ALGO MÁS QUE PALABRAS Perseverarse humanos; toda una identidad beatífica
ALGO MÁS QUE PALABRAS Perseverarse humanos; toda una identidad beatífica cognitivo, emocional Cada invierno, se rey físico de niños, nipite la misma historia, ñas y adolescentes. al bajar las temperaturas, muchos estudiantes en Chile asisten a clases envueltos en parkas, gorros y guantes. Una realidad cotidiana de numerosos colegios que no cuentan con sistemas adecuados de calefacción. en Diversas investigaciones han demostrado que el frío afecta la concentración, la memoria y la capacidad de resolver problemas.
Cuando el cuerpo está expuesto a bajas temperaturas, gran parte de la energía se destina a mantener Paradójicamente, un sistema escolar que el calor corporal, disdeclara la equidad y la calidad como principios rectores, resulta inevitable preguntarse qué impacto tiene aprender con frío y por qué esta situación sigue normalizándose en tantos establecimientos escolares del país. minuyendo la concentración para el aprendizaje. A esto se suma el aumento de enfermedades respiratorias y la inasistencia escolar que impactan de manera directa en la continuidad del proceso educativo.
Lamentablemente, Pocas veces se pone esta problemática golel foco en las condiciones materiales básicas en las que el aprendizaje ocurre: ventanas mal selladas o estufas insuficientes no son solo un problema de infraestructura, terminando convirtiéndose pea con mayor fuerza a los establecimientos públicos y subvencionados, especialmente en zonas rurales o en comunas con menores recursos. Mientras algunos colegios pueden garantizar salas climatizadas y espacios confortables, otros deen un obstáculo directo para el desarrollo penden de soluciones derechaprecarias mente carecen de calefacción. Así, el frío se transforma en una nueva capa de desigualdad que se superpone a las ya existentes. Me resulta paradójico que el sistema escolar exija a estudiantes y docentes altos estándares de desempeño en evaluaciones como el SIMCE, sin asegurar condiciones mínimas de bienestar. El derecho a la educación no puede reducirse al acceso a contenidos curriculares; también implica aprender en un entorno digno, seguro y saludable. La responsabilidad de esta situación no recae únicamente en los establecimientos. Requiere una mirada sistémica que involucre al Estado, a los sostenedores y a las políticas públicas de infraestructura escolar. Invertir en calefacción no es un gasto innecesario, es una condición básica para garantizar aprendizajes significativos y bienestar escolar. Cada estufa que falta, cada sala helada, es una señal de una deuda pendiente con los estudiantes de Chile.. Víctor CORCOBA HERRER Escritor