Editorial: Mercado laboral en punto muerto
Editorial: Mercado laboral en punto muerto eintinueve mil familias de la Región de Los Lagos buscan hoy un sustento que el mercado les niega.
El 6,6% de desempleo reportado por el INE en el primer trimestre de 2026 dejó de ser V un apunte estadístico para convertirse en la confirmación de un tejido productivo atrofiado, donde la fuerza laboral creció mientras la creación de nuevos puestos de trabajo fue nula.
El impacto de este fenómeno se respira a diario al comprobar cómo detrás de cada medición existe un vecino que no logra llegar a fin de mes o una jefa de hogar enfrentada a un 8,6% de desocupación femenina, lo que favorece el endeudamiento de los hogares para poder parar la olla. Cuando sectores históricos de la zona sur como la agricultura, la pesca y la administración pública sufren contracciones de dos dígitos, la matriz productiva entera cede ante la presión.
La reciente encuesta de la Universidad San Sebastián y la Fundación Gente del Sur, cuyos resultados fueron publicados por este Diario, entrega un diagnóstico claro al revelar que el 72,5% de los ciudadanos identifica la burocracia como la traba principal para la inversión.
Hoy existen iniciativas entrampadas en marañas administrativas que paralizan el desarrollo mientras la cesantía avanza, una realidad que la secretaria general de la CUT Llanquihue, Ingrid Vargas, retrata advirtiendo que "vamos a ir en retroceso aún más con respecto a la desocupación, a la cesantía y a la precarización cada vez más de los empleos". El escenario está sobre la mesa para unas autoridades que acusan recibo de la crisis sin ofrecer soluciones que dinamicen el comercio, empujando a la población hacia una informalidad que tensiona la convivencia urbana y destruye la red de protección social. Urge destrabar la inversión mediante la agilización de los permisos, lo que no significa relajar los resguardos ambientales sino otorgar certezas a quienes tienen la capacidad de generar empleos formales.
Si el Estado y los privados no articulan un plan para reactivar obras, la falta de oportunidades terminará por empujar a la región a índices más alt --desempleo, tal como ocurre en el resto del pais y cuya realidad era tan lejana hace no tantos años.. El 6,6% de desocupación revela un mercado incapaz de absorber nueva fuerza de trabajo en la zona sur. E Editorial