Editorial: Educación en el Maule 2026: encrucijada entre la burocracia y el aula
Editorial: Educación en el Maule 2026: encrucijada entre la burocracia y el aula La educación pública en nuestra Región del Maule ha llegado a un punto de inflexión que definirá el futuro de toda una generación.
Al iniciar este año escolar 2026, el panorama educativo no solo se enfrenta a los desafíos históricos de calidad y equidad, sino que se encuentra en plena metamorfosis administrativa con la puesta en marcha definitiva de los nuevos Servicios Locales de Educación Pública (SLEP). El traspaso de la administración municipal al Estado -proceso conocido como desmunicipalizaciónha dejado de ser una proyección para convertirse en una realidad operativa. El SLEP Maule Costa, que ya cumple su segundo año de régimen, y el debut del SLEP Los Álamos (que agrupa a comunas clave como Linares, Parral y Longaví), marcan el fin de una era. Sin embargo, el cambio de "sostenedor" no garantiza, por sí solo, un cambio en la sala de clases. Uno de los temores más latentes en nuestra comunidad, y que este diario ha recogido con persistencia, es la pérdida de la identidad territorial. La centralización de decisiones en una oficina regional no debe traducirse en el abandono de la escuela rural multigrado o del liceo técnico que es el motor de su comuna. El desafío para las autoridades de los SLEP es demostrar que la eficiencia administrativa no sofocará la cercanía que los municipios, con todos sus defectos, lograban mantener con sus comunidades. No podemos ignorar que el Maule sigue siendo una de las regiones con mayor índice de ruralidad en el país. En 2026, la brecha de resultados entre la educación urbana y rural sigue siendo una herida abierta. El Plan de Reactivación Educativa debe focalizarse con urgencia en el Maule profundo, donde la conectividad digital aún es precaria y el transporte escolar sigue siendo una barrera para la asistencia. Recuperar los aprendizajes perdidos en la post-pandemia no es una meta estadística, es un imperativo ético. Otro desafío ineludible es la adecuación de nuestra infraestructura escolar.
El cambio climático ya no es una advertencia, sino una realidad que golpea al Maule con veranos de temperaturas extremas y eventos climáticos intensos. ¿ Están nuestras escuelas preparadas para ofrecer un ambiente digno de aprendizaje bajo estas condiciones? La inversión en "escuelas resilientes" -con mejor aislamiento térmico y sistemas hídricos eficientesdebe ser una prioridad en los presupuestos de este año..