en la ESCUELA DE LA VIDA. Esa es tu ESCUELA. En la escuela de la vida nadie te pregunta si quieres inscribirte. Basta con nacer y ya está matriculado. No hay uniformes ni pupitres asignados. Ah, y el curso escolar no termina nunca. Lo curioso es que en esta escuela, somos alumnos y profesores. En esa escuela el gran maestro es el tiempo: ese profesor exigente, paciente, a veces severo. No avisa de los exámenes. Un día te despiertas y ahí está el examen en el pupitre. Y si no has estudiado, no tiene sentido pedir un nuevo examen. Algunas materias son fáciles: El amor, la amistad y la alegría. Otras requieren más esfuerzo como: la paciencia, la tolerancia y el perdón. También hay materias que preferiríamos no cursar como: El dolor, La pérdida o La soledad. Pero es a traPor Juan Yutronic / ex-Gerente de Banco vés de ellas que el aprendizaje se profundiza. El director de la escuela (mucho llamamos Dios) tiene una forma muy particular de preparar las clases. A veces enseña desde el cariño y otras, desde la dificultad. Y así acumulamos calificaciones, sin una boleta impresa, pero con un registro invisible en nuestros corazones. En el conflicto aprendemos a valorar la paz. En la escasez, descubrimos lo suficiente. Al presenciar la injusticia, practicamos la empatía. En la vida diaria, aprendemos el difícil arte de AMAR AL PRÓJIMO, una lección que algunos repiten durante años, sin llegar a dominarla, o son falsedades usadas. En esta escuela NO HAY VACACIONES. No suena la campana para terminar el día. Cada día es una nueva lección y quizás, el diploma final sea la serenidad de mirar atrás y decir: ¡ APRENDÍ! Cometi errores, ipero aprendí! Viví la lección hasta el último capítulo. Esta escuela imaginaria no es difícil implementarla. Hay que ser consecuente, damos cuenta de lo mal que andamos y haciendo el esfuerzo muchos de nosotros, podemos lograr formar una escuela que tanta falta nos hace. Para eso hay que ser sincero, denunciarlo en forma prudente y respetuosa, pero ya está bueno que sigamos guardando verdades bajo la alfombra. A vivir como un desinteresado por la suerte de muchos compatriotas. No solo mirar lo que sucede en mi grupo familiar y otros pocos entre amigos y conocidos. Para ir tratando que de verdad mejore nuestra sociedad, seamos más dadivoso y pensemos en muchos que necesitan esta escuela de los valores y buenas costumbres. Mi "Querer es Poder" me lo pide todos los días y me dice. No seas egoísta y no vivas para ti y los tuyos. La familia de Chile es mucho más grande y todos nos necesitamos. Pero, que ocurre hoy. Prima el Yo-Yo, y, punto. Seamos capaces de aceptar nuestros errores, nuestros egoísmos y a no molestarnos cuando se nos dicen verdades. Creemos estar haciéndolo muy bien, pero no siempre es así..