Columnas de Opinión: Todos tras la "Mosca de la fruta"
Columnas de Opinión: Todos tras la "Mosca de la fruta" écadas lleva en el control de transporte de Caldera la fiscalización D de productos frutales por la campaña para determinar la presencia de la "mosca de la fruta". Todos los estudiantes de Copiapó, alumnos de la Universidad del Norte, éramos controlados en el tradicional sistema. Las frutas eran parte de la alimentación y los alumnos las ingresaban a los hogares estudiantiles de Antofagasta. Las protestas ante las fiscalizaciones eran comunes, lo que debían resolverse con la adquisición de las frutas en lugares del puerto para evitar el transporte del dañino insecto. En los locales del Mercado me asombró ver a muchos comerciantes bolivianos que ofrecían sus productos a los antofagastinos con gran diversidad de precios. Los bolivianos eran bien tratados.
Además del tiempo transcurrido en Caldera con la revisión, estaba la intromisión en las pertenencias personales de cada estudiante, vulnerando la privacidad de cada pasajero, no obstante la pertinencia de la investigación de los personeros que buscaban muestras del insecto. Los alumnos extranjeros de la universidad no comprendían esa circunstancia, como lo señalaban el alumno boliviano Alberto Rodríguez, de Periodismo y el peruano, Miguel Páez, de Castellano. No podían intervenir en el tema porque nada sabían de él. Todos estaban detrás de la mosca como si fuera el enemigo visceral de todos los seres huLinterna de Papel manos. Algunos estaban convencidos de ello. A otros muchos no les interesaba.
Ahora ha retornado la búsqueda de la famosa mosca y se espera que los estudiantes de aquellos tiempos, hoy adultos mayores y profesionales, recuerden cómo enfrenta la sociedad esos desafíos, además de los niveles de colaboración con que se deben aportar con las campañas. Los encargados sanitarios de Chile deben operar con rigurosidad en el sistema para evitar que se cometan atentados que permitan la presencia nociva del insecto. La "mosca de la fruta" no transmite enfermedades humanas: no pica, no tiene veneno y no contagia virus ni bacterias a las personas. Afecta a las plantas: deposita huevos dentro de los frutos, las larvas se alimentan de la pulpa y generan pudrición. Puede atacar más de 250 especies de frutales y hortalizas, incluyendo cítricos, uvas, duraznos y tomates. Su impacto es exclusivamente agrícola: infesta frutas y hortalizas, contamina los cultivos y puede arruinar hasta el 60% de las cosechas si no se controla. Chile podría perder su estatus de país libre de la plaga, afectando directamente la exportación de frutas frescas. El esquema es sanitario frontalmente, pues consigue se evite la proliferación del insecto. Como toda acción pública, es el Estado el que debe intervenir con sus organismos especializados para evitar la proliferación de perjuicios contra los chilenos. 03. Osman Cortés Argandoña. Periodista-escritor