Editorial: Un buen lugar para estudiantes
Editorial: Un buen lugar para estudiantes ás de 16 mil estudiantes inician esta semana las clases en planteles de educación superior en Valdivia y la región. Eso implica una gran alegría para el territorio, pero tamM bién la responsabilidad de garantizar para ellos y ellas una experiencia positiva.
La calidad de la enseñanza, el cumplimiento de expectativas académicas, el diseño de actividades que potencien su formación y futura habilitación laboral, son tareas corresponden a las respectivas casas de estudios; pero contar con entornos adecuados y seguros, es una misión compartida con la comunidad. Disponer transporte adecuado; mantener precios justos en los servicios; procurar alojamientos acogedores para quienes vienen de lejos; brindar alternativas sanas de esparcimiento; son deberes claros.
Pero también lo es responder a preguntas duras e incómodas como ¿ de qué manera evitar que esa gran cantidad de jóvenes se convierta en "coto de caza" de los narcotraficantes? Los recientes decomisos con motivo de la Noche Valdiviana hablaban de casi 25 kilos de drogas listos para circular en las calles durante un fin de semana. Eso indica la existencia de redes suficientemente organizadas con ese fin, las cuales no se desarticular con rapidez. Lamentablemente, los lugares de alta concentración de jóvenes pueden ser para ellos un buen "mercado" a conquistar.
De acuerdo a cifras de 2025 de Senda, el 48,7% de los universitarios valdivianos bebe alcohol y el 65,1% reconoce haberse embriagado hasta perder noción; el 31,4% de los varones y el 25,1% de las mujeres consume marihuana.
Si bien esos números son inferiores a los registrados post pandemia; son preocupantes, porque todos superan la media nacional. (Tercer Estudio de Drogas en Educación Superior). Por lo mismo, es necesario no minimizar consumo en espacios públicos; denunciar movimientos extraños cerca de los campus y activar redes que ayuden a quienes sufren por el consumo, incluido el alcohol. ¿Algo práctico para empezar? Lo que todos los vecinos saben: control en el Péndulo, en la Costanera de noche y en los "Savalazos" del Parque Saval. Más vigilancia no implica eliminar la diversión; pero sí ayuda a disminuir incivilidades y riesgos. Eso también es parte de ser una buena ciudad universitaria.. El inicio del año académico universitario hace recordar responsabilidades colectivas. E Editorial