Autor: Yerko Villanueva Consultor osornino
Columnas de Opinión: Las 40 horas: productividad o inercia
Columnas de Opinión: Las 40 horas: productividad o inercia a implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas en Chile no es solo una reforma laboral; es una prueba de estrés para la competitividad de las empresas. L En territorios como Osorno y el sur del país, donde la economía depende del comercio, los servicios, la agroindustria y las pymes, el desafío es producir más valor en menos tiempo. El verdadero problema no es la reducción horaria, sino la baja productividad estructural del país. Chile mantiene brechas importantes frente a economías de la OCDE y, en términos simples, sigue trabajando muchas horas para generar menos valor por cada una de ellas. Por ello, el debate centrado en el costo de la ley resulta insuficiente. La discusión debiera enfocarse en cómo las empresas mejoran su eficiencia. En el sur existe una realidad evidente: alta dependencia del trabajo presencial, baja digitalización y escasa incorporación de tecnologías avanzadas. Muchas empresas aún operan bajo modelos diseñados hace décadas, con procesos manuales, sobrecarga administrativa y baja capacidad de análisis de datos. En ese contexto, reducir la jornada sin transformar la forma de trabajar puede traducirse en presión sobre los costos, ajustes improvisados y menor competitividad. La ley de 40 horas no crea las ineficiencias; simplemente las pone en evidencia. Aquí es donde la inteligencia artificial deja de ser un concepto futurista para convertirse en una herramienta concreta de supervivencia competitiva. Hoy existen soluciones accesibles para automatizar tareas repetitivas, optimizar inventarios, apoyar la atención de clientes y fortalecer la toma de decisiones con datos. Implementar estas tecnologías no requiere grandes presupuestos: exige voluntad de cambio y liderazgo con visión. El problema es que gran parte de las empresas regionales sigue observando esta transformación desde la distancia, mientras los mercados avanzan. La oportunidad está abierta. Las empresas que adopten hoy una cultura de eficiencia digital no solo absorberán el impacto de la reforma, sino que saldrán fortalecidas frente a sus competidores. Capacitar equipos, rediseñar procesos y apoyarse en la automatización son pasos concretos y alcanzables para las pymes del sur. El riesgo para el sur de Chile no es la ley de 40 horas. El verdadero riesgo es la inercia. Porque, en una economía donde el tiempo disponible disminuye, la única ventaja sostenible será la productividad basada en inteligencia aplicada y aumentada. Capacitar equipos, rediseñar procesos y apoyarse en la automatización son pasos concretos. Autor: Yerko Villanueva Consultor osornino. Columna Capacitar equipos, rediseñar procesos y apoyarse en la automatización son pasos concretos.