Autor: FRANCISCA ORELLANA
A los 55 años se matriculó en preuniversitario, dio la PAES y entro a Trabajo Social
A los 55 años se matriculó en preuniversitario, dio la PAES y entro a Trabajo Social or problemas económicos, Julia P González (57) no pudo cursar una carrera de educación superior cuando egreso de cuarto medio en 1986. Casi 40 años después se decidió a estudiar.
Con eso en mente, ingresó al preuniversitario gratuito de la comuna de Quilicura; le fue bien en la PAES y hoy estudia Trabajo Social en la Universidad de Chile (ver galería https:// goo. su/boODdF). "Mi principal motivación fueron mis hijos.
Me instaron a que estudiara y entrara a la universidad, pero mi primer objetivo era rendir la PAES y demostrar que me la podía", cuenta Julia, quien ya va en tercer año de la carrera. "Desde joven me dediqué a trabajar en lo que fuera: fui cajera, vendedora, hice almuerzos; de todo un poco, pero sentía que me faltaba estudiar", asume. Sin dinero para costear un preuniversitario, se enteró de que en la comuna donde vive, Quilicura, abre cupos anuales para que los vecinos puedan prepararse para la prueba de forma online y con ensayos presenciales. Así, se inscribió a los 55 años para rendir las tres pruebas principales: Competencia Lectora, Matemática e Historia. "Me inscribí y quedé seleccionada.
Cuando llegué eran puros jóvenes, no había ninguna persona mayor como yo, pero seguí igual". ¿Cómo fue ese proceso de volver a estudiar? "En el colegio era buena alumna, salí con promedio 6,2, pero acá partí con bajas notas en los ensayos. Eso mismo me motivó a seguir estudiando, además había muy buenos profesores que me insistieron en que siguiera adelante. Me iba a la biblioteca de la municipalidad a estudiar, mis hijos me daban ánimo y logré un buen puntaje al final.
Cuando supe, estaba sola en mi casa y lo único que quería era gritar y saltar, salimos con mi familia a celebrar, fue puro jolgorio". ¿Se preparó antes de alguna forma? "Al principio me dio mucho susto porque dejé la escuela hace muchos años, además que mi cabeza no funciona tan rápido como la de mis compañeros que son más jóvenes y están más activos. Tuve que volver a empezar, prácticamente era como caminar de nuevo. Organicé una pieza de cachuhomeostasis BRA LAS POÉTICAS reos que teníamos para que fuera mi lugar de estudios y pasé horas estudiando antes de hacer los cursos en la noche. Me dediqué a estudiar; mi esposo y mi hijo no me molestaban en esos horarios, si había que preparar el almuerzo y yo estudiaba, ellos lo hacían.
El preuniversitario te ayuda también con las fotocopias, entonces si necesitaba imprimir algo lo hacían". ¿Qué materia le costó más aprender? "Matemática me costó, pero la profesora era un sol conmigo, porque yo le preguntaba mucho y ella siempre me explicaba hasta que entendiera. Pedagógicamente me apoyaron y me orientaron en cómo podían reforzar más". ¿Y cómo le fue en la prueba al final, mejoró? "Sí, mucho. En los primeros ensayos sacaba como 200 puntos, pero después con los estudios empecé a subir a 300,400 y al final saqué arriba de 600. Fui de menos a más, y me pude demostrar que nunca es tarde para lograr los sueLUN RICHARD SALGADO ños y que toda ayuda es bienvenida.
El preuniversitario que tomé era gratuito, pero de muy buena calidad". Paulina Bobadilla, alcaldesa de Quilicura, cuenta que cada año se matriculan en el preuniversitario gratuito unos 300 vecinos entre 17 y 40 años: "Por lo general son la primera generación de sus familias en querer ingresar a la educación superior.
El preuniversitario es online y las clases quedan grabadas, pero hay un vínculo constante con el docente de cada asignatura, además de la entrega de material pedagógico para fortalecer el aprendizaje autónomo". Más opciones Además de Quilicura, otras municipalidades cuentan con el servicio de preuniversitario gratuito para sus vecinos. El programa "Avanza Ñuñoa", por ejemplo, incluye una alianza con la Universidad Católica para que más de 400 buenos estudiantes de colegios de la comuna puedan preparar la PAES con clases presenciales los sábados. Colina, además de preparar para la prueba, ofrece reforzamiento académico y orientación: en 2026 sumó 270 cupos con clases presenciales en las tardes y clases online de reforzamiento. Las universidades también hacen lo propio: la U. San Sebastián, la U. Finis Terrae y la U. Andrés Bello, por ejemplo, tienen preuniversitarios online gratuitos.
La UFT, por ejemplo, combina clases en vivo de dos horas cada 15 días por módulo, más tiempo de estudio personal y talleres: abrirá nuevos cupos en el segundo semestre. ¿Estudiar con IA? Si escasean los recursos, una buena opción para preparar la PAES son las plataformas de inteligencia artificial. David Santibáñez, académico de la Facultad de Educación de la U.
Finis Terrae, dice que la IA puede ser una herramienta real de apoyo en cuanto a explicar contenidos, organizar el estudio y ejercitar de manera flexible. "Su efectividad depende de usarla como complemento, no como reemplazo de materiales oficiales, ensayos validados y práctica sistemática. La PAES tiene una lógica técnica y sicométrica que la IA no garantiza por sí sola.
La IA aporta cuando se usa para planificar el estudio, explicar errores, generar ejercicios adicionales, pedir retroalimentación paso a paso, pero es contraproducente usarla para estudiar solo con resúmenes automáticos o confiar en ensayos no validados", advierte.
Su consejo es pedir siempre la verificación con fuentes oficiales, "resolver antes de pedir respuestas y usar la IA para pensar mejor, no para pensar menos". Coincide Karem Ramírez, subdirectora del PreUNAB, preuniversitario gratuito de esa casa de estudios: "La prueba tiene un formato, habilidades y tiempos específicos, por lo que los estudiantes necesitan ensayos, diagnóstico y seguimiento.
La IA suele cometer errores, brindar información errónea o no verificada: si el estudiante solo copia respuestas o le pide a la IA que haga todo el trabajo, puede generar una falsa sensación de aprendizaje". Como técnica, sugiere que cada alumno resuelva primero los ejercicios por cuenta propia y luego use la herramienta para revisar. Autor: FRANCISCA ORELLANA.
Municipalidades y planteles ayudan a preparar la PAES: ¿ sirve estudiar con IA? Julia González hoy estudia en la U. de Chile: "En los primeros ensayos sacaba como 200 puntos" ¿ Estudiar con IA? Si escasean los recursos, una buena opción para preparar la PAES son las plataformas de inteligencia artificial. David Santibáñez, académico de la Facultad de Educación de la U.
Finis Terrae, dice que la IA puede ser una herramienta real de apoyo en cuanto a explicar contenidos, organizar el estudio y ejercitar de manera flexible. "Su efectividad depende de usarla como complemento, no como reemplazo de materiales oficiales, ensayos validados y práctica sistemática. La PAES tiene una lógica técnica y sicométrica que la IA no garantiza por sí sola.
La IA aporta cuando se usa para planificar el estudio, explicar errores, generar ejercicios adicionales, pedir retroalimentación paso a paso, pero es contraproducente usarla para estudiar solo con resúmenes automáticos o confiar en ensayos no validados", advierte.
Su consejo es pedir siempre la verificación con fuentes oficiales, "resolver antes de pedir respuestas y usar la IA para pensar mejor, no para pensar menos". Coincide Karem Ramírez, subdirectora del PreUNAB, preuniversitario gratuito de esa casa de estudios: "La prueba tiene un formato, habilidades y tiempos específicos, por lo que los estudiantes necesitan ensayos, diagnóstico y seguimiento.
La IA suele cometer errores, brindar información errónea o no verificada: si el estudiante solo copia respuestas o le pide a la IA que haga todo el trabajo, puede generar una falsa sensación de aprendizaje". Como técnica, sugiere que cada alumno resuelva primero los ejercicios por cuenta propia y luego use la herramienta para revisar. "En el colegio era buena alumna, salí con promedio 6,2", recuerda Julia González, flamante alumna de Trabajo Social.